Dolor y Gloria (2019):
Duración: 113 Minutos
Dirección: Pedro Almodóvar
Guión: Pedro Almodóvar
Protagonistas: Antonio Banderas
Asier Etxeandia (Ma ma, La Novia, La Puerta Abierta)
Penélope Cruz
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
¿Autoficción y/o drama? Díficil de catalogar, es la nueva cinta de Almodóvar, que el año que viene cumplirá 40 años de carrera en la silla de director. Con presencia argentina por dos: Sbaraglia y Roth, la cinta fue nominada a la Palma de Oro -también la queer- y le hizo ganar a Antonio Banderas el premio a mejor actor del festival.
Almodóvar probablemente sea uno de los directores con mayor capacidad de soprender a les espectadores. Como tal, no puedo negar que iba a ver la película con cierto estándar o expectativas. Lo que no esperaba, era ver una cinta con la multidimensionalidad de emociones que Dolor y Gloria me provocó. Llanto, alegría, erotismo, y todo al servicio de una historia LGBT con cero estereotipos (quizás haya que agregar en esto que Sbaraglia y Banderas tienen una química increíble).
Su estilo omniabarcador pero nunca barroco, nos lleva hacia todos lados: desde pensar una reflexión sobre el cine, nuestro vínculo materno, hasta la situación socio económica de España durante el franquismo.
Si tuviera que resumir Dolor y Gloria en una palabra, hay una que no puede escapar: sensibilidad. Palabra compleja si las hay, por su polisemia: aquí la sensibilidad está en todo, tanto en la catarsis que provoca como en la estética.
El tono en que está contada la historia, su buceo en recuerdos pregnantes, y el amor que marca distintas relaciones del personaje principal, están complementados con una gran fotografía (José Luis Alcaine).
La estética, gran privilegio de estar ante ojos agraciados, parece mimetizarse con los sentimientos y características de los personajes: el diseño de producción (Antxón Gómez), el vestuario (Paola Torres) y el diseño de arte (María Clara Notari) generan una entidad armónica y holística que genera un gran deleite.
Dentro de todos esos aspectos, alejada pero también cercana, se encuentra la música: Alberto Iglesias hace una magnífica labor que nos sujeta perfectamente a las atmósferas de la película, que a veces son creadas simplemente con diálogos.
Si bien ya hablamos parcialmente de las actuaciones, queda destacar el desopilante trabajo de Asier Etxeandia, que tiene su momento en la hamletiana escena donde desde el cine nos acercamos al teatro, para aportar un grado de dificultad y magia mayor al ya visto, que junto al final no deja de sorprender.
Qué y cómo ver cine son preguntas que quizás debamos hacernos seguido, siempre y cuando la respuesta no sea normativa, sino descriptiva y subjetiva. Siendo el caso que, si escribiera que la nueva cinta de Almodóvar es una de las mejores que pude ver en el cine, no quedará a otres que les espectadores comprobar o refutar tal afirmación (también existe la posibilidad que tal afirmación sea simplemente ignorada, lo que tampoco está mal).
Mi Calificación: 9 (nueve) Muy Buena
El blog que inspiró el podcast (Plan 9 en Youtube y Spotify), con menos periodicidad y buscando reestructurarse. La idea es realizar un trabajo crítico de corte ensayístico. Twitter: https://twitter.com/plan9podcast . Facebook: https://www.facebook.com/plan9podcast . Instagram: @plan9podcast
martes, 4 de junio de 2019
jueves, 30 de mayo de 2019
Ma (2019):
Duración: 99 Minutos
Dirección: Tate Taylor
Guión: Scotty Landes
Protagonistas: Octavia Spencer
Diana Silvers (Glass, Booksmart)
Juliette Lewis (Cabo de Miedo, Natural Born Killers, Del Crepúsculo al Amanecer)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Una película de terror psicológico que tenga a dos ganadoras del Oscar, como Janney y Spencer es bastante poco común, y más inusual -pero positivo- es todavía que la protagonista sea una mujer afroamericana.
Si hay algo que no puedo olvidar de la película, y el póster tampoco me lo facilita, es a Octavia Spencer. No solamente es un privilegio asistir a un estreno de una de sus películas, sino también el admirar su versatilidad como actriz. Octavia no solo está en la parte performativa aquí, sino también en la producción, rol que suele realizar poco pero de forma acertada: ya cumplió esa labor en películas como Fruitvale Station (2014) o Green Book (2018).
No todo es ella en la cinta de todos modos, pero a nivel actoral no hay demasiado más para destacar. Juliette Lewis tiene un trabajo acertado, el papel de Janney es demasiado corto, y les adolescentes son bastante prototípicos.
Ma cuenta con una cuidada fotografía, y una dinámica bastante activa que si bien nos dirige hacia un final al mejor estilo Carrie, no es completamente adivinable. El aspecto psicológico del terror realmente aparece, y el personaje de Sue Ann es verdaderamente siniestro: parece una combinación de Norman Bates y Annie Wilkes.
