Halloween: 5 Series de Terror
El blog que inspiró el podcast (Plan 9 en Youtube y Spotify), con menos periodicidad y buscando reestructurarse. La idea es realizar un trabajo crítico de corte ensayístico. Twitter: https://twitter.com/plan9podcast . Facebook: https://www.facebook.com/plan9podcast . Instagram: @plan9podcast
sábado, 24 de octubre de 2020
viernes, 2 de octubre de 2020
Retro Reseña - Rebelde sin causa (1955)
Rebelde sin Causa (1955):
-Rebel without a Cause-
Duración: 111 Minutos
Dirección: Nicholas Ray (Johnny Guitar, Bigger than Life, Rey de reyes)
Guión: Nicholas Ray
Irving Shulman
Protagonistas: James Dean (Al Este del Paraíso, Gigante)
Natalie Wood (Esplendor en la Hierba, West Side Story, Desliz de una noche)
Sal Mineo (Gigante, Éxodo, Escape del Planeta de los Simios)
Drama nominado a tres Oscars estrenado un mes antes de la muerte de James Dean, con un muy joven Dennis Hopper. En 1990 fue elegida para ser preservada por la Librería del Congreso de Estados Unidos por ser “cultural, histórica y estéticamente significativa”.
Rebelde sin Causa es una película sobre la distancia intergeneracional en una época marcada por el retorno al conservadurismo político característico de la post-guerra. A nivel biográfico es interesante el hecho de que ese período también caracterizado por el macartismo tuviera como figura denunciante a un amigo de Nicholas Ray, como es Elia Kazan.
La distancia intergeneracional se evidencia ya en la primera escena –quizás la más poderosa emocionalmente- en el diálogo que tiene Judy con la policía, allí el oficial le pregunta si su padre realmente piensa lo que le dijo, y ella responde “Si, no, no sé”. Una reacción más que entendible frente a la desaprobación familiar. Incluso esa grieta generacional que muestra la película podría ser paralelizable con la actual entre padres cuya vida transcurrió en la modernidad sólida e hijxs cuya adolescencia y adultez transcurre en la modernidad líquida.
No puedo no pensar en la crítica de Roger Ebert sobre la película, donde dice que no envejeció bien, en lo que por cierto tiene algo de razón. Pero quizás comparándola con una película un poco más contemporánea y de temática similar –la grieta intergeneracional- como es El Graduado (Nichols, 1967), podemos decir que es bastante menos tímida.
Pensando un poco en los personajes, es interesante trazar un paralelismo entre John y Jim, quienes vienen de contextos muy distintos: el primero tiene una familia ausente y es de clase baja, mientras el segundo tiene una familia presente y es de clase acomodada. Curiosamente, el destino los une en el mismo lugar: una estación de policía.
James Dean tiene un rol que sabe llevar de forma creíble, aunque con tendencias al melodrama, y se ve un potencial que desafortunadamente sólo llegamos a intuir. Natalie Wood oscila entre el sentimiento genuino, la exageración o incluso la apatía. Retomando el punto de Ebert respecto al envejecimiento, eso se ve en algunas escenas sobreactuadas, y en una policía demasiado comprensiva con la juventud. Es fácil empatizar con el personaje de Jim, es una persona que no tiene amigos, está en una ciudad nueva y carece de objetivos concretos.
Algo curioso y quizás contradictorio en los personajes centrales es que si bien Jim se muestra sensible, desea ver a su padre en un rol autoritario y masculino tóxico, mientas que Judy, si bien rechaza a Jim al principio y es rebelde, busca la aprobación de su padre más que nada. Esto quizás se deba la disolución de los valores tradicionales de la época, lo cual lleva a mezclarlos.
Rebel tiene escenas bastante clásicas y con una importante cantidad de acción que alternan con escenas largas que dan cuenta de una edición de otro tiempo y diálogos un poco redundantes. Además de interacciones curiosas entre personajes. Mezcla la fantasía cuasi infantil de escaparse de los padres –lo que estanca la trama- con un pesimismo bastante auténtico.
