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jueves, 24 de febrero de 2022

 

Belfast (2021):

Duración: 98 Minutos

Dirección: Kenneth Branagh

Guión: Kenneth Branagh

Protagonistas: Jude Hill

Jamie Dornan

Caitríona Balfe



Ficha en IMDb

Ficha en Wikipedia


Nominada a unos hiperbólicos 7 Oscars -de los que probablemente merezca los dos de actuación-, Belfast es un coming of age inspirado en eventos que vivió el director durante su niñez en la ciudad. Respetando los orígenes de Branagh, 4 de los 5 actores principales son irlandeses, la película fue filmada en la ciudad y la música es de un artista local. 



Belfast es, según mi modesto entender, una película de pocas virtudes. Sin embargo, tiene una muy importante: su poder redentor. Y, cuando hablamos de redención, no estoy hablando de los temas de la cinta, o de sus personajes, sino de la de Jamie Dornan. El actor, compatriota de Branagh, es tristemente célebre por su actuación en la trilogía de 50 Sombras de Grey -cuyo entrega final reseñó vuestro servidor-. Aquí se lo veía incómodo, tipificado y caricaturesco. Mientras que en Belfast se lo ve cómodo, seguro y sensible -virtud que muchos dudábamos que poseía-. Al hacer de un trabajador de cuello azul se lo ve contenido y humilde pero también receptivo. Por supuesto que está muy bien acompañado por Balfe, Hill, Dench y Hinds, siendo estos dos últimos nominados a los Oscar. Esto nos lleva quizás a la segunda y última virtud de la película: algunos de sus personajes están bien escritos y, aunque arquetípicos, pueden resultar conmovedores. 



Podría decirse que la película de Branagh no funciona demasiado bien desde el principio: une, como espectador, piensa que la película es completamente en blanco y negro, pero no. Belfast empieza con planos situación de la ciudad a todo color y del momento presente. Esto genera, más que nada, bastante confusión y nos hace dudar del origen de la película ¿fue rodada por un ministerio de turismo? Luego nos introducimos a la historia mediante planos en blanco y negro y movimientos de cámara histriónicos. Como si tal confusión no fuera suficiente, Belfast no puede decidirse entre ser una comedia, una comedia dramática o un drama. Esto está vinculado a su humor -que es un poco simplón-, pero también a la música de Van Morrison la cual parece quitar dramatismo a situaciones que deberían tenerlo. Claro que esta música está elegida por el mismo motivo que el cast -omitiendo a aquí a Judy Dench-: es irlandesa. La segunda decisión es acertada, mientras que la primera no tanto. 



Si bien los Oscar pueden haber errado significativamente en darle 7 nominaciones, en algo no fallaron: no la nominaron a mejor fotografía. Como ya señalamos, la película está filmada en blanco y negro, lo que omití es que es de alto contraste. Estas dos elecciones no tienen una justificación narrativa, sino que parece ser así porque queda "bonito". Tampoco es ayudada por una puesta en escena teatral y emocionalmente expulsiva. Belfast es una película al mejor estilo Good Will Hunting o Un viaje de 10 metros, es decir, una feel good indie que no es de las mejores. Olvida el problema central del período en que está ambientada para presentarnos recuerdos impostados de un director que vio demasiadas veces -pero no entendió- Roma (2018). No obstante, al ser pura nostalgia, algunas de sus flechas dan en el blanco -como su referencia a High Noon-. 


Mi Calificación: 6 (seis) Buena 



 

miércoles, 12 de enero de 2022

The Beatles: Get Back (2021)


Duración: 468 Minutos

Dirección: Peter Jackson

Michael Lindsay-Hogg

Protagonistas: John Lennon

Paul McCartney

George Harrison

Ringo Starr


Ficha en IMDb

Ficha en Wikipedia


Tres años después de  They Shall Not Grow Old (2018) , el director neozelandés nos trajo otro documental. En este caso, una miniserie sobre la banda británica más importante de todos los tiempos. The Beatles: Get Back nos cuenta cómo fue la grabación del último álbum de la banda: el legendario Let it Be (1970) y también la historia de su último concierto. 