¿Qué diferencia a esta película de los mencionados clásicos? Probablemente su intemedialidad: hay un buen uso de la tecnología, las redes sociales son explotadas correctamente para que veamos que parte de los eventos suceden a través de ellas.
Otro aspecto que le da distinción a la cinta de Taylor es la construcción del relato, tanto a nivel escritural como fílmico (edición): el aspecto en cierta medida circular de la historia y cierto énfasis en una bildungsroman negativa aporta una gran solidez, y quizás cierta potencialidad para convertir este trabajo en algo de mayor desarrollo.
Una cuestión que me quedó en el tintero, y no debería olvidar, es cierto racismo en alguna escena, que sencillamente me pareció poco acertado (tampoco hay una gran reflexión sobre la negritud).
No me tiembla el pulso a la hora de decir que Ma, a pesar de ciertas cosas, es una de las mejores películas de terror que vi en pantalla grande, sin embargo, cierta juventud indica que si pude ver clásicos del género fue solamente en reestrenos.
Mi Calificación: 8 (ocho) Muy Buena
Duración: 99 Minutos
Dirección: Tate Taylor
Guión: Scotty Landes
Protagonistas: Octavia Spencer
Diana Silvers (Glass, Booksmart)
Juliette Lewis (Cabo de Miedo, Natural Born Killers, Del Crepúsculo al Amanecer)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Una película de terror psicológico que tenga a dos ganadoras del Oscar, como Janney y Spencer es bastante poco común, y más inusual -pero positivo- es todavía que la protagonista sea una mujer afroamericana.
Si hay algo que no puedo olvidar de la película, y el póster tampoco me lo facilita, es a Octavia Spencer. No solamente es un privilegio asistir a un estreno de una de sus películas, sino también el admirar su versatilidad como actriz. Octavia no solo está en la parte performativa aquí, sino también en la producción, rol que suele realizar poco pero de forma acertada: ya cumplió esa labor en películas como Fruitvale Station (2014) o Green Book (2018).
No todo es ella en la cinta de todos modos, pero a nivel actoral no hay demasiado más para destacar. Juliette Lewis tiene un trabajo acertado, el papel de Janney es demasiado corto, y les adolescentes son bastante prototípicos.
Ma cuenta con una cuidada fotografía, y una dinámica bastante activa que si bien nos dirige hacia un final al mejor estilo Carrie, no es completamente adivinable. El aspecto psicológico del terror realmente aparece, y el personaje de Sue Ann es verdaderamente siniestro: parece una combinación de Norman Bates y Annie Wilkes.
¿Qué diferencia a esta película de los mencionados clásicos? Probablemente su intemedialidad: hay un buen uso de la tecnología, las redes sociales son explotadas correctamente para que veamos que parte de los eventos suceden a través de ellas.
Otro aspecto que le da distinción a la cinta de Taylor es la construcción del relato, tanto a nivel escritural como fílmico (edición): el aspecto en cierta medida circular de la historia y cierto énfasis en una bildungsroman negativa aporta una gran solidez, y quizás cierta potencialidad para convertir este trabajo en algo de mayor desarrollo.
Una cuestión que me quedó en el tintero, y no debería olvidar, es cierto racismo en alguna escena, que sencillamente me pareció poco acertado (tampoco hay una gran reflexión sobre la negritud).
No me tiembla el pulso a la hora de decir que Ma, a pesar de ciertas cosas, es una de las mejores películas de terror que vi en pantalla grande, sin embargo, cierta juventud indica que si pude ver clásicos del género fue solamente en reestrenos.
Mi Calificación: 8 (ocho) Muy Buena
Rocketman (2019):
Duración: 121 Minutos
Dirección: Dexter Fletcher (Wild Bill, Sunshine on Leith, Eddie the Eagle)
Guión: Lee Hall
Protagonistas: Taron Egerton
Jamie Bell
Bryce Dallas Howard
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Hace solamente dos semanas se estrenaba esta biopic musical en el Festival de Cannes, donde fue nominada a la Palma Queer. La historia de Elton John es contada por Dexter Fletcher, quien remplazara al muy reprobable Bryan Singer en Bohemian Rhapsody (2018).
Espectacularidad es lo que prometía Rocketman, y quizás no faltó, pero en su sentido más tosco. Como admirador de los musicales me preguntaba: ¿se puede hacer un musical de un musical? La respuesta para esta película, me pareció ser no.
¿Qué quiero decir con musical dentro de un musical, de todas modos? Musical, quizás se pueda entender de dos formas: aquel donde prima la música ejecutada (o al menos una representación de eso), pero no bailada, y el otro donde prima el baile por sobre la música ejecutada. No hay que negar que hay películas que fusionan esos estilos exitosamente, como La la land (2016) por ejemplo.