Aunque imperfecta por varias razones, la cinta de Ray tiene entre sus méritos el presentar un cine enfocado en la juventud –que hoy vemos explotado a la máxima potencia en sagas para adolescentes-, y distintas escenas cuyas acciones o frases siguen resultando impactantes en la actualidad. Su importancia cultural puede se rastreada en los homenajes que tiene en películas tan diversas como Volver al futuro (Zemeckis, 1985), o La la land (Chazelle, 2016). No obstante es una película que se enfrenta –no del todo bien- con la dura expectativa de ser considerada un hito en la historia del cine y más que nada con la mitológica figura de James Dean.
miércoles, 30 de septiembre de 2020
Retro Reseña - Bonnie y Clide (1967)
Bonnie y Clyde (1967):
Una de las
fundadoras del Nuevo Hollywood, es una biopic ganadora de dos oscars,
protagonizada por Warren Beaty y Faye Dunaway, quienes presentaron el Oscar a
Mejor Película hace tres años por cumplirse el 50 aniversario de esta película.
¿Qué podés
hacer cuándo un sistema no tiene nada para ofrecerte, ni siquiera pertenencia?
Bonnie y Clyde optaron por agarrar las armas tal como hicieron otrxs contemporánexs, tales como John Dillinger, Pretty Boy Floyd o Machine Gun Kelly.
La historia empieza como una de amor hasta el momento que la pareja encuentra a un campesino cuya casa fue rematada por el banco. Clyde simpatiza con él, primero decidiendo no matarlo al ver a su familia, y luego al escuchar su historia. Así, en una escena emotiva, le da su arma al campesino y a su ayudante, que primero le disparan al cartel de embargo, y después disparan a las ventanas, atentando contra la propiedad que fuera de ellos y ahora pertenece a una entidad sin rostro. Después tenemos ironía: Clyde intenta asaltar un banco que quebró semanas atrás. Quienes deberían pagar la fiesta, se fueron antes de cortar la torta. Extraño se vuelve también el momento en que un carnicero, intenta defender con su vida el comercio donde trabaja. Clyde está extrañadísimo: no está contra él. Son partes explotadas del mismo sistema… Esa rídicula resistencia, y defensa de bienes de consumo que ni siquiera son suyos, lo lleva a arriesgar su integridad física. Gesto alienado, quizás paralelizable con la mirada de sorpresa del campesino cuando Clyde le dice que se dedica a robar bancos junto a Bonnie. Más adelante vemos como Clyde se rehúsa a tomar dinero de un trabajador que iba a depositar su dinero en el banco: solo roban a ladrones. Y como sabemos ladrón que roba a ladrón tiene 100 años de perdón.
La idea de no pertenecer, pone a la cinta de Penn en diálogo con otra de su generación como es Easy Rider (Hopper, 1969). En ambas hay personajes asociales y que operan fuera de la ley, además de que consideran el dinero como un medio y no como un fin. Diálogo más sutil es el que produce Bonnie y Clyde con Gold Diggers of 1933 (Berkley y LeRoy, 1933), musical que la pareja va a ver, y dónde en una escena dotada de majestuosa ironía, a las bailarinas que cantan sobre opulencia le son incautados sus vestidos por quiebra.
Faye Dunaway y Warren Beaty destacan especialmente por su química en pantalla, no tanto por sus actuaciones individuales. Aquí tienen la compleja tarea de encarnar a una pareja adicta al peligro, con características de una relación que hoy llamaríamos tóxica.
Dunaway se encuentra entre generar cierta fascinación por su estilo bombshell, y la sobreactuación, mientras que Beatty, se encuentra del otro lado, con cierta “timidez” y gestos indescifrables. Bonnie y Clyde fue una de las películas que dio inicio al Nuevo Hollywood, y destacaba por violencia gráfica, por supuesto que a la luz actual esa violencia resulta tenue. Sin embargo eso no quita el gran ritmo de las escenas de acción, las cuales le dan vigencia. Algo que también está presente es un humor negro poco común para la época, que quizás destaca cuando la pandilla Barrow conoce al joven enterrador –nada menos que Gene Wilder en su debut en la pantalla grande- y su pareja, hecho que resultará en un foreshadowing para los destinos de nuestros protagonistas.
Bonnie y
Clyde revitalizó el cine de gángsters que había sido popular en los treinta y
estaba ambientado en el presente, aquí tenemos una historia con “distancia histórica”.