John le sonríe a Paul como en los viejos tiempos pero Paul no le devuelve la sonrisa ¿Qué será lo que agrió esa amistad de más de diez años? La situación se repite más de una vez en el documental y, sin embargo, no tenemos una respuesta. Si vemos a una omnipresente Yoko Ono, y cierta tensión mezclada con cordialidad entre Paul y John. Tampoco encontramos a un Lennon muy concentrado: a pesar de sus humoradas su mente parece en otro lugar, y no se lo ve muy preocupado por componer o grabar. Paul representa su contraparte: lo vemos componiendo, obsesionado y quizás siendo algo controlador. Eso genera tensiones con George, que es el más malhumorado y el menos seguro. George no quiere que le digan lo que tiene que hacer y eso lo lleva a una provisoria renuncia a la banda. Los tres quedan en una aparente deriva hasta que logran, luego de varias reuniones, que el guitarrista vuelva a la banda. A Ringo se lo ve serio, y quizás como víctima de las circunstancias. A pesar de algunas de sus expresiones de cansancio es quien mejor humor tiene y el más amigable para trabajar. No obstante, su pasividad también parece pesar en la banda. 


Todo esto y más parece decirnos The Beatles: Get Back, uno de los documentales más hermosos que existen a nivel musical. La gran virtud que tiene la miniserie es que ofrece al espectador 468 minutos de intimidad con la mejor banda de todos los tiempos. Podemos ver a los cuatro tocando para nosotros mientras estamos en el living de nuestra casa. Y aquí se ve el triunfo de las decisiones que se tomaron para editar el material. Se vuelve evidente también su magnífica restauración, tanto a nivel visual como sonoro. Jackson y su equipo técnico logran realmente una obra maestra: vemos a la banda con su pánico escénico, errando acordes, cambiando la letra de las canciones y haciendo toma tras toma. A pesar de esto también somos testigos de su magia: se siente algo en el aire cuando Paul y John empiezan a armonizar. Lo mismo pasa las escasas veces que los vemos devolverse la sonrisa o recordar anécdotas. Cuando tocan frente a frente se enciende un fuego que se extiende rápidamente en el estudio y en el espectador. Si bien mis elogios fueron para Jackson y su equipo, sería muy injusto no reconocer el trabajo de Michael Lindsay-Hogg (quien a sus 81 años sigue activo). El director, con nervios de acero y habanos, fue la persona adecuada en el momento adecuado. Gracias a su perseverancia tenemos una cantidad de metraje inimaginable, escenas muy intímas, discusiones y una puesta en escena magnífica a la hora de filmar el Rooftop Concert. 



Las emociones que experimenté a la hora de ver el documental fueron bastante diversas, pero no pude evitar emocionarme hasta las lágrimas cuando vi su último concierto ¿Sabían los peatones londinenses que estaban presenciando algo que quedaría en la memoria colectiva para siempre? Los imagino contándoles a sus nietos: "un día, a la hora del almuerzo, mientras caminaba por la calle escuché música que venía de una azotea. Eran los Beatles". Esos peatones estaban vivenciando el último concierto de la banda más importante del rock & roll, pero solo nosotros, como espectadores, sabemos que iba a ser el último. Por eso es inevitable emocionarse, especialmente sabiendo que una década después se nos iría John Lennon. Lo único que puedo objetarle a la miniserie, y perdonen mi optimismo, es la duración de cada capítulo que sobrepasan las dos horas. No obstante, The Beatles: Get Back es uno de los grandes acontecimientos en la historia de los documentales musicales y de la historia de la banda británica. 


Mi Calificación: 9 (nueve) Excelente

domingo, 9 de enero de 2022

#MeowToo: Entrevista a Ryan Kruger


El año 2021 fue muy positivo para Ryan Kruger: Fried Barry fue comprada por Shudder, y recibió 7 nominaciones para los African Movie Academy Awards, llevándose el galardón a Mejores Efectos Visuales. Además de pasar por distintos festivales y volver a Argentina para el festival Terror Córdoba.


 Como si esto fuera poco, el director sudafricano presentó #MeowToo, corto que se estrenó en el Grimmfest y también pasó por el Fanstapoa. Muy amablemente, Ryan compartió su corto conmigo antes de que se pudiera ver en Argentina y coordinamos una entrevista por Zoom que pueden ver y escuchar. 


"#MeowToo celebra el empoderamiento femenino y reconoce a las sobrevivientes de agresiones sexuales (...) El acoso sexual es una práctica muy extendida, especialmente en la industria cinematográfica, y depende de nosotros su prevención (...) . Es un asunto con el que podía conectarme para dar el mensaje de que: ningún acosador está a salvo. Es ese giro de tuerca el que implica la venganza en la historia". 


P9P: Me alegra verte de nuevo, amigo, y felicidades por tu acuerdo con Shudder ¿Cómo estás?

RK: Gracias, y gracias por invitarme nuevamente. Estoy bien, y las cosas no están mal en Sudáfrica (Capetown). Los bares siguen abiertos, tenemos toque de queda y la gente sigue usando barbijos, pero los cines están abiertos y la gente está trabajando. 