El asunto es que aquí la introducción de números musicales resulta bastante poco armónica, y son innecesariamente apoteóticos.
Esta cuestión, es uno de los problemas importante de la cinta, siendo el otro, y bastante vinculado al anterior, la edición. No solamente hay momentos estáticos o llanos, sino también hondonadas importantes. La distribución de escenas es desequilibrada, mientras que por momentos se avecinan situaciones predecibles.
Todo esto no quiere decir que la película no tenga méritos: el primero, por supuesto, es el de traer a la gran pantalla la historia de un cantante abiertamente gay.
El segundo está vinculado al trabajo de vestuario (Julian Day) que es sencillamente magnífico, y nos hace fantasear con las ilimitadas posibilidades de outfits.
La música (Matthew Margeson) no puede fallar en este tipo de películas, y simplemente no lo hace. Mientras que Taron Egerton nos continúa demostrando una crecimiento casi ilimitado, en un rol complejo en muchos aspectos -interpreta a un ícono, por ejemplo-.
Deberíamos también destacar, en la creación de la "persona", el gran trabajo de peinado y maquillaje (Elizabeth Yianni-Georgiou).
Probablemente una biopic musical falle de forma absoluta cuando no motive al público a escuchar la música del artista representado. Claro que para no haber escuchado nunca algo de Elton John, probablemente habría que vivir en una cueva. Este escritor de cine casi parecía vivir de esa forma, pero el piano y la voz aterciopelada de Elton lo reconcilió con un género que es inmerecidamente bastardeado. No obstante de esta experiencia individual de crecimiento musical, Rocketman tiene ciertas diferencias irreconciliables, al menos con este espectador.
Mi Calificación: 5,50 (cinco y medio) Regular
Duración: 121 Minutos
Dirección: Dexter Fletcher (Wild Bill, Sunshine on Leith, Eddie the Eagle)
Guión: Lee Hall
Protagonistas: Taron Egerton
Jamie Bell
Bryce Dallas Howard
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Hace solamente dos semanas se estrenaba esta biopic musical en el Festival de Cannes, donde fue nominada a la Palma Queer. La historia de Elton John es contada por Dexter Fletcher, quien remplazara al muy reprobable Bryan Singer en Bohemian Rhapsody (2018).
Espectacularidad es lo que prometía Rocketman, y quizás no faltó, pero en su sentido más tosco. Como admirador de los musicales me preguntaba: ¿se puede hacer un musical de un musical? La respuesta para esta película, me pareció ser no.
¿Qué quiero decir con musical dentro de un musical, de todas modos? Musical, quizás se pueda entender de dos formas: aquel donde prima la música ejecutada (o al menos una representación de eso), pero no bailada, y el otro donde prima el baile por sobre la música ejecutada. No hay que negar que hay películas que fusionan esos estilos exitosamente, como La la land (2016) por ejemplo.
El asunto es que aquí la introducción de números musicales resulta bastante poco armónica, y son innecesariamente apoteóticos.
Esta cuestión, es uno de los problemas importante de la cinta, siendo el otro, y bastante vinculado al anterior, la edición. No solamente hay momentos estáticos o llanos, sino también hondonadas importantes. La distribución de escenas es desequilibrada, mientras que por momentos se avecinan situaciones predecibles.
Todo esto no quiere decir que la película no tenga méritos: el primero, por supuesto, es el de traer a la gran pantalla la historia de un cantante abiertamente gay.
El segundo está vinculado al trabajo de vestuario (Julian Day) que es sencillamente magnífico, y nos hace fantasear con las ilimitadas posibilidades de outfits.
La música (Matthew Margeson) no puede fallar en este tipo de películas, y simplemente no lo hace. Mientras que Taron Egerton nos continúa demostrando una crecimiento casi ilimitado, en un rol complejo en muchos aspectos -interpreta a un ícono, por ejemplo-.
Deberíamos también destacar, en la creación de la "persona", el gran trabajo de peinado y maquillaje (Elizabeth Yianni-Georgiou).
Probablemente una biopic musical falle de forma absoluta cuando no motive al público a escuchar la música del artista representado. Claro que para no haber escuchado nunca algo de Elton John, probablemente habría que vivir en una cueva. Este escritor de cine casi parecía vivir de esa forma, pero el piano y la voz aterciopelada de Elton lo reconcilió con un género que es inmerecidamente bastardeado. No obstante de esta experiencia individual de crecimiento musical, Rocketman tiene ciertas diferencias irreconciliables, al menos con este espectador.
Mi Calificación: 5,50 (cinco y medio) Regular
jueves, 9 de mayo de 2019
Maestras del Engaño (2019):
-The Hustle-
Duración: 94 Minutos
Dirección: Chris Addison (Película Debut)
Guión: Dale Launer
Jac Schaeffer
Protagonistas: Rebel Wilson (Damas en Guerra; Pitch Perfect I, II, III; ¿No es romántico?)
Anne Hathaway
Alex Sharp (Hasta los Huesos, How to Talk to Girls at Parties, UFO)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Remake de Dos Pícaros sin Vergüenza (1988), aquella comedia de Frank OZ con Steve Martin y Michael Caine, que a su vez es una remake de Dos Seductores (1964) con el legendario Marlon Brando. Aquí, a diferencia de las anteriores, las protagonistas son mujeres.
Lo primero, que difícilmente pudiera dejar de lado, es la jerarquía de los cuerpos en pantalla. La actriz con cuerpo hegémonico es la que encarna al personaje distinguido, elegante y seductor, mientras que la actriz de cuerpo no hegemónico encarna al personaje torpe, sin clase y poco elegante. En este tipo de películas, los cuerpos no hegemónicos cumplen el rol del sidekick cómico.
Sería muy interesante que la distribución de roles sea inversa, y esperemos que eso se vea en el futuro. No obstante, hay cierta vuelta de tuerca en el personaje, es en cierta manera complejo, y Rebel Wilson hace un buen trabajo como Lonnie. No puedo decir lo mismo de Hathaway, en un papel cómodo, pero que paradójicamente no le sienta del todo bien.
El guión intenta criticar algunos estereotipos machistas de forma exitosa, no obstante la comedia es irregular: transita entre chistes fáciles, y algunas referencias más bien sutiles. Para ponerlo en otras palabras: entre la ironía y la comedia física mediocremente utilizada.
Los giros argumentales y el estilo símil Blake Edwards, le dan cierta personalidad a la cinta, que a su vez tiene buenas elecciones en otras cuestiones: tales como locaciones (Daragh Coghlan, Rubén Gómez), y la música (Anne Dudley). Otro elemento estilístico digno de mención es el comienzo animado, al mejor estilo Saul Bass, que aporta belleza old school a los títulos.
Maestras del Engaño es ese tipo de películas que genera amor y odio al mismo tiempo, o quizás también su pueda odiarla amándola (consumiéndola de forma irónica quizás). Sin embargo, me generó sentimientos atenuados, en los que el amor venció al odio, al menos parcialmente.
Mi Calificación: 6 (seis) Buena
-The Hustle-
Duración: 94 Minutos
Dirección: Chris Addison (Película Debut)
Guión: Dale Launer
Jac Schaeffer
Protagonistas: Rebel Wilson (Damas en Guerra; Pitch Perfect I, II, III; ¿No es romántico?)
Anne Hathaway
Alex Sharp (Hasta los Huesos, How to Talk to Girls at Parties, UFO)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Remake de Dos Pícaros sin Vergüenza (1988), aquella comedia de Frank OZ con Steve Martin y Michael Caine, que a su vez es una remake de Dos Seductores (1964) con el legendario Marlon Brando. Aquí, a diferencia de las anteriores, las protagonistas son mujeres.
Lo primero, que difícilmente pudiera dejar de lado, es la jerarquía de los cuerpos en pantalla. La actriz con cuerpo hegémonico es la que encarna al personaje distinguido, elegante y seductor, mientras que la actriz de cuerpo no hegemónico encarna al personaje torpe, sin clase y poco elegante. En este tipo de películas, los cuerpos no hegemónicos cumplen el rol del sidekick cómico.
Sería muy interesante que la distribución de roles sea inversa, y esperemos que eso se vea en el futuro. No obstante, hay cierta vuelta de tuerca en el personaje, es en cierta manera complejo, y Rebel Wilson hace un buen trabajo como Lonnie. No puedo decir lo mismo de Hathaway, en un papel cómodo, pero que paradójicamente no le sienta del todo bien.
El guión intenta criticar algunos estereotipos machistas de forma exitosa, no obstante la comedia es irregular: transita entre chistes fáciles, y algunas referencias más bien sutiles. Para ponerlo en otras palabras: entre la ironía y la comedia física mediocremente utilizada.
Los giros argumentales y el estilo símil Blake Edwards, le dan cierta personalidad a la cinta, que a su vez tiene buenas elecciones en otras cuestiones: tales como locaciones (Daragh Coghlan, Rubén Gómez), y la música (Anne Dudley). Otro elemento estilístico digno de mención es el comienzo animado, al mejor estilo Saul Bass, que aporta belleza old school a los títulos.
Maestras del Engaño es ese tipo de películas que genera amor y odio al mismo tiempo, o quizás también su pueda odiarla amándola (consumiéndola de forma irónica quizás). Sin embargo, me generó sentimientos atenuados, en los que el amor venció al odio, al menos parcialmente.
