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jueves, 22 de noviembre de 2018


El Grinch (2018): 
-The Grinch-

Duración: 86 Minutos
Dirección: Scott Mosier (Película Debut)
Yarrow Cheney (La Vida Secreta de tus Mascotas)
Guión: Michael LeSieur
Tommy Swerdlow
Protagonistas: Benedict Cumberbatch 
Cameron Seely (The Jim Gaffigan Show, El Gran Showman)
Rashida Jones (Parks and Recreation, Celeste & Jesse Forever, Zoe)

La tercera adaptación de "How the Grinch Stole Christmas" de Dr. Seuss, siendo esta la segunda animada -la anterior fue el especial navideño de 1966-.  La versión en inglés de esta película, tiene la particularidad de haber sido narrada por Pharrell Williams.


Con ciertas revisiones argumentales, vuelve la querida y conmovedora historia navideña a la pantalla grande. Esas revisiones le dan cierta característica de género interesante: aquí hay una alcaldesa y no un alcalde -como en la versión del 2000-, y Donna Lou Who es madre soltera.
La película de Howard es casi un infaltable en el cable todos los años, cuando se acerca Navidad, por lo que probablemente como espectador unx vaya condicionadx positivamente al encuentro de un nuevo desarrollo de la historia -aunque también con altas expectativas-.
Sin tanta acidez como su predecesora, y con cierta exposición de valores un poco doctrinarios, la historia igualmente sigue resultando cómica, como profundamente emocionante. Esto probablemente se deba a la gran capacidad que tiene de generar empatía el Grinch y su perro, Max.


Tanto a nivel visual como sonoro, la película resulta muy amigable. Esto es principalmente gracias a la dirección de arte (Colin Stimpson) como a la heterodoxa música (Danny Elfman) que tiene cosas como Nat King Cole hasta Run D.M.C o The Brian Setzer Orchestra.
Para terminar esta reseña, bastante más corta que las habituales -me resulta un poco más complejo reseñar películas de animación-, voy a imitar el estilo rimado de la reseña de Alex Hudson, pero con mi versión personal.
Quizás no sea una clásico como la película que dan en el cable,
lo que no saca que su emoción y mensaje sea muy apreciable. 

Mi Calificación: 7 (siete) Buena

sábado, 17 de noviembre de 2018

Infiltrado en el KKKlan (2018):
-BlacKkKlansman-

Duración: 135 Minutos
Dirección: Spike Lee (Haz lo Correcto, Malcom X, El Plan Perfecto)
Guión:  Charlie Wachtel
David Rabinowitz
Protagonistas: John David Washington (Ballers, Monster, The Old Man & the Gun) 
Adam Driver 
Laura Harrier (The Last Five Years, 4th Man Out, Spider-Man: De regreso a casa)

Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia

"dis joint is based on some fucked up, fo real shit", así se anuncia la historia real, basada en "Black Klansman", las memorias de Ron Stallworth.  Estrenada un año después de la Manifestación "Unite the Rigth", la película ganó el Gran Premio del Jurado y la Mención Especial en el Festival de Cannes.


Lo que hace interesante a Spike Lee es tanto su honestidad política, como su coraje.
En ningún momento se entienden sus películas como apolíticas y su discurso anti-racista/anti-discriminatorio resulta muy claro y transparente. Su coraje tiene que ver con su honestidad: ya sea en los ochenta con The Answer, corto que casi le vale su expulsión de la Universidad de Nueva York, o en 2018 denunciando la indulgencia de Donald Trump con la violencia en la Manifestación "Unite the Right".
La denuncia política, aquí suma la profundidad de criticar la historia del cine y señalar como esta fomentó la violencia y el racismo a través de películas como El Nacimiento de una Nación (Griffith, 1915), o Lo que el Viento se Llevó (Fleming, 1939), a su vez reivindicando la cultura afroamericana representada en los Blaxplotation Films. 


Pensando ahora en los aspectos más cinemáticos, puedo decir con total tranquilidad que es una cinta impecable. Esto se evidencia en aspectos tales como su fotografía (Chayse Irvin), o hasta su música (Terence Blanchard). La estética tan especial del director, con sus trademarks y esa reivindicación de belleza negra, le dan una poética magnífica, que a su vez se combina con una ingeniosa edición (Barry Alexander Brown). 
Pensando en la historia y su dinámica, a pesar de ligeras caídas -por lo ambicioso de la narrativa- no solo genera tensión y empatía en el espectador, sino que también sabe descontracturar con humor que puede llevar hasta las lágrimas. 


La calidad de las actuaciones se presenta en sintonía con la sólida manufactura de la cinta: aquí destacan John David Washington como Ron Stallworth, Jasper Pääkkönen como Felix Kendrickson y Ashlie Atkinson como Connie Kendrickson. 
Resulta difícil agregar algo más sobre este director que hace lo que quiere en sus cintas, y lo hace muy bien. Quiero señalar, igualmente, que los elogios hacia su trabajo y el de su "joint" no tienen base únicamente en su ideología anti-facista, sino también en aspectos "puramente" audiovisuales. 
Me gustaría quedarme, a modo de conclusión, con el privilegio que sentí al poder asistir por primera vez al estreno de una película del cineasta que hizo Malcom X. 

Mi Calificación: 8 (ocho) Muy Buena  

jueves, 8 de noviembre de 2018

Operación Overlord (2018): 
-Overlord-

Duración: 109 Minutos
Dirección: Julius Avery (Son of a Gun)
Guión: Billy Ray
Mark L. Smith
Protagonistas: Jovan Adepo (The Leftovers, Fences, Madre!) 
Wyatt Russell (Comando especial 2, Everybody Wants Some!!, Ingrid Goes West)
Mathilde Ollivier (The Misfortunes of François Jane)



Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia

Película de guerra con elementos de terror, con un elenco de variadas nacionalidades: Adepo es inglés, Russell americano, Ollivier francesa, y Asbæk -que curiosamente hace de nazi- danés. Es el segundo largometraje del director y escritor australiano Julius Avery.


Cierto mal genio mío me hace imaginar la siguiente charla creativa entre guionistas (en este caso sería entre J.J. Abrams y Billy Ray, aunque usted no lo crea):
- Las películas sobre nazis, están muy quemadas.
- Si, las películas sobre zombies también.
- ¿Qué hacemos entonces?
- ¿Y si hacemos una película sobre zombies nazis?
- ¡Genial!
Así parece haber surgido esta curiosa combinación, que Rotten Tomatoes llama de clase B. Esa categoría quizás no le quede incómoda por su estilo gore, si quizás porque no salió un millón de dólares, sino 38. Efectista, predecible, y con estructura de fórmula, la cinta quiere mantener en constante tensión al espectador, pero eso no se puede lograr sólo con música o ruidos muy fuertes.


Retomando la cuestión del sonido: los efectos están exageradamente fuertes durante toda la cinta hasta el punto que una caída de un vaso parecería el estallido de una molotov. Lo exagerado es un elemento persistente: está en el maquillaje -que tiene alguna cosa lograda y otras definitivamente no- en el despliegue de aviones y barcos sobre el campo de batalla o en la maniquea visión de los nazis y los estadounidenses.
No todo está perdido igualmente: hay un buen trabajo de vestuario (Anna B. Sheppard) como de efectos visuales. Las actuaciones siguen la misma línea: hay un buen trabajo general, de los que destacan la labor de Pilou Asbæk (Wafner) como la de Jovan Adepo (Boyce).


Si bien suelen gustarme las ideas descabelladas, y el revisionismo histórico es interesante para tratar, la idea de nazis con cierto súper poder me conducen innevitablemente a trazar paralelismos con Wonder Woman (Jenkins, 2017) o Captain America: The First Avenger (Johnston, 2011) -esto sin tener que irme demasiado para atrás-.
La realidad es que tampoco me sentí fuertemente atrapado o tensionado por la historia -diferente a como lo vivió parte del público-. Quedará para le espectadorx y parte de la crítica el trabajo de encontrar virtudes, que este joven cinéfilo con alma antigua no pudo encontrar.

Mi Calificación: 4,50 (cuatro y medio) Regular

jueves, 1 de noviembre de 2018

Somos Campeones (2018): 
-Campeones-

Duración: 124 Minutos
Dirección: Javier Fesser (El Milagro de P. Tinto, Camino Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo) 
Guión: David Marqués
Javier Fesser 
Protagonistas: Javier Gutiérrez (La Isla Mínima, Assasin´s Creed, El Autor)
 Athenea Mata (Cuídate de Mí,Film 101, Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo) 
Juan Margallo (El espíritu de la colmena, La Soledad, Los Versos del Olvido)

Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia

Comedia dramática española, elegida para representar al país en la 91° edición de los Oscars. Estrenada en Argentina seis meses después que en España, destaca por la particularidad de dar visibilidad a actores y actrices del colectivo discapacitadx y al colectivo mismo.


