Yo soy Tonya (2017):
-I, Tonya-
Duración: 120 Minutos
Dirección: Craig Gillespie (Lars y la chica real, Noche de Miedo, Horas Contadas)
Guión: Steven Rogers
Protagonistas: Margot Robbie
Sebastian Stan
Allison Janney (La Joven Vida de Juno, Un Camino Hacia Mí, La Chica del Tren)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Gillespie es un director versátil, habiendo trabajado con Disney y hasta dirigiendo a un Collin Farrell vampiro, si bien sus proyectos siempre oscilan entre la comedia y el drama. I, Tonya se podría decir que es el segundo drama biográfico-deportivo del director, siendo el primero Un Golpe de Talento (2014). Nominada a 3 Oscars -afortunadamente las tres nominadas son mujeres- y ganadora de un BAFTA -Mejor Actriz de Reparto para Allison Janney-, Yo, Tonya narra la historia de la patinadora artística dos veces ganadora del Skate America, Tonya Harding.
La única imagen asimilable a I, Tonya que encuentro en el cine es la de Joe Pesci disparándole a la cámara en Goodfellas (1990), mientras suena My Way, interpretada por Sid Vicious, de fondo. Y de hecho Sid Vicious cuadraría mucho con la imagen de Tonya Harding presentada en la película. Tonya Harding es una punk, del patinaje artístico. En el poster de la película se lee como comentario promocional: "A Knockout! The Goodfellas of Figure Skating" escrito por The Playlist y realmente ese corto análisis no puede ser más acertado. I, Tonya es un knockout, tanto por la precisión y firmeza del golpe que representa la historia, como por una dinámica que hace preguntarnos de dónde salió tal golpe. La película tiene méritos de sobra, y que nos preguntemos de donde salió el golpe tiene que ver con un gran trabajo de edición (Tatiana S. Riegel) como de fotografía (Nicolas Karakatsanis).
La historia de Tonya Harding tal como aquí está contada se presenta adictiva, por lo errático y surrealista de la misma. No sólo tiene un humor, una honestidad y una acidez sorprendente, sino que la historia en sí responde al lema de un canal de televisión, que reza: "Realidad que supera la ficción". Sinceramente uno no sabe si reír o llorar -difícil no hacerlo viendo el triple axel- con los eventos retratados, sin embargo la película invita a pasar por ambos sentimientos. Una irreconocible Margot Robbie, con un rol superlativo, va hasta el límite de lo físico, de la violencia, y los infortunios. El otro irreconocible es Sebastian Stan, nuestro Soldado de Invierno, haciendo del violento y poco brillante marido de Tonya, Jeff. Insuperable también se presenta Paul Walter Hauser, haciendo de Shawn, una especie de mezcla entre Walter Sobchak y Harvey Lee Oswald. Allison Janney hace un buen trabajo, como una terrible y opresiva madre, que introduce a la hija a un espiral de violencia interminable.
Es difícil pensar en la película como biográfica, porque rompe tanto narrativa como ideológicamente todo código representacional habido y por haber. Ruptura de la cuarta pared, voces over que pisan la narración, que no se vinculan con lo que está pasando, contradicciones entre los testimonios. La cinta lo aclara al principio, está basada en delirantes entrevistas a los protagonistas. En este punto debo decir que si Sebastian Stan y Margot Robbie están irreconocibles no se debe solamente a sus dotes actorales, sino que un buen trabajo de peinado y maquillaje tuvo que intervenir (Deborah La Mia Denaver y Adruitha Lee). Poco sentido tiene seguir elogiando esta película -elogios, por supuesto, más que merecidos-, porque I, Tonya no es tanto una experiencia para ser narrada, como una experiencia para ser vivida.
Mi Calificación: 8 (ocho) Muy Buena
El blog que inspiró el podcast (Plan 9 en Youtube y Spotify), con menos periodicidad y buