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viernes, 25 de agosto de 2017

Oculto el Sol (2016):

Duración: 70 Minutos
Director/a: Fabricio D'Alessandro (Película Debut)
Guión: Fabricio D'Alessandro 
Actores/actrices: Florencia De Maio (LOCO)
Juan Pablo Sierra (Sólo por Hoy, El sacrificio de Nehuén Puyelli)
Julieta Zilberbarg (Película Debut)




Película independiente argentina, que representa la ópera prima de Fabricio D'Alessandro, quien ya había dirigido algunos cortos como El Lado Artificial (2006), La Ciudad de los Tranvías (2007) y Kokomo Sixties Episodio 1 y 2 (2011) . La película participó en el III Festival Internacional Noida en la India donde ganó el Premio a Mejor Música y Mejor Guión. 


Al analizar una película generalmente nos preguntamos por la semiótica/semántica de la misma y el sentido de la sintaxis (palabras/diálogos), Oculto el Sol parece carecer de ambas. Si bien el punto de articulación argumental parte de una premisa simple: relatos enmarcados durante un eclipse solar, los diálogos entre personajes carecen de sentido y pecan de bastante ingenuidad. La mala articulación del espacio-tiempo, a través de una deficiente edición, hace perder el sentido a las historias e impacientar al espectador y la espectadora por la carencia de una muy necesaria dinámica. 
La inacción de los personajes, quiere reflejar cierto suspenso -quizás lo tenga en muy pocos minutos- pero sólo generan irritación, mientras que el inicio confuso tampoco ayuda a insertar al espectador en la historia. 


Las actuaciones son desiguales, percibiéndose cierta impericia general, pero hay algunos trabajos que valen la pena destacar, tales como los de Catalina Bedacarratz y Florencia De Maio -cuyas escenas poseen además cierto crescendo "viagresco" dentro de la confusión general-. A nivel técnico sin embargo hay un buen trabajo de sonido (Lucia Pellitero) y una aceptable fotografía (Gustavo Guevara y Martín Turnes) aunque con una cámara algo temblorosa que desconoce el concepto de estabilizadores. La música, bastante apropiada e interesante, intenta darle cierto dramatismo a un guión tan sólido como puede serlo una gelatina aguada. 



El trabajo de un crítico puede a veces no ser muy popular, y éste siento que es uno de los casos: teniéndome aquí que ponerme en la posición de verdugo respecto a una película argentina independiente. Sin embargo, siento la obligación moral de señalar que Oculto el Sol es tan difícil de ver como un eclipse solar. El espectador/la espectadora, particularmente vuestro servidor en éste caso, se siente como el personaje de Ginna (Ambra Maniscalco): aturdido y entendiendo poco y nada de lo que está sucediendo a su alrededor. 

Mi Calificación: 4,50 (cuatro y medio) Regular 

jueves, 17 de agosto de 2017

La Cordillera (2017):

Duración: 114 Minutos
Director/a: Santiago Mitre (El amor - primera parte, El Estudiante, La Patota)
Guión: Mariano Llinás 
Santiago Mitre
Actores/actrices: Ricardo Darín 
Érica Rivas
Dolores Fonzi (El Aura, El Crítico, Nieve Negra)  


Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia

Coproducción franco-hispano-argenta, nominada al Premio Un Certain Regard del Festival de Cannes. Además de contar con un soberano elenco nacional -podría decirse que los mejores participan de la cinta- contó con estrellas internacionales como Elena Anaya y Christian Slater.


Santiago Mitre tiene cinco películas en su haber -como director-, pero como escritor también se encargó del guión de películas como Carancho o El Elefante Blanco. Un elemento común a los escritos, y películas del director probablemente sea el cinismo para con la política, y en La Cordillera está llevado a su máximo esplendor. Éste cinismo, dista del expresado en El Estudiante, por ejemplo, donde parecía poseer un sentido propagandístico del apoliticismo y una crítica de poca profundidad intelectual. En la película que aquí reseñamos, hay una ironía y oscuridad en la lectura política digna de grandes filósofos, como Friederich Nietzche, o Arthur Schopenhauer. El retrato de las operaciones políticas internacionales como las nacionales poseen una credibilidad insospechada, a través de una inteligencia y acidez muy lúcida.


Al ser La Cordillera un drama político -a mi parecer también integra elementos de suspenso- la pregunta por el realismo -tomémoslo en sentido baziniano- de la representación es necesaria: aquí hay una muy buen trabajo de una cámara (Javier Julia) escurridiza que parece invitarnos a veces a inmiscuirnos secretamente en los momentos más íntimos de figuras políticas claves y en otros toma la primera persona con la figura de Hernán Blanco (Ricardo Darín), todo ésto gracias a travellings, planos detalle y planos generales articulados por una edición algo hiperactiva. A la perspectiva intimista y a la vez oscura ayudan enfoques muy cercanos, y un manejo magistral no tanto de la luz, sino de la oscuridad de las escenas. La articulación de la trama tiene la particularidad de tener ciertos elementos de suspenso -con una estética bastante lyncheana- que desvían a la película de su motus central y finalmente tampoco quedan lógicamente resueltos, por lo que hay cierta pérdida de dinamismo.


Otro aspecto que ayuda a generar realismo pero a la vez magnanimidad es la gran producción de la cinta de Santiago Mitre, teniendo locaciones (Valeria Perez Delgado) visualmente mágnificas y arquitectónicamente imponentes, un muy cuidado diseño de producción  y un elenco de gran calidad. Las actuaciones quizás no sean un punto muy alto -se podría esperar un poco más de tremendos actores y tremendas actrices- siendo quizás la labor más destacada la de Dolores Fonzi -como Marina Blanco-.  La quinta película de Santiago Mitre, es probablemente el gran estreno argentino del año. No sólo muestra el estilo pulido de un director inteligente, sino que es respaldado por una gran producción -siendo una producción nacional tuvo el atípico presupuesto de 6 millones dólares- y un mejor elenco.

Mi Calificación: 8 (ocho) Muy Buena


lunes, 14 de agosto de 2017

Amateur (2016):

Duración: 97 Minutos
Director/a: Sebastián Perillo (Película Debut)
Guión: Sebastián Perillo 
Lucila Ruíz
Actores/actrices: Jazmín Stewart (El hombre que corría tras del viento, Fase 7, 2001: mientras Kubrick estaba en el espacio)
Esteban Lamothe
Alejandro Awada (Días de Pesca, De Martes a Martes, El Bar)



Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia

Ópera Prima de Sebastián Perillo, quien fuera productor de películas de terror/sci-fi en proyectos como Fase 7 (2010), La Araña Vampiro (2012) o Terror 5 (2016). Proyectos por los que ya conocía a los actores de su debut directorial: en la primera actúa Jazmín Stewart y en la segunda Alejandro Awada, por ejemplo. La cinta fue nominada a Mejor Película en el Festival de Mar del Plata y ganadora del premio a Mejor Banda Sonora del mismo festival.


"¡Alfred Hitchcock!¡Alfred Hitchcock!" es lo que grita un hombre trajeado mirando fijamente a cámara en la primera escena de la película. Difícilmente no cautive al espectador éste curioso inicio donde se menciona a un director bastante aclamado y con una visión muy particular del cine. Y sí, en las ideas de Amateur se evidencia un gran amor al cine del cineasta británico: escenas de persecución similares a las Vértigo, una muy atractiva mujer con un vestido rojo -en éste caso, no verde-, personajes movidos por la curiosidad y la extorsión, además de antihéroes. También es claro el cariño hacia el Cine Clase B. Sin embargo, la película de Perillo no queda en un puro tributo a sus héroes, cuenta con un estilo propio: ésto queda claro en los elementos articuladores del argumento: sexo (la práctica en sí y la práctica filmada), obsesión, y muerte. Puntos que de alguna manera u otra interpelan al espectador argentino, más con escenas filmadas en un típico cementerio de Capital como es el de Chacarita.


La utilización de otros soportes fílmicos, elementos como videocassettes, proyectores y el trabajo de uno de los protagonistas presenta sin dudas una reflexión sobre el cine mismo. Un amor incondicional a un arte que los y las cinéfilos consumimos como si fuera oxígeno. Toda ésta reflexión y el estilo personal oscuro del director está ayudado con una fotografía (Mariano Suárez) que nos acerca a un thriller negro o neo-noir. Abundan las escenas con poca luz, o luces rojas que construyen un ambiente claustrofóbico, -hay también algún contrapicado interesante- en un sombrío edificio de microcentro y otras locaciones igual de sórdidas. Gran parte de nuestra atención nos la llama la bella pero perturbada Isabel, con unos tacos que repite en algunas escenas y un magnífico vestido rojo. Éstos elementos -algo superfluos en realidad- son soportados principalmete por un muy buen trabajo de Jazmín Stewart. Algo más acerca la película argentina a otra de Hitchcock: específicamente a Psicosis, *spoiler alert* la muerte del personaje principal a mitad de la historia -aquí específicamente ocurre ya transcurrida un tercio, pero la idea es similar a la de Psicosis-. La música parcialmente nos acerca a una atmósfera con ciertas similitudes y una composición original aunque por momentos no del todo adecuada.


La sangre, una particular representación del sexo, nos convierte en espectadores y espectadoras de un policial de medianoche visto en algún perdido cine céntrico, o al menos así nos deja imaginarnos una película que cuenta con un muy erótico voyeurismo. Algunos diálogos quizás no estén del todo bien resueltos, y se nota cierta impericia en eso, pero es un importante debut de un director con una idea clara sobre lo que quiere en el cine. Todo ésto es posible gracias a una importante difusión y aumento de las producciones de terror y gore en el cine nacional actual, que parece tener buen futuro. Desde aquí levantamos nuestra copa para celebrar éste tipo de proyectos.

Mi Calificación: 7 (siete) Buena

jueves, 3 de agosto de 2017

Paraíso (2016):
-Paradise-

Duración: 130 Minutos

Director/a: Andrey Konchalovskiy (Siberiada, La Casa de los Engaños, The Postman's White Nights)
Guión: Andrey Konchalovskiy
Elena Kiseleva
Actores/actrices: Yuliya Vysotskaya (La Casa de los Engaños, Gloss, The Nutcracker in 3D)
Christian Clauss (Película Debut)
Philippe Duquesne (Bienvenidos al País de la Locura ,9-Month Stretch, Miss Impossible)

Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia (en Inglés)

Drama ruso estrenado en el Festival de Cine de Venecia el año pasado, donde ganó el León de Plata al Mejor Director. La cinta fue preseleccionada por Rusia para los Oscars, llegando a la lista corta de nueve films considerados para la nominación -quedando finalmente afuera de la selección oficial-. El director, además de ser conocido por la aclamada Siberiada, también trabajó con Tarkovsky co-escribiendo guiones como La infancia de Iván y Andrei Rublev, es a su vez hijo del escritor Sergey Mikhalkov. Aquí Konchalovskiy trabaja junto a su esposa, la actriz Yuliya Vysotskaya.


Hans Krause (Peter Kurth) le dice a su superior Helmut (Christian Clauss) que para que exista el cielo debe haber un infierno. A simple vista parece una frase ya dicha, sin embargo es una crítica a esa noción de Paraíso que Helmut suele emplear y que se menciona varias veces en la película. Helmut, si bien ocupa un importante un cargo en la jerarquía nazi, se considera admirador también de Stalin y hace una interesante analogía -errada o no- sobre la similitud de noción de paraíso que tiene el comunismo respecto al nazismo. Aquí se entrevé una crítica a la teleología dominante de los sistemas de la época. De ésta calidad son los diálogos de la película, los personajes son increíblemente profundos, y tenemos desde un torturador colaboracionista que es devoto padre de familia, hasta un director de campo de concentración con un racionamiento terroríficamente matemático sobre el funcionamiento de las cámaras de gas y hornos crematorios -similar al de Eichmann- que a la vez señala la corrupción del régimen nazi y su retórica triunfalista. La fragilidad humana, y el desarrollo de relaciones sociales/amorosas en situaciones límites son puntos esenciales en una película que logra conmover y reflexionar, sin necesidad de golpes bajos.


El estilo de la película está dotado de una elegancia y atractivo muy particular. Ésto se debe principalmente a un gran trabajo de cámara (Aleksandr Simonov) -generalmente inmóvil, con algún contrapicado a veces, pero con una gran nitidez y viveza para detalles importantes en la narrativa-. Que la cinta esté filmada en blanco y negro también genera una percepción particular, y las declaraciones de los protagonistas, en primer plano, mirando fijo a la cámara son magníficas. Ese detalle no sólo genera una ruptura de la cuarta pared, sino que da a la película cierto talante de documental ficticio, que la hace difícil de catalogar. Las actuaciones, están a la altura del gran nivel del largometraje, brillando especialmente Yuliya Vysotskaya como Olga, y Peter Kurth como Hans Krause. Además de los mencionados elementos que hacen a la película muy llamativa visualmente hay un buen trabajo de diseño de producción (Irina Ochina) e interesantes locaciones.


Difícil es saber precisamente por qué amamos u odiamos una película, a veces. De Paraíso, puedo decir que es un film, donde hasta el más mínimo detalle está pensado -gran mérito de Konchalovskiy- y el trabajo de todo el equipo de filmación es excelente. Pero además, detalle muy importante, recuerda a grandes películas de quien fuera su co-guionista Andrei Tarkovsky, que generan una fuerte reflexión sobre los temas tratados: en éste caso el nazismo.

Mi Calificación: 8 (ocho) Muy Buena





lunes, 31 de julio de 2017

Perfectos Desconocidos (2016):
-Perfetti Sconosciuti- 

Duración: 97 Minutos
Director/a: Paolo Genovese (Immaturi, Una famiglia perfetta, Tutta colpa di Freud)
Guión: Paolo Genovese
Filippo Bologna
Actores/actrices: Guiseppe Battiston (Pan y Tulipanes, La Passione, Zoran, il mio nipote scemo) 
Anna Foglietta (Escort in Love, The Legendary Giulia and Other Miracles, Tutta colpa di Freud)
Marco Giallini (Buongiorno, papá; A.C.A.B.; Tutta colpa di Freud)


Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia

Comedia dramática italiana ganadora de dos premios David di Donatello. Fue bien recibida por la crítica y el público, llegando a recaudar 16 millones de euros en su país natal. Se espera una remake en español para la misma dentro de poco, probablemente dirigida por Alex de la Iglesia.


La premisa de la película es bastante simple: un grupo de amigos reunido para la cena deberá poner sus celulares en la mesa y leer cada mensaje que le llegue durante ese período de tiempo. A veces menos es más: la premisa funciona maravillosamente, y se desencadenan una serie de eventos relativamente predecibles a nivel estructural, pero no a nivel resolutivo. Por supuesto que la comedia deja de ser comedia en cierto punto para convertirse en un drama. Primer género quizás mejor desarrollado: logrando una sorprendente hilaridad, casi hasta el punto de resultar complicado ahogar una fuerte risotada. La parte dramática sin embargo, no está mal resuelta: surgen prejuicios respecto a la orientación sexual de algún personaje, y queda desenmascarada la hipocresía de ciertos matrimonios. También queda expuesta la complejidad de las relaciones amorosas, respecto a las expectativas para con el otro, el primer encuentro sexual y hasta la paternidad/maternidad.


La circularidad de la trama y el carácter onírico generan una interesante sensación de completitud, que se ve reforzada con una sútil referencia a El Origen. La sutileza también se hace presente durante toda la cinta, tanto por el tipo de humor elegido -que casi no discrimina rangos etáreos- como por la forma en que está manejada la cámara (Fabrizio Lucci). La historia se desarrolla de una forma bastante horizontal, por lo tanto hay un elenco coral que está a la altura de los tragicómicos eventos. La pasión por lo secreto y el morbo por el descubrimiento de los mismos señala el carácter humano y falible de personajes que parecen llegar a dar lo peor de sí, exceptuando contadas excepciones. El secreto aquel que se inmiscuye entre el grupo de amigos y compartido pierde su carácter oscuro, pero genera una letal discordia.


Pensar en una comedia italiana puede generarnos ciertos prejucios porque no sabemos que esperar, la barrera cultural entre Europa y América Latina también nos hace dudar, por las problemáticas diversas de ambos continentes. Sin embargo, Perfectos Desconocidos invita a dejar los prejuicios fuera de la sala, con un humor universal pero inteligente.

¿De qué trata?: siete amigos se reúnen a cenar y deciden compartir cada mensaje de texto, email y llamada que reciban durante la velada.

Mi Calificación: 6,50 (seis y medio) Buena





martes, 25 de julio de 2017

In a Valley of Violence (2016): 

Duración: 104 Minutos
Director/a: Ti West (The House of the Devil, The Innkeepers, The Sacrament)
Guión: Ti West
Actores/actrices: Ethan Hawke (Día de Entrenamiento, Antes del Atardecer, Boyhood)
John Travolta (Grease,Tiempos Violentos, Rescate del Metro 123)
Taissa Farmiga (Adoro la Fama, The Final Girls, 6 Years)

Mi Calificación: 6 (seis) Buena

Ethan Hawke quería hacer un Western (antes de hacer el remake de Los Siete Magníficos, ese mismo año, claro), por lo que Ti West fue a verlo al teatro donde interpretaba Macbeth y le contó sobre el proyecto en el cual Ethan terminaría embarcándose. Ti, no sólo se encargó de escribir y dirigir la película, sino que haciendo gala de su polifuncionalidad, también se ocupó de editarla y producirla. En 25 días ya estaba filmada la fotografía principal, hecha en Santa Fe, Nuevo México.


Todo empieza con un golpe, uno bien dado, quirúrgico. Ese golpe de Paul a Gilly desencadenará una venganza, que como buena película norteamericana llevará a otra venganza. La vendetta es el gran tema de In a Valley of Violence, algo bastante visto en Hollywood pero que siempre da tela para cortar. No se puede decir que la película de Ti West tenga manteca para tirar al techo, pero éste limitado Western, da en el clavo con algo a la vez simple pero complejo: entretener. Si bien, la fórmula argumental es predecible y clásica, logra llevarte del punto A (inicio de la película) al punto B (fin de la película) de forma cómoda. ¿Por qué funciona? Eso no es fácil de saber, quizás sea por la empatía que generan los personajes -el muy querible Abbie, por ejemplo, interpretado por el perro entrenado Jumpy- o el nihilismo de los diálogos que nos meten en un ambiente fronterizo donde no hay grandes expectativas para el futuro o el presente mismo.


El personaje y la actuación de Ethan Hawke, es bastante similar a su trabajo en Los Siete Magníficos, pero parece quedarle bien la horma del zapato. Ninguno de los otros actores o actrices la descocen, pero sí destaca, Burn Gornman, con el simpático personaje de Priest, un hombre de fe de botellas tomar. La tensión está bien aplicada cuando es necesaria, y las situaciones de violencia o empatía también están exitosamente generadas. Puede criticarse su excesiva simpleza argumental, generadora de lugares comunes, pero resulta pretencioso esperar demasiado de un estilo claramente marcado por el modo de representación clásico. Nos suelen gustar los Westerns por la simpleza de sus resoluciones, no por la maestría argumental o grandes actuaciones.


Las locaciones (Paul B. Roberts) representan bien la típica simpleza y austeridad de los paisajes del viejo oeste, que en éste caso sin ser muy llamativos, cumplen bien su función junto a un espartano diseño de producción (Jade Healy). In a Valley of Violence, no promete más de lo que es: una película de distribución limitada en pantalla grande y pensada para el on demand. Ésto no significa, sin embargo, que hay que menospreciarla por ese hecho -a ninguna película- sino apreciarla por lo que es: un simpático Western de limitado presupuesto. Simpatía que la película ayuda a generar desde muy temprano, con unos creativos títulos de apertura, por ejemplo.

¿De qué trata?:Una pelea de puños desencadena la locura y una sangrienta venganza en el pueblo de Denton.

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domingo, 23 de julio de 2017

Transformers: El Último Caballero (2017):
-Transformers: The Last Knight-

Duración: 149 Minutos
Director/a: Michael Bay (Dos Policías Rebeldes I, II; Transformers I, II, III, IV; 13 Horas: Los soldados secretos de Bengasi)
Guión: Art Marcum
Matt Holloway
Actores/actrices: Mark Wahlberg
Laura Haddock (Guardianes de la Galaxia I, II; A Wonderful Christmas Tale; Superbob)
Anthony Hopkins 

Mi Calificación: 4 (cuatro) Regular

La quinta entrega de Transformers representa la última vez que veremos a Mark Wahlberg en la saga y también la última vez que Michael Bay se ocupe de la dirección. Sin embargo la franquicia espera estrenar un spin-off sobre Bumblebee en 2018 y una sexta película de la saga en 2019.


Ver Transformers es como encontrarte a tu ex después de varios años, lo ves bastante deteriorado y diferente: te gustaba pero ya no te acordas porqué. El paso del tiempo muestra a un Transformers con líneas argumentales cada vez más flojas, más autos y más explosiones. Hablar de como caen en lugares comunes éste tipo de películas es casi caer en un lugar común. Pero no está demás señalar un estereotipado personaje femenino que combina distintos estereotipos en uno (Vivan Wembley, interpretada por Laura Haddock) y la relación de éste personaje con Cade Yeager, signada por la escritura de manual que va de tensión sexual inicial a la resolución de la misma.
Algunas risas forzadas y no forzadas provocan diálogos que relatan una historia surrealista o más bien alucinógena marcada por las constantes, vertiginosas e insostenibles escenas de acción.


La rescritura de ciertos eventos históricos es algo que caracteriza a ésta y otras películas de la saga, recurso desgraciado pero común en nuestros días. Frente a la falta de recursos argumentales la película de Michael Bay utiliza la estrategia del pavo real: mostrar sus "llamativas" plumas para atraer al espectador. Esas plumas son la exagerada cantidad de locaciones -algunas interesantes- la faraónica producción y la cantidad de superdeportivos exhibidos. Para un fanático del automovilismo -ese es mi caso- sin dudas resulta atractivo ver casi sesenta años de historia automotriz estadounidense y europea reflejada en una sola película. Que se mencione al Slant Six, y que se expongan autos de la calaña del Lamborghini Centenario o un Mercedes-AMG GT R resulta realmente hermoso de mirar pero prontamente se percibe el truco publicitario que esto implica.


No todo resulta negativo en ésta quinta entrega: el esforzado trabajo de diseño de producción (Jeffrey Beecroft) como el de diseño de arte (Jason Knox-Johnston) merece ser debidamente reconocido. No se puede decir lo mismo de las actuaciones que mantienen el paupérrimo nivel de las anteriores cintas, siempre resulta interesante sin embargo ver al querido Optimus Prime en pantalla, con la voz del fiel actor Peter Cullen.
La oxidada quinta entrega de Transformers no le pone fin al éxito cuantitativo pero no cualitativo de una franquicia sólidamente instalada. Resulta muy dificil tener alguna esperanza para con sus dos siguientes entregas, cuando la quinta carece de sentido común, entretenimiento y disfrute visual -cosa que no quita el buen trabajo de arte y diseño de producción-.

¿De qué trata?: con Optimus Prime alejado de la acción, la guerra entre Decepticons y Autobots se disputa la historia de los Transformers en la Tierra.

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