Sinceramente, al leer el argumento de la película, no tenía mucha fe en ella. Especialmente por cierta predictibilidad aparente, y la verdad es que en ese aspecto no me equivoqué: aunque con una ligera vuelta de tuerca, en general, la historia es bastante predecible. La realidad, de todos modos, es que uno al no ser un robot, no puede evitar emocionarse cuando una minoría discriminada está en el centro de la acción, y de alguna forma va en busca de ciertos objetivos.
Ese esfuerzo de una comunidad, o un colectivo, al que le fue vedado algo, y la intención o fuerza de llevarlo a cabo de todas formas es simplemente conmovedor.


Vemos entonces, en la historia, lo valorable de la visibilización del colectivo discapacitadx, lo que resulta bastante fresco -aunque no puedo no encontrar en la trama alguna similitud con las escenas de Basket en Atrapado sin Salida (Forman, 1975)-. Lo que no resulta para nada positivo o interesante es el cavernario machismo con el que son presentadas las mujeres y el uso despectivo de la palabra puta, además de ciertos chistes homófobos para nada graciosos. El humor no tiene un tono muy adecuado para la actualidad, al menos el presentado en los diálogos, no es el caso del estilo tragicómico de la cinta, donde perfila mejor. Las actuaciones son buenas: adecuadas las de Javier Gutiérrez (Marco) y Athenea Mata (Sonia), y muy meritorias las del equipo (Gloria Ramos, Jesús Lago, Fran Fuentes, entre otrxs), por su exigencia física, y su labor performativa.


La realidad de la cinta es que es difícil de odiar, en cierto punto de la historia -con todos los defectos que tiene- es imposible no identificarse con los temores, dificultades y alegrías que enfrentan lxs protagonistas, además de sacar algunas risas -las del público fueron bastante mayores que las mías-.
La comedia tampoco es un género que le genere demasiada incomodidad al cine español, y en el cual saben desenvolverse. 

Mi Calificación: 6 (seis) Buena

martes, 30 de octubre de 2018

Halloween: 5 películas de terror clase B

Siendo hijxs del cine digital, a veces estamos demasiado acostumbrados a criticar una película de terror por sus efectos visuales. Lo que es peor, algunas personas se ríen de películas clásicas porque no les convencen efectos que no están hechos por una computadora. 
Por lo tanto, aprovechando la cercanía del 31 de Octubre, aprovecho en este artículo para hacer un encomio de las películas de terror clase B, a las que tanto respeto debemos.

¿Debe una película de terror ser perfecta para entretener?¿Debe ser incluso "buena" según el canon de la crítica tradicional para que nos atraiga? En mi caso, la respuesta va por la negativa: el amor por lo artesanal y la explotación de la creatividad que presenta el bajo presupuesto no solamente es admirable, sino que genera una estética muy personal. Respecto a la "calidad" de una película, puedo decir que en el caso del terror, es posible llegar a disfrutarla incluso más cuando los "desperfectos" o inconsistencias son palpables, por eso esta selección es muy personal.

05. Bride of the Monster (1955): de Edward D. Wood Jr. Considerado, injustamente -hay peores directorxs según mi criterio-, el peor director de todos los tiempos, esta película hace lo que puede con un módico presupuesto, y sinceramente no lo hace mal. Es difícil ignorar el material de archivo dudosamente empleado y no reír un poco con el pulpo inmóvil que ataca a las personas, pero además de entretenida, la cinta es una buena hija de su tiempo -además de tener el último papel sonoro de Béla Lugosi-.

El Dr. Vornoff como Béla Lugosi es un emigrado, por lo que
el diálogo que mantiene con Strowsky sobre su involuntaria
salida de su país y su difamación resulta bastante conmovedor
por sus tintes autobiográficos, tal como sugiere Ed Wood (Burton, 1991).
04. The Bye Bye Man (2017): de Stacy Title. No solamente tenemos a una directora que hace terror, sino que esta película se da el lujo de tener a Carrie-Anne Moss y a nada menos que Faye Dunaway. La cinta, duramente criticada por la prensa, empieza muy bien y va descendiendo, lo que no significa que no sea atrapante, ni que tenga una visual interesante.

El film tiene uno de los trailers mejor logrados que haya visto
para una película de terror, lo que me tentó para conseguirla y verla. 
03. Hellraiser (1987): de Cliver Barker. Ya acá subimos bastante la vara, por el sencillo hecho de que es una película impresionante. Si bien no está ayudada por malas actuaciones, la estética no es sólo única sino también innolvidable -aunque a veces se pase de grotesca-. Con únicamente un millón de dólares de presupuesto recaudó catorce, y abrió la cancha para nueve sequelas. 

Viéndola 31 años después de su estreno causó una fuerte impresión
en mí, de todos modos. Siendo muy impactantes las escenas de desollamiento.
02. La Casa de Usher (1960): de Roger Corman. Dirigida por una leyenda del cine de clase B -que aún continúa entre nosotrxs-, es una cinta de otro tiempo. Esto es por el lujo de estar basada en un relato de Edgar Allan Poe, el maravilloso diseño de producción, vestuario y tener a un increíble Vincent Price.


01. Island of Lost Souls (1932): de Erle C. Kenton. Entre 1929 y 1934 hubo una era mágica en Hollywood, previa al código de censura Hays. Así salieron películas como The Public Enemy (1931), Little Caesar (1931) o 42nd Street (1933). Pensemos la libertad que existía en Hollywood en ese momento, comparado con Inglaterra, donde la película fue prohibida hasta 1958 (cuando fue permitida con cortes). De esta forma, la película que cuenta con Béla Lugosi en un papel secundario, no solo es hipnótica, sensual e impactante, sino que a nivel técnico es sorprendentemente impecable.


jueves, 25 de octubre de 2018

Halloween (2018):

Duración: 106 Minutos
Dirección: David Gordon Green (George Washington, All the Real Girls, Prince Avalanche) 
Guión: David Gordon Green
Danny McBride
Protagonistas: Jamie Lee Curtis (Halloween (1978), Un Viernes de Locos, Scream Queens)
Nick Castle (Halloween (1978), El niño que podía volar)  
Judy Greer (Si tuviera 30; Ant-Man I,II; 15:17 Tren a París)



Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia

Tenían que pasar 8 películas de la saga para el retorno de Jamie Lee Curtis a su papel de Laurie Strode, y 9 para el retorno de Nick Castle como Michael Myers, lo que le da cierta epicidad inconmensurable a la secuela. Ignorando la trama de todas las películas anteriores, la película se vincula únicamente con la original.


Teniendo cerca al legendario John Carpenter, aquí con su magnífica música, y como productor ejecutivo, podemos entender el respeto de la nueva cinta con respecto a la original. Tenemos el tan particular tema, y hasta los títulos en el inicio, para dar un ejemplo. Por momentos ese respeto se vuelve algo de homenaje, con escenas muy similares a la original, lo que sin embargo no se convierte en un  problema. ¿Por qué no se convierte en un problema?
Halloween no te deja despegarte del asiento ni siquiera por un segundo, aún sabiendo hacia donde va a desembocar, y con una trama minimalista. No sólo es una película dinámica, sino que tiene su propia estética: un uso de la sangre y la violencia sutil por momentos y brutal en otros, el uso de luces azules y rojas sobre distintos rostros, logrando un color grisáceo en la piel de los protagonistas en el primer caso y cierto artificio en el segundo.


El uso del fuera de campo, las ocularizaciones internas secundarias -gracias a la fotografía de Michael Simmonds-, y un gran sonido (P.K. Hooker) nos hacen recorrer junto Myers un raid de violencia alucinante y hasta con toques de comedia. Respecto a las actuaciones, no queda mucho espacio para hablar de otra performance que no sea la de Jamie Lee Curtis, que se roba la película, con una gran actuación. Esto no significa que esté mal respaldada, de todos modos -Nick Castle a pesar de estar tras una máscara casi todo el tiempo merece reconocimiento-.
Hilando fino, se puede pensar que la trama presenta algunas movidas anti-intuitivas, y el asesino casi es poseedor de una omnipotencia. Pero pensando en lo que hace visible a la historia, no sería justo terminar esta reseña sin mencionar el cuidado trabajo de edición (Timothy Alverson).


Probablemente esté diciendo una barbaridad para los fans de la primera película, pero la segunda entrega es hasta mejor que la icónica cinta del 78. La cinta de Green, no solamente está pulidísima a nivel técnico, sino que tiene una estética, y una dinámica envidiables, mención de honor para nuestra scream queen, Jamie Lee Curtis.

Mi Calificación: 7,50 (siete y medio) Buena

lunes, 22 de octubre de 2018

¿Qué es el Shnit?: 

Probablemente la respuesta de memoria tiene que ser dada por lo curioso del nombre. El Shnit se trata de un Festival Internacional de Cortos trasnacional, es decir que sucede en simúltaneo en varias ciudades de los cinco continentes. Buenos Aires es una de las sedes desde hace cinco años consecutivos, haciéndose en el Centro Cultural San Martín (Sarmiento 1551). Particularmente puedo decir que es mi segundo año disfrutando de un festival que destaca por presentar cortos de una gran variedad de países, algunos de ellos animados, además de darle un rol importante a la juventud. 

El arte de color magenta del Festival resulta muy llamativo
y creativo, teniendo siempre muy presente la cultura juvenil. 
Ayer, Domingo 21, fui al Festival con la intención de presenciar la sección Midnight Yellow (acá se puede ver el Programa del Shnit, que sigue hasta el próximo Sábado). Cuando llegué me encontré con la sorpresa de que la sección se había atrasado, sopresa grata, de todos modos, porque tuve la oportunidad de escuchar la poesía de Camila Mardones y Francisco Catalano. 
Hubo una hora de atraso, lo que es bastante, pero antes de que iniciara la proyección, el presentador nos comentó que por la demora nos podíamos quedar a la siguiente parte del Festival: Bright Brown, lo que acepté encantado. 
Así empezaba Midnight Yellow. 

Midnigth Yellow estaba compuesta por seis cortos: 
1) Les Miserables (Francia), de Ladj Ly. Un corto ambientado en un barrio pobre parisino, que nos hace reflexionar sobre la brutalidad policíaca de un país democrático, contra los inmigrantes africanos. 
2) The Ordinary (Francia), de Julien & Simon Dara. Probablemente, uno de los más curiosos de la competencia, por su combinación entre matar a un dragón y bailar.
3) Offstage (Rumania), de Andrei Hutuleac. Un director de teatro es secuestrado por un actor y una actriz bastante psicóticxs, por lo que el estilo absurdo e incómodo está muy presente durante los 25 minutos que dura.

 Fotogramas de los primeros tres cortos, ordenados de acuerdo a como fueron pasados.

4) The Director's Treatment (EE.UU., Costa Rica), de Heinz Kobernik. Destaca no sólo por la pluralidad del elenco de trabajo, sino también por su respeto a las diferencias culturales de las distintas poblaciones que habitan Estados Unidos. Claro que la estética y su humor son magníficos.
5) Lost Property Office (Australia), de Daniel Agdad. Una hermosa animación de estética kafkiana, que nos demuestra que hay algo más en la vida que el trabajo.
6) Good Mourning (Sudáfrica), de Ian Morgan. Una comedia negra, de título muy ingenioso, y personajes muy queribles.

De izquierda a derecha 4,5 y 6 respectivamente. En 4 destaca el color, que se combina con el blanco y negro a lo largo del corto, mostrándose la ductilidad del director y la idea tras el proyecto.

Por último me quedé a la sección Bright Brown -lo que no significa que no vaya asistir a funciones del Viernes 26 y Sábado 27-. Esta tenía los siguientes cortos:
1) Artem Silendi (Francia), de Frank Ychou. ¿Se puede hacer comedia muda en este milenio? La sutileza de este trabajo, y la simplicidad argumental parece demostrarnos que mientras esté la creatividad de por medio, no hay problema.
2) Bonobo (Suiza), de Zoel Aeschbacher. Tres historias a lo Babel (2006),o Amores Perros (2000), vinculadas en este caso por un ascensor que no funciona.
3) Prey (EE.UU.), de Bill Whirity. Posiblemente uno de los cortos más inesperados, de construcción sólida, e increíblemente agresivo para su corta duración.
 Misma organización para estos fotogramas. El tercer corto, tiene la comodidad de presentar un género muy estudiado en Estados Unidos, como es el terror, lo que no le quita méritos, sino quizás resalte su frescura.

4) The Box (Eslovenia), de Dusan Kastelic. Con The Ordinary, es uno de los cortos más extraños que ví, pero este tiene la particularidad de expresarse claro sin palabras, dejando un espacio gigante a la interpretación del mismo ciertamente. A mí, especialmente, me hizo vincularlo con la Alegoría de la Caverna.
5) Wave (Irlanda), de Benjamin Cleary & TJ O'Grady Peyton. La comprensión, la tolerancia, y la soledad son expresados en este drama que tiene un gran simbolismo y es realmente emocionante. Además tiene la perlita de contar con Rock 'n' Roll Suicide de David Bowie.