P9P: Me alegra. De hecho, vi que compartiste algunas fotos de un rodaje.

RK: Si, filmé otro corto experimental. Fue lindo volver a los sets y filmar. Había pasado bastante tiempo… Es una linda sensación volver a rodar. 

P9P: Me alegra. Cuando estaba investigando para nuestra primera entrevista, vi en IMDb el título de tu próximo corto (#MeowToo) y pensé: “mierda, es un título polémico”. Me gustaría que me cuentes por qué se llama así el corto y te quería preguntar ¿cómo pensas que va a reaccionar el público a ese título?

RK: #MeowToo es un corto experimental y no tiene diálogos, es una obra muy visual. Cuando se me ocurrió la idea sentí que ella dialogaba con el movimiento #MeToo. El movimiento #Metoo es muy importante… #MeowToo celebra el empoderamiento femenino y reconoce a las sobrevivientes de agresiones sexuales. Esto es un tema muy relevante. El acoso sexual es una práctica muy extendida, especialmente en la industria cinematográfica, y depende de nosotros su prevención. Durante los últimos años hubo más y más casos que se han revelado, como el de Harvey Weinstein, entre otros. Es un asunto con el que podía conectarme para dar el mensaje de que ningún acosador está a salvo. Es ese giro de tuerca el que implica la venganza en la historia. 

P9P: Tu corto salió en un momento oportuno, dado que este año salió una película como Promising Young Woman. 

RK: Si.

P9P: ¿Cómo describirías este corto? ¿Cuál es la historia que quisiste contar? ¿Es una especie de corto de violación y venganza?

RK: Es un corto sobre venganza que está ambientado en un futuro cercano pero oscuro. Conviven gatos (antropomórficos) y humanos, en un estilo similar al de Blade Runner (donde conviven humanos y replicantes). Esto es lo se ve en la secuencia inicial (…) El personaje principal, Meow (Suraya Rose Santos), sale a tomar un trago y un productor sórdido (Alex Anlos) está sentado en ese bar, buscando a su próxima víctima, básicamente. Ella conoce a este productor sórdido y el trata de usar su poder como productor de cine para aprovecharse de ella. #MeowToo es una historia sobre venganza bastante despiadada que trata el tema del abuso sexual, que fue expuesto por el movimiento #MeToo. Básicamente muestra el poder de las mujeres y de las sobrevivientes que lidiaron con estas experiencias. Tiene una vuelta de tuerca que muestra que ningún acosador está a salvo. Al final del corto hay ese giro argumental. Él piensa que se va a salir con la suya. Ella toma ese trago y se va a la casa del productor. Luego se quiere ir y él no la deja irse… Empieza a sentirse medio mareada, y se pregunta si él le habrá puesto algo en el trago o si está ebria. Él va al baño y tiene catnip, una sustancia que se le da a los gatos para excitarlos. Cuando está en el baño se la hecha en todo el cuerpo así ella no puede resistirse. Al salir del baño las cosas cambian y ella lo hace mierda (fucks him up), que no era lo que estábamos esperando. Como dije, es una obra bastante experimental, muy visual, no hay diálogo así que todo depende del ambiente y del tono. 



 P9P: No hay muchos universos cinematográficos donde seres antropomórficos convivan con humanos. En este caso, los gatos son más importantes que los humanos. De hecho, los humanos son mirados con cierto desprecio ¿Pensaste este universo como una distopía o como una especie de metáfora de otra cosa?

RK: Es un poco de ambas. En cierto sentido no hay que sobreanalizarlo, porque es solamente entretenimiento. Es solamente ficción, pero también tiene este mensaje importante. Fue solamente crear un universo y no habría diferencia si el personaje principal fuera simplemente una mujer y no una mujer gato. Desde la perspectiva de un cineasta y desde la del entretenimiento se trata de crear dos personajes completamente diferentes. Tenemos al hombre y tenemos al gato y están conviviendo. No hay que pensar en ello demasiado, fue solamente una elección que hice para hacer el corto más interesante y diferente. Podía haber sido un hombre y una mujer en un bar, no hubiera habido diferencia. Lo que pasa al final de este corto es lo mismo que hubiera pasado en la versión humana. Ella habría terminado apuñalando al hombre, disparándole o matándolo.

P9P: ¿Te inspiraste en alguna película de violación y venganza estadounidense de los 70?