Probablemente sea fundamental revisarla para entender la vigencia del género en
películas como Enemigos Públicos (Mann, 2009), Gangster Squad (Fleischer, 2013)
o Live by Night (Affleck, 2017).
miércoles, 8 de julio de 2020
Retro Reseña - Sobreviven (1988)
-They Live-
Duración: 94 Minutos
Dirección: John Carpenter (Halloween, Escape de Nueva York, La Cosa)
Guión: John Carpenter
Protagonistas: Roddy Piper (Alien Opponent, Hell Comes to Frogtown, Portal to Hell!!!)
Keith David (La Cosa, La Princesa y el Sapo, Greenleaf)
Meg Foster (Amos del Universo, The Lords of Salem, 31)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Descrita por Rotten Tomatoes como: "una mezcla políticamente subversiva de terror y ciencia ficción", They Live es una película que tuvo un éxito comercial limitado y no fue del todo bien recibida por la prensa en su momento, para luego ganar status de culto, como buena parte de la filmografía de Carpenter.
En una metáfora deliciosamente inversa los lentes oscuros, una especie de filtro, nos ayudarían a ver mensajes ocultos en los medios de comunicación tales como: obedece, cásate y reproducete, gasta dinero, acepta el status quo y no cuestiones a la autoridad.
No hay artefacto más eficiente para leer a través de la fachada del consumismo que la mente humana, pero para que todas las personas puedan ver a través, la idea de los lentes es sencilla y efectiva.
El desarrollo de tal idea tiene potencia cinematográfica gracias al trabajo visual que implica: con los lentes puestos la cámara pasa del color al blanco y negro, los carteles con los mensajes subliminales se ven grandes y en imprenta mayúscula y empezamos a distinguir a los "aliens". Todo esto lo encontramos gracias a distintas ocularizaciones secundarias.
La efectividad de la película y su fuerza no sólo se ve en esto, sino también en el contexto de la ciudad de Los Ángeles. Nada (Roddy Piper) nos lleva a un asentamiento de emergencia, que es desalojado brutalmente por la policía. Allí previamente algunas personas miraban televisión en la intemperie, mientras absorbían el ridículo mensaje televisivo y criticaban al hacker que intentaba informar a la población sobre cierto control mental.
Lo más llamativo es que ese hacker en ese momento parece un "conspiranoico", pero luego nos daremos cuenta que hablaba con razón.
Otra cosa interesante del contexto es su hostilidad, Frank Armitage (Keith David) dice que los aliens: "nos ven odiarnos los unos a los otros, nos ven matándonos los unos a los otros, se alimentan de nuestros fríos (...) corazones." Esta hostilidad también se ve en los enfrentamientos con la policía, y la violencia del ciudadano promedio contra Nada.
David y Piper como Frank y Nada hacen un buen trabajo -a pesar de lo que dijo la crítica en su momento- y ambos destacan en la escena de pelea, donde se ve el compromiso de ambos con la película.
Por supuesto que también es importante señalar la exitosa fachada de la invasión alienígena para hacer una crítica del reaganismo, lo que recuerda que el sci-fi y el terror son géneros poseedores de una importante crítica social. La corta duración de la película la hace contundente, aunque también resulta con que Nada no tiene una back story.
They live tiene una crítica al consumismo y al neoliberalismo hecha en el contexto mismo de sus años dorados, lo cual la convierte en adelantada para su tiempo. A nivel visual destacamos el trabajo de fotografía (Gary B. Kibbe) como de maquillaje (Michael Mills y Francisco X. Pérez), además del respectivo trabajo de dirección de arte (William J. Durrell Jr. y Daniel A. Lomino).
Otra cosa característica de la cinta de Carpenter es su buena música, en este caso con bastante blues -qué mejor género para hablar sobre vagabundeo- compuesta por el mismísimo director.
They live es una película cuyo mensaje no deja de perder vigencia porque estamos en una época de exacerbación económica respecto a otras esferas de la vida. Y quizás la frutilla del postre sea, que quienes escribieron mal de esa película probablemente quedaron olvidados mientras que la cinta no.
miércoles, 1 de julio de 2020
sábado, 9 de mayo de 2020
miércoles, 1 de abril de 2020
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| Los increíbles arreglos florales son un gran ejemplo del craftmanship que mencionamos y contrastan con la aridez del terreno dónde se encuentran. |