Mi Calificación: 6 (seis) Buena
jueves, 11 de abril de 2019
Luchando con mi Familia (2019):
-Fighting with my family-
Duración: 108 Minutos
Dirección: Stephen Merchant (The Office, Los buenos tiempos
Life's to Short)
Guión: Stephen Merchant
Protagonistas: Florence Pugh (The Falling, Lady Macbeth, Malevolent)
Jack Lowden (England is Mine, Dunkerque, Calibre)
Vince Vaughn
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Como señala un video de IMDb, una estrella de WWE tiene una biopic a los 26 años, y de esto va la película reseñada: de la luchadora retirada campeona femenina de la NXT (luchadores rookies) y dos veces campeona de Divas (que fuera predecesora del Campeonato Femenino). Otro dato relevante de Paige es que fue fundadora del movimiento Women's Revolution, que busca un trato más igualitario y digno en el deporte para las peleadoras mujeres.
Titanes en el Ring, 100% lucha, son las primeras series que se me vienen a la cabeza para hablar de lucha libre y acercarla al imaginario popular argentino. Glow, probablemente volvió a poner en el spotlight al deporte, para el público no estadounidense -allí hay un público fiel y es bastante popular-. Para el público no familiarizado con el wrestling tenemos que decir que WWE (World Wrestling Entertainment) es la empresa de lucha libre más importante, con 67 años de historia y tiene campeonatos femeninos como masculinos.
Luchando con mi Familia no sólo vuelve a disputar la supuesta división entre entretenimiento popular y "culto", como haría una película de Vincente Minelli, sino que lo hace con un ritmo frenético. Ritmo que sin embargo no puede soportar durante toda la película, y da lugar a alguna pequeña caída, pero que se remonta cómodamente. Con una gran dinámica, sorprenden algunos clichés bastante ingenuos, pero que quizás podamos perdonar a un director con sólo dos largometrajes en su haber.
Las escenas de lucha son de alto octanaje -lo que además del gran trabajo de les dobles, es mérito de la edición (Nancy Richardson)- y quedan completas al mostrar su paso previo: la gran preparación física de les atletas. Quizás esta última cuestión podría parecerle completamente irrelevante a alguien como elemento de una película, pero me permitiré el lujo de citar a Roland Barthes para mostrar el posible interés:
"El esfuerzo se capta en su culminación, en ese momento casi imposible en que va a sumergirse en la perfección de su logro, sin que aún haya desaparecido totalmente el riesgo de su fracaso". Aquí el francés se está refieriendo al music hall pero podría ser una cita que se aplicara a cualquier tipo de actividad espectacular que requiere un gran esfuerzo y preparación -como lo es la lucha libre-.
La fina línea entre éxito y fracaso está siempre presente en la película, similar a aquella trazada entre lesión y llave/movimiento aprendido. Estas cuestiones le dan gran dramatismo a la historia, elemento que está bien balanceado con la faceta cómica. Claro que gran parte del "gancho" de la cinta está en la identificación con Paige -mérito aquí para Florence Pugh-, quien es una marginada y representa bien a ese grupo, sumado a sus luchas contra el patriarcado y las presiones económicas y familiares.
Otre performer que no puede quedar sin mención es Jack Lowden, que hace un gran trabajo como Zak, el hermano mayor de Paige.
Si pensamos en aspectos empatizadores de la cinta, destaco el hecho -que consideré personalmente conmovedor- de escuchar por primera vez a Iron Maiden en una película. Eso es gracias a un gran soundtrack (Vik Sharma) que también incluye a Mötorhead, por ejemplo.
A veces quienes escribimos sobre cine -o particularmente yo- y/o vimos una gran cantidad de películas, tenemos ciertos prejuicios (a veces acertados) que no deberíamos poseer sobre géneros cintas o performers. Películas como Fighting with my Family, nos ayudan a cuestionar fuertemente tales enjuiciamientos.
Mi Calificación: 7,50 (siete) Buena
-Fighting with my family-
Duración: 108 Minutos
Dirección: Stephen Merchant (The Office, Los buenos tiempos
Life's to Short)
Guión: Stephen Merchant
Protagonistas: Florence Pugh (The Falling, Lady Macbeth, Malevolent)
Jack Lowden (England is Mine, Dunkerque, Calibre)
Vince Vaughn
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Como señala un video de IMDb, una estrella de WWE tiene una biopic a los 26 años, y de esto va la película reseñada: de la luchadora retirada campeona femenina de la NXT (luchadores rookies) y dos veces campeona de Divas (que fuera predecesora del Campeonato Femenino). Otro dato relevante de Paige es que fue fundadora del movimiento Women's Revolution, que busca un trato más igualitario y digno en el deporte para las peleadoras mujeres.
Titanes en el Ring, 100% lucha, son las primeras series que se me vienen a la cabeza para hablar de lucha libre y acercarla al imaginario popular argentino. Glow, probablemente volvió a poner en el spotlight al deporte, para el público no estadounidense -allí hay un público fiel y es bastante popular-. Para el público no familiarizado con el wrestling tenemos que decir que WWE (World Wrestling Entertainment) es la empresa de lucha libre más importante, con 67 años de historia y tiene campeonatos femeninos como masculinos.
Luchando con mi Familia no sólo vuelve a disputar la supuesta división entre entretenimiento popular y "culto", como haría una película de Vincente Minelli, sino que lo hace con un ritmo frenético. Ritmo que sin embargo no puede soportar durante toda la película, y da lugar a alguna pequeña caída, pero que se remonta cómodamente. Con una gran dinámica, sorprenden algunos clichés bastante ingenuos, pero que quizás podamos perdonar a un director con sólo dos largometrajes en su haber.
Las escenas de lucha son de alto octanaje -lo que además del gran trabajo de les dobles, es mérito de la edición (Nancy Richardson)- y quedan completas al mostrar su paso previo: la gran preparación física de les atletas. Quizás esta última cuestión podría parecerle completamente irrelevante a alguien como elemento de una película, pero me permitiré el lujo de citar a Roland Barthes para mostrar el posible interés:
"El esfuerzo se capta en su culminación, en ese momento casi imposible en que va a sumergirse en la perfección de su logro, sin que aún haya desaparecido totalmente el riesgo de su fracaso". Aquí el francés se está refieriendo al music hall pero podría ser una cita que se aplicara a cualquier tipo de actividad espectacular que requiere un gran esfuerzo y preparación -como lo es la lucha libre-.
La fina línea entre éxito y fracaso está siempre presente en la película, similar a aquella trazada entre lesión y llave/movimiento aprendido. Estas cuestiones le dan gran dramatismo a la historia, elemento que está bien balanceado con la faceta cómica. Claro que gran parte del "gancho" de la cinta está en la identificación con Paige -mérito aquí para Florence Pugh-, quien es una marginada y representa bien a ese grupo, sumado a sus luchas contra el patriarcado y las presiones económicas y familiares.
Otre performer que no puede quedar sin mención es Jack Lowden, que hace un gran trabajo como Zak, el hermano mayor de Paige.
Si pensamos en aspectos empatizadores de la cinta, destaco el hecho -que consideré personalmente conmovedor- de escuchar por primera vez a Iron Maiden en una película. Eso es gracias a un gran soundtrack (Vik Sharma) que también incluye a Mötorhead, por ejemplo.
A veces quienes escribimos sobre cine -o particularmente yo- y/o vimos una gran cantidad de películas, tenemos ciertos prejuicios (a veces acertados) que no deberíamos poseer sobre géneros cintas o performers. Películas como Fighting with my Family, nos ayudan a cuestionar fuertemente tales enjuiciamientos.
Mi Calificación: 7,50 (siete) Buena
Parque Mágico (2019):
-Wonder Park-
Duración: 125 Minutos
Dirección: Sin Crédito
Guión: Josh Appelbaum
André Nemec
Protagonistas: Brianna Denski (Wishin' and Hopin')
Ken Hudson Campbell (Armageddon, Live Nude Girls, Above Ground)
Jennifer Gardner
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Película de animación que no tiene créditos en la dirección luego de que Dylan Brown fuera acusado de "conducta inapropiada o indeseada" por varias mujeres, es decir acoso. Paramount tomó seriamente la cuestión y lo despidió, por lo que la cinta quedó huérfana. Lo sopredente: tuvo un presupuesto de entre 80 y 100 millones de dólares. Además tendrá una serie spin-off que saldrá en Nickelodeon este año.
Cuestiones como la creatio ex nihilo (creación desde la nada) -en boca de uno de los personajes-, y la idea de que pensar en algo lo convierte en real, son algunas de esas falacias que intentan crear una atmósfera segura donde permanezcan les chiques. Sin embargo, tales cosas están mezcladas con un giro dramático estilo bambie bastante soft, y un evidenciamiento de la importancia de usar la imaginación dentro de un marco pragmático y anclado a cierta realidad.
Un manejo de emociones equilibrado, genera cierta empatía con la protagonista, pero no mucho más. Por otra parte, los personajes estereotipados de comic relief le quitan profundidad a la trama, para hacerla algo chata.
Su tono edulcorado sinceramente no funciona mal en tiempos donde la inyección de fantasía es necesaria para no morir de realidad, si me disculpan esa paráfrasis de esta frase digna de un sobrecito de azúcar. Si el objetivo de la cinta es el entretenimiento lo logra, y más allá de estos aspectos dicotómicos y cierta tibieza, hay que destacar que el equipo creativo realmente trabaja muy bien. Esto nos da un producto visualmente atractivo, que achacaré al diseño de producción (Fred Warter) y al departamento de arte.
La música (Steven Price) también compensa deficiencias, con un tema como Hideway de la increíble Grace VanderWaal,o con el cierre de David Bisbal que suele hacer un buen trabajo en películas.
Para cerrar la reseña parafrasearé lo que dijo Fohn, el padre de Lauren, sobre Stu en ¿Qué paso ayer? Parte II (en la que además también actúa Ken Jeong). Es como el chok -arroz blanco cocido en agua tibia-, que no tiene sabor y se le da a bebés y ancianos, un alimento que todos pueden digerir... el mundo necesita chok. Si reemplazamos a Stu por Parque Mágico tenemos así la conclusión de la crítica. Siendo además el caso que la tibieza del agua del arroz para el chok es comparable al aplauso que brindó el público.
Mi Calificación: 6 (seis) Buena
-Wonder Park-
Duración: 125 Minutos
Dirección: Sin Crédito
Guión: Josh Appelbaum
André Nemec
Protagonistas: Brianna Denski (Wishin' and Hopin')
Ken Hudson Campbell (Armageddon, Live Nude Girls, Above Ground)
Jennifer Gardner
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Película de animación que no tiene créditos en la dirección luego de que Dylan Brown fuera acusado de "conducta inapropiada o indeseada" por varias mujeres, es decir acoso. Paramount tomó seriamente la cuestión y lo despidió, por lo que la cinta quedó huérfana. Lo sopredente: tuvo un presupuesto de entre 80 y 100 millones de dólares. Además tendrá una serie spin-off que saldrá en Nickelodeon este año.
Cuestiones como la creatio ex nihilo (creación desde la nada) -en boca de uno de los personajes-, y la idea de que pensar en algo lo convierte en real, son algunas de esas falacias que intentan crear una atmósfera segura donde permanezcan les chiques. Sin embargo, tales cosas están mezcladas con un giro dramático estilo bambie bastante soft, y un evidenciamiento de la importancia de usar la imaginación dentro de un marco pragmático y anclado a cierta realidad.
Un manejo de emociones equilibrado, genera cierta empatía con la protagonista, pero no mucho más. Por otra parte, los personajes estereotipados de comic relief le quitan profundidad a la trama, para hacerla algo chata.
Su tono edulcorado sinceramente no funciona mal en tiempos donde la inyección de fantasía es necesaria para no morir de realidad, si me disculpan esa paráfrasis de esta frase digna de un sobrecito de azúcar. Si el objetivo de la cinta es el entretenimiento lo logra, y más allá de estos aspectos dicotómicos y cierta tibieza, hay que destacar que el equipo creativo realmente trabaja muy bien. Esto nos da un producto visualmente atractivo, que achacaré al diseño de producción (Fred Warter) y al departamento de arte.
La música (Steven Price) también compensa deficiencias, con un tema como Hideway de la increíble Grace VanderWaal,o con el cierre de David Bisbal que suele hacer un buen trabajo en películas.
Para cerrar la reseña parafrasearé lo que dijo Fohn, el padre de Lauren, sobre Stu en ¿Qué paso ayer? Parte II (en la que además también actúa Ken Jeong). Es como el chok -arroz blanco cocido en agua tibia-, que no tiene sabor y se le da a bebés y ancianos, un alimento que todos pueden digerir... el mundo necesita chok. Si reemplazamos a Stu por Parque Mágico tenemos así la conclusión de la crítica. Siendo además el caso que la tibieza del agua del arroz para el chok es comparable al aplauso que brindó el público.
Mi Calificación: 6 (seis) Buena
jueves, 4 de abril de 2019
Cementerio Maldito (2019):
-Pet Sematary-
Duración: 101 Minutos
Dirección: Kevin Kölsch (Absence, Starry Eyes, Holidays)
Dennis Widmyer (Absence, Starry Eyes, Holidays)
Guión: Matt Greenberg
Protagonistas: Jason Clarke
Amy Seimetz (Upstream Color, Alien: Covenant, Wild Nights with Emily)
John Litgow
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
La segunda adaptación de la historia homónima de Stephen King, llega pasados treinta años de la primera, aquella dirigida por Mary Lambert. Se baraja la posibilidad de una prequela de acuerdo a la performance de taquilla.
Leyendo sobre la adaptación de Mary Lambert, me parcaté del hecho que fue bastante mal recibida por la crítica en su tiempo, lo que sin embargo no cristalizó en la cantidad de público que convocó -casi quintuplicó su presupuesto en taquilla-. La versión de este año, en cambio, parece tener mejor recepción de la prensa -aunque esperaré con curiosidad la crítica de mis colegas argentines-: esto poniéndolo en relación con puntajes de Metacritic, IMDb y Rotten Tomatoes.
Tal cuestión, me hace sentir un poco solitario respecto a mi percepción: claramente yo percibí ambas películas al revés.
La cinta de Kölsh y Widmyer parece libremente basada o inspirada en la novela de Stephen King. Concedamos -solo en esta oración-, que quizás fueran necesarios los miles de cambios argumentales respecto al libro y la película anterior, por una cuestión de dinamismo o diferenciación. Aún así, por ejemplo, resulta completamente inentendible la modificación de la relación afectuosa entre Lois y Judd por una áspera, cuando la primera oración del libro dice lo siguiente:
"Louis Creed, que se quedó sin padre a los tres años (...) no esperaba encontrar a un padre a los treinta y tantos años, pero eso fue exactamente lo que ocurrió, aunque (...) le llamaba amigo."
Claro que los cambios argumentales -aunque uno de cada seis sea ingenioso- resultan no sólo ridículos, sino también bizarros y poco coherentes.
Si hablamos de Judd, también cambia completamente el personaje: ahora es un viejo malhumorado no muy bien interpretado por un, sin embargo, excusable Litgow. Uno de los pocos puntos en común de las dos películas son las malas actuaciones, pero en la primera, esta cuestión exceptúa el trabajo del experimentado actor Fred Gwynne como Judd Crandall.
Dejando estas cuestiones de lado, encontramos una historia demasiado rebuscada, y un efectismo exagerado. Tratando de encontrar el vaso medio lleno, podemos decir que por momentos el efectismo logra cierta tensión, y a nivel visual tanto la fotografía (Laurie Rose) como los efectos visuales tienen un buen desarrollo.
La innecesaria segunda adaptación del libro de King, podría ser atractiva para las personas que no tienen interés ni por la novela, ni por la primera puesta en escena cinematográfica, o quizás como película de terror completamente independiente de ambas. Este humilde espectador preferiría ser enterrado en el Cementerio Micmac, antes de tener que ver la cinta de nuevo, o su hipótetica precuela.
Mi Calificación: 3,50 (tres y medio) Mala
-Pet Sematary-
Duración: 101 Minutos
Dirección: Kevin Kölsch (Absence, Starry Eyes, Holidays)
Dennis Widmyer (Absence, Starry Eyes, Holidays)
Guión: Matt Greenberg
Protagonistas: Jason Clarke
Amy Seimetz (Upstream Color, Alien: Covenant, Wild Nights with Emily)
John Litgow
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
La segunda adaptación de la historia homónima de Stephen King, llega pasados treinta años de la primera, aquella dirigida por Mary Lambert. Se baraja la posibilidad de una prequela de acuerdo a la performance de taquilla.
Leyendo sobre la adaptación de Mary Lambert, me parcaté del hecho que fue bastante mal recibida por la crítica en su tiempo, lo que sin embargo no cristalizó en la cantidad de público que convocó -casi quintuplicó su presupuesto en taquilla-. La versión de este año, en cambio, parece tener mejor recepción de la prensa -aunque esperaré con curiosidad la crítica de mis colegas argentines-: esto poniéndolo en relación con puntajes de Metacritic, IMDb y Rotten Tomatoes.
Tal cuestión, me hace sentir un poco solitario respecto a mi percepción: claramente yo percibí ambas películas al revés.
La cinta de Kölsh y Widmyer parece libremente basada o inspirada en la novela de Stephen King. Concedamos -solo en esta oración-, que quizás fueran necesarios los miles de cambios argumentales respecto al libro y la película anterior, por una cuestión de dinamismo o diferenciación. Aún así, por ejemplo, resulta completamente inentendible la modificación de la relación afectuosa entre Lois y Judd por una áspera, cuando la primera oración del libro dice lo siguiente:
"Louis Creed, que se quedó sin padre a los tres años (...) no esperaba encontrar a un padre a los treinta y tantos años, pero eso fue exactamente lo que ocurrió, aunque (...) le llamaba amigo."
Claro que los cambios argumentales -aunque uno de cada seis sea ingenioso- resultan no sólo ridículos, sino también bizarros y poco coherentes.
Si hablamos de Judd, también cambia completamente el personaje: ahora es un viejo malhumorado no muy bien interpretado por un, sin embargo, excusable Litgow. Uno de los pocos puntos en común de las dos películas son las malas actuaciones, pero en la primera, esta cuestión exceptúa el trabajo del experimentado actor Fred Gwynne como Judd Crandall.
Dejando estas cuestiones de lado, encontramos una historia demasiado rebuscada, y un efectismo exagerado. Tratando de encontrar el vaso medio lleno, podemos decir que por momentos el efectismo logra cierta tensión, y a nivel visual tanto la fotografía (Laurie Rose) como los efectos visuales tienen un buen desarrollo.
La innecesaria segunda adaptación del libro de King, podría ser atractiva para las personas que no tienen interés ni por la novela, ni por la primera puesta en escena cinematográfica, o quizás como película de terror completamente independiente de ambas. Este humilde espectador preferiría ser enterrado en el Cementerio Micmac, antes de tener que ver la cinta de nuevo, o su hipótetica precuela.
Mi Calificación: 3,50 (tres y medio) Mala
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