RK: Hubo algunas películas que estuve viendo. Me encantan las buenas películas de venganza, no hay nada mejor que esa buena y dulce venganza que sucede luego de que algo malo le pasa a alguien, esa vuelta de tuerca que no esperamos. Quizás estás pensando que la víctima es débil, de hecho, eso muestran en muchas películas de terror: la chica escapando del asesino o en situaciones similares. Pero también hay muchas otras películas de terror donde la mujer se empodera y empodera a la gente a su alrededor. En ellas, al final del día, termina siendo la heroína y mata al asesino o al acosador. 



P9P: Hablame un poco del personaje principal (Meow). Me sorprendí un poco cuando la vi bailando junto al productor… ¿Estaba el tropo de la mujer fatal (femme fatale) en tu mente cuando escribiste el guión? 

RK: No lo sé, es una de esas cosas que son difíciles de explicar. Es como cuando hice Fried Barry… La gente me preguntaba ¿de dónde obtuviste la inspiración? Y no lo sé. Las ideas me surgen y yo simplemente las escribo, se me ocurren… Como te dije la última vez, amo el cine de los ochenta. Amo las historias extrañas, diferentes, que no hayamos visto antes o que quizás vimos antes, pero contadas de diferente manera. En mi caso, me gusta darles un giro o un estilo visual diferente. Incluso volviendo a Fried Barry, hay un montón de referencias a distintas películas que amo. El mundo de #MeowToo podría formar parte del de Fried Barry. #MeowToo trata un tema muy importante y por eso desde el principio dije: es el movimiento #MeToo y es muy importante. Por eso el corto celebra el empoderamiento femenino y reconoce a las víctimas de ataques sexuales, eso es muy importante. A mí me surge una idea y empiezo a agregarle cosas, fue un ambiente y cierto tono para esta obra, ese el motivo por el cual es muy experimental y al mismo tiempo (…) no necesita diálogos. Todo está ahí, entendemos que la chica está en el bar sola, entendemos que este hombre le da su tarjeta personal. Es una imagen nítida (…), no necesitas escucharlos hablar o entender lo que dicen porque lo entendemos por el lenguaje corporal y sus expresiones faciales, además vemos hacia dónde va la cosa. Es el tono, la música y el ambiente de la escena que te hacen sentir incómodo.

P9P: Hablaste de Harvey Weinstein y Alan Wine parece claramente inspirado en él. Desafortunadamente las mujeres lidian con situaciones de acoso en todo el mundo, así que quería saber cómo es la situación en la industria cinematográfica sudafricana. 

RK: Es una buena pregunta, para ser honesto no lo sé con certeza. Seguramente haya historias de las que no me he enterado, pero ninguna que haya repercutido de forma masiva en los medios (…) Muchas de las historias que hemos escuchado durante los últimos años provienen mayormente de Estados Unidos. Es el productor o el director, hay actores que fueron acusados, lo que es positivo, porque (…) las personas deben poder tener voz para denunciar estas situaciones. (Los acusados) No pueden volver a hacer este tipo de mierda nuevamente. Es importante que las personas puedan contar sus historias y que sean escuchadas. 

P9P: Hablame un poco sobre la edición de sonido… Escuchamos un sonido bastante extraño durante todo el corto, casi como un aullido, que nos introduce en una atmósfera pesadillesca ¿Cuál es el significado de ese sonido?

RK: Haezer es genial, él también hizo el diseño de sonido y la música de Fried Barry. Trabajar con él es increíble, simplemente nos juntamos y empezamos a trabajar muy rápidamente. Siempre iba, me sentaba con él y le decía: así es este universo, y esto es lo que quiero y el empezaba a crear. Una vez que creamos ese mundo él lo sigue extendiendo… Como dije antes, es ese tono, esa atmósfera, esa música que te incomoda. Como cuando ella está en el taxi y sabes que nada bueno va a resultar de eso. Lo sabes cuando ella está sentada, a través de la angulación de la cámara, y él toca su pierna. Te genera repelus (cringe), y decís: esto no es bueno, no es una buena situación (…) Todo esto es para generar cierta atmósfera. Es como Fried Barry, la cual fue diseñada para generarte incomodidad. Este corto tiene el mismo objetivo, acompañas a este personaje y pensas: tengo que huir de aquí, nada bueno va a resultar de esto. Ella trata de rechazarlo y al mismo tiempo escaparse. Tanto la música, como el tono del corto (junto a su estética) ayudan a que te sientas como ella se siente, y entiendas que ella quiere salir de ahí. La música y el diseño de sonido tienen el objetivo de generar incomodidad. Intento usar esas herramientas en muchas de mis obras, porque realmente te meten en la historia y te hacen sentir lo que el personaje siente. Fried Barry realmente te hace sentir incómodo y al final de la película querés ir a bañarte, porque te sentís sucio con todas esas drogas, estuviste en ese viaje y necesitas tomar una ducha (...) La música y la atmósfera son muy importantes. Si sos un cineasta que hace películas independientes o cortos es ideal tener a alguien que componga la banda sonora, en vez de tener música de stock, o gratuita. Tener un compositor y que alguien como Haezer haga tu banda sonora realmente es llevar las cosas al siguiente nivel. Te involucra más en el corto (…) Me gusta juntar los elementos sonoros y visuales para generar una atmósfera y que nos podamos mover junto al personaje. 



 P9P: Hablaste de Blade Runner, en el corto hay una mujer con un piloto para lluvia que parece inspirada en Pris, la replicante que aparece en la película de Ridley Scott. También me has dicho que te gustan las películas estadounidenses de los ochenta ¿Cuáles son tus películas favoritas de esa década?

RK: Me encanta Blade Runner y las películas de género. El cine estadounidense de los ochenta es mi favorito. Sea Blade Runner, The Goonies o Stand by me, La Mosca, Christine, (…) la obra de John Carpenter. Incluso películas como E.T. o El imperio del sol. Creo que el cine de los ochenta tiene una estética y una atmósfera muy particular que ya no existe. Quise tratar de llevar Fried Barry para ese lado, tener esa sensación “cool” de película de terror de los ochenta/de culto. Incluso la iluminación en #MeowToo es bastante similar a la de algunas escenas de Fried Barry, por eso ambos trabajos comparten cierto universo. También pasa con el nuevo corto que estuve filmando (ahora sabemos que se trata de Alien dick), del cual no puedo decir demasiado. Si puedo decir que es bastante diferente, interesante y divertido. 

P9P: La última pregunta… Aquí en Argentina no estamos muy familiarizados con el cine sudafricano, exceptuando quizás el trabajo de Neill Blomkamp ¿Nos podrías recomendar algunos directores sudafricanos?

RK: Si, claro. El problema con el cine sudafricano es que sólo durante los últimos dos o tres años (…) el cine empezó a cambiar en el país. Volviendo a Fried Barry, no solemos hacer ese tipo de películas. Somos conocidos por películas testimoniales, sobre la historia de Sudáfrica, algunas comedias y dramas, pero sólo recientemente empezamos a hacer y difundir películas de género. Tengo un querido amigo y colega con el que trabajé hace unos años que se llama Christopher Lee Dos Santos e hizo una película que se llama Broken Darkness que era genial. Es una de las mejores películas sudafricanas que he visto, definitivamente es un director a considerar. Anteriormente había hecho una película bélica (Angel of the Skies) y algunos cortos. Es muy interesante y tiene un estilo muy visual, así que si tienen la oportunidad chequeen Broken Darkness, es una gran película sudafricana. Si bien está ambientada en Estados Unidos fue filmada en Sudáfrica y es 100% (…) sudafricana (…) Todo sigue siendo muy reciente y hay más películas de género que están por salir (…) (Antes) se hacían el mismo tipo de películas una y otra vez. Por eso creo que Fried Barry fue tan importante, porque no hacemos este tipo de películas aquí y demostró que podemos ser creativos, podemos crear historias diferentes que van a quebrar ese molde del cine sudafricano. De esta forma vamos a poder hacer más películas de este estilo, que son viables a nivel comercial, tanto en lo que refiere a su producción como a su distribución. Muchas películas sudafricanas no viajan porque sus temáticas y su elaboración son muy locales. Hay un mundo allá afuera, se pueden hacer muchas películas de género. Hay un mercado para ellas, incluso si implica no hacer tanto dinero en Sudáfrica, hay un mundo allá afuera y puedes vender tu película a distintos territorios. Hay un público allá afuera y eso es lo que la gente olvida. Durante el año pasado y parte de este hubo un montón de películas que salieron de Sudáfrica y que van a salir. 


P9P: Muchas gracias por tu tiempo Ryan. 

RK: Ha sido un placer, muchas gracias por invitarme y me alegra que hayas disfrutado #MeowToo, es un pequeño corto experimental y es bueno que llegue al público de allá y que lo pueda ver la gente que vio Fried Barry. He tenido gran feeback hasta ahora. 


También pueden leer mi Reseña de Fried Barry, la entrevista que le hice a Ryan por esa película, como verla o escucharla.

miércoles, 24 de noviembre de 2021

 

La Crónica Francesa (2021):

-The French Dispatch- 


Duración: 108 Minutos

Dirección: Wes Anderson

Guión: Wes Anderson 

Protagonistas: Benicio Del Toro

Léa Seydoux

Tilda Swinton


Ficha en IMDb

Ficha en Wikipedia


El año pasado nos llegaba la noticia de que la nueva película de Wes Anderson se estrenaría en Cannes en 2021, y conocíamos su tan bonito póster. La décima película del director texano terminó llegando a Argentina cuatro meses después de su estreno en el festival francés, casi con la demora con que llegaban las películas de antaño. 



The French Dispatch llegaba con el antecedente -live action- de las nueves nominaciones al Oscar de The Gran Budapest Hotel (Anderson, 2014), por lo que las expectativas para la nueva película de Wes eran bastante importantes. Su anterior película había sido la animada Isle of Dogs, que puede ser intepretada como un homenaje visualmente impactante al país nipón. Y en ese sentido, The French Dispatch se acerca más a Isle of Dogs que a The Gran Budapest Hotel, porque como bien se puede intuir gracias a su título, la película es un homenaje sutil e ilustrado al país natal de Demy, Godard y Truffaut. Claro que no hay demasiadas referencias a la nouvelle vague, pero quizás si a la obra del director de Los Paraguas de Cherburgo (1964). A esto se suman referencias más o menos implícitas a figuras culturales (James Baldwin) o acontecimientos político-sociales (el Mayo Francés). Con esto quiero decir que la elegancia y sofisticación de la película no se limita a lo visual -de hecho tiene bastante humor, aunque no muy celebrado en la función a la que asistí-. 



A nivel visual nos encontramos con la calidad que cabe esperar del director que colabora con su DF habitual, Robert D. Yeoman. Por eso tenemos el tan hermoso y reasegurador planimetric staging, el respeto a la regla de los tercios o el equilibrio de la composición de los planos. Aunque también tenemos cambios en el aspect ratio, y la saturación -incluso entre plano y plano-. Así pasamos de tomas muy saturadas a un cuidado monosaturado. Esto no quiere decir que esos cambios no sean abruptos, de hecho lo son, pero sería descuidado decir que no fueron contemplados por un maniático de la mise-en-scène como es Wes Anderson. Otro colaborador habitual del cineasta también se hace presente: el maravilloso Alexandre Desplat, que nos trae la dosis necesaria de nostalgia, y minimalismo, que junto al diseño de producción de Adam Stockhausen empaquetan tan precisamente ese sentimiento. 



Quizás The French Dispatch sea la película más over the top del director, permitiéndose una serie de manierismos que van en aumento -como cameos de apenas segundos-. En toda esta locura benigna, la película si padece de algo habitual en las antologías: la disparidad en la calidad de sus historias. A veces nos perdemos en la sofisticación de los diálogos y los géneros terminan fusionados en un mejunje extraño. Esto no quiere decir que los personajes no sean complejos y entrañables, atributos que suelen negar los detractores del director. No obstante, quizás haya que entender el trabajo de Anderson con sus personajes adultos de forma paródica: los más maduros en su mundo son lxs niñxs -tal como pasa en Moonrise Kingdom (2012)-, mientras que los adultos son los más inseguros y poco virtuosos. Probablemente haya numerosas formas de analizar esta película, y podría extenderme in extenso sobre ella (al gusto de la crítica snob), pero casi como una aurora boreal, The French Dispatch es un fenómemo que debe experimentarse personalmente. Sin embargo no quiero terminar esta reseña sin mencionar a Léa Seydoux, musa y pilar estructural del largometraje. 


Mi Calificación: 7 (siete) Buena

jueves, 30 de septiembre de 2021

 

Sin tiempo para morir (2021): 

-No time to die- 


Duración: 163 Minutos

Dirección: Cary Joji Fukunaga 

Guión: Neal Purvis

Robert Wade

Protagonistas: Daniel Craig

Rami Malek

Lea Seydoux


Ficha en IMDb

Ficha en Wikipedia


Es bien conocido que la película número 25 de la saga de 007 representa la última película de Daniel Craig en el rol de James Bond. Por otro lado, corría el año 2018 cuando Cary Joji Fukunaga fue el encargado de reemplazar a Danny Boyle en la dirección y quienes conocíamos el trabajo "televisivo" del primero (True Detective, Maniac), levantamos una ceja en un gesto de intriga.  



Como toda película moderna de la saga, No Time to Die empieza con bastante acción y esta se mantiene de forma medianamente exitosa durante gran parte de la película. Por supuesto que tiene los declives esperables de una película de su duración, pero son exitosamente (aunque de forma poco económica) solventados. Al tener a los mismos guionistas de todo el ciclo Craig, la película es coherente con las anteriores, y también se inserta cómodamente en el mundo cinematográfico Bond. Esto lo logra con una serie de homenajes inteligentes, como el de ambientar escenas en Jamaica o con un segundo Aston Martin que refiere a una película más bien oscura de la saga. Esta coherencia, sin embargo, no hace al guión brillante: tiene un conjunto de diálogos estereotipados de aquellos que suelen caracterizan al cine de gran escala, y se ve cierto desgaste en los guionistas -el cual se nota en la  falta de economía narrativa).  



Habían quizás dos grandes preguntas que me despertaba la película número veinticinco de una saga sexagenaria: ¿puede un perro viejo aprender nuevos trucos? y ¿podemos adaptarnos al cambio? La respuesta a la primera pregunta es positiva: quedaba alguna sorpresa por verse. La segunda pregunta tiene quizás una respuesta negativa para cierta parte del público, y una quizás una positiva pero tibia para los productores. Por lo imponente de ciertas escenas de acción y la suntuosidad de las locaciones quedan opacados algunos aspectos importantes de la cinta, como una fotografía que es apenas correcta y actuaciones que son, como mínimo, irregulares. Tenemos algunos trabajos buenos (Malek y Seydoux), otros aceptables (Lynch) y otros en un rango extraño. Esas cosas también quedan silenciadas por un buen score de Hans Zimmer, una buena secuencia de títulos y algunos detalles más. 



Quizás Skyfall (Mendes, 2012) puso la vara demasiado alta, por lo que su predecesora no fue de mi agrado -ni hablemos de Quantum of Solace-, pero No time to die puede ocupar un digno tercer puesto luego de Skyfall y Casino Royale en lo que refiere a las películas de Craig. Como varias personas han señalado, No time to die es un buen cierre para uno de los mejores Bond, ese que luego de Spectre (Mendes, 2015) señaló que hubiera preferiría cortarse las venas antes de volver a tener licencia para matar.


Mi Calificación: 6 (seis) Buena

viernes, 27 de agosto de 2021

 

Annette (2021):


Duración: 141 Minutos

Dirección: Leos Carax

Guión: Ron Mael

Russell Mael

Protagonistas: Adam Driver

Marion Cotillard

Simon Helberg



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Ficha en Wikipedia


Annette es una película que tiene cierto runrún desde hace ya casi dos meses por su premiere en Cannes, donde su director ganó el premio a Mejor Director. Afortunadamente está en Amazon desde hace una semana, y se puede ver por otros medios también. Leos Carax es un director que si bien debutó en 1984 con Boy Meets Girl solamente tiene cinco películas más, siendo Annette su sexto largometraje. 




Annette es un musical dramático, lo que la introduce en una categoría con una lista de exponentes como mínimo acotada, quizás con Les Misérables (Hooper, 2012), West Side Story (Wise, 1961) y Dancer in the Dark (Trier, 2000) teniendo algo en común con esta última. No obstante, sería como erróneo no vincular a la cinta que estamos reseñando con la tradición de musicales franceses, y particularmente con el cine de Demy y Ozon. De hecho el 95% de los diálogos del musical de Carax son cantados, lo que la pone en relación directa con Los Paraguas de Cherburgo (Demy, 1964). A pesar de estos vínculos que podemos trazar, Annette, como la niña, es un completamente única. Maneja una paleta de sensaciones digna de los mejores pintores impresionistas: desde las escenas románticas y sexuales y hasta la comedia y el drama judicial/carcelario. Esto se debe en gran medida a las canciones (compuestas por Spark) que tienen contrapuntos y sofisticación pero también emoción. 



La creación de ambientes también debe ser atribuida a un diseño de producción sublime -demos las gracias a Florian Sanson-. Hay una mezcla modernidad y nocturnidad con ambientes de ensueño y escenarios dignos de la ópera más refinada. Como todo buen musical rompe el espacio establecido para ensancharlo, suspenderlo y dotarlo de artificio. Esa artificialidad incluso se extiende hacia el personaje de Annette, que únicamente puede ser vista tal como es cuando Henry expone la verdad de su corazón. Las características de la joven estrella la vinculan directamente con Baby Jane y su tan particular muñeca, dotando a la película de otra capa de subtexto y quizás produciendo cierta actualización del mito de What Ever Happened to Babby Jane? (Aldrich, 1962). 

La fotografía (Caroline Champetier) va de la mano con el diseño de producción y nos guía a través del espejo de Alicia, en una de las versiones más hermosas y pertubadoras del  País de las Maravillas. Andamos en motocicleta durante la noche serena y oscura, silente, sentimos la soledad y el vacío de un escenario, pero también recorremos espacios verdes encantados y nos dejamos llevar por ¿el amor? Todos estos elementos convierten a la película en una experiencia cinematográfica única, que debería ser apreciada en el cine (cosa que no suelo decir demasiado seguido). Por supuesto que todas estas emociones no serían posibles sin la heterodoxa pareja estelar que tiene a la siempre refinada e impecable Cotillard y al excéntrico pero versátil y sensible Adam Driver -¿como Robert Wagner?-. El ritmo de Annette es, por supuesto, el de una película francesa, por lo que requiere paciencia, un visionado atento y cierta disposición espiritual. No obstante no se le pueden atribuir letargos a la historia ni a la edición. 



Es un poco díficil describir las emociones que me produjo esta película porque sinceramente todavía las estoy procesando, pero seguramente la película de Carax sea la mejor de este año. Simplemente queda sentarse en un lugar cómodo, apagar todas las luces, ponerse auriculares y disfrutar por más de dos horas de cine en estado puro. Y si se tiene mucha suerte, disfrutarla en una sala de cine. 


Mi Calificación: 9 (nueve) Muy Buena

miércoles, 7 de julio de 2021


Summer of Soul (...Or, When the Revolution Could Not Be Televised) (2021):


Duración: 117 Minutos

Director: Questlove 

Protagonistas: Tony Lawrence
Stevie Wonder

Marilyn McCoo



Ficha en IMDb

Ficha en Wikipedia


El debut directorial del productor musical Ahmir "Questlove" Thompson nos acerca la experiencia del Harlem Cultural Festival, un conjunto de recitales a los que asistieron un total de 300.000 personas y cuyo objetivo era celebrar la música y cultura afro-americana, afro-latina y africana. 



1969 fue uno de los años más convulsionados de la historia de Estados Unidos, y a la vez uno de los de mayor relevancia cultural. Un año después del asesinato de Martin Luther King Jr., Richard Nixon asumía como presidente y empezaba la política de "vietnamización", que expandía la guerra imperialista. Mientras tanto, a nivel nacional la guerra se volvía cada vez más impopular y los conflictos raciales y políticos escalaban. 1969 también marcaría el fin de una era, con los asesinatos del Clan Manson, mientras que a nivel cultural y científico el hombre llegaba a la Luna, y se realizaba el Festival de Woodstock. El Harlem Cultural Festival duró casi de dos meses, siendo paralelo a Woodstock -y quedando opacado por este- pero también a la Llegada del Hombre a la Luna, hecho de que los participantes del festival comentan como un triunfo de la ciencia blanca. 



Casi 50 años después del Festival aparecía el material de rodaje en un sótano, y por eso hoy tenemos registro de un hecho cultural tan significativo que incluso podría pensarse como un segundo Renacimiento de Harlem. Sobre el escenario de Mount Morris Park estuvieron artistas de la talla de Stevie Wonder, Nina Simone, Sly and the Family Stone, B.B. King o incluso comediantes como Moms Mabley. El acercamiento de Questlove hacia el material es armónico, dejándolo hablar por sí mismo durante la mayor parte del tiempo, e interviniéndolo con entrevistas sintéticas en algunos momentos -echando mano a recursos limitados y con las personas que quedan para contar la historia 50 años después-. Casi en ningún momento confundimos las voces de los protagonistas, por la prolijidad de la edición y los intertítulos. 



Probablemente la forma más efectiva de analizar un concert film sea reflexionar sobre las emociones que produce: si genera la sensación del estar allí seguramente vaya por el camino adecuado. Summer of Soul es simplemente electrizante: casi produce esa sensación de posesión espiritual que describen los artistas y condensa una cantidad de emociones y conflictos tales que se vuelve imposible no derramar alguna lágrima. Vemos aquí a mujeres fuertes, hombres de gran presencia, y más que nada una gran síntesis de la cultura afroamericana. Los discursos de los artistas son emotivos, cargados de contenido político y sus performances son top notch.  

El documental de Questlove no solo tiene a artistas contando sus experiencias, sino a asistentes del Festival. De esta forma la narración se enriquece por tener dos perspectivas y también se expande por los vínculos que trazan los protagonistas con la historia política del momento, sin perder en ningún momento la sutileza. Como si esto fuera poco, Summer of Soul posee uno de los mejores soundtracks de la historia del cine. 


Mi Calificación: 8 (ocho) Muy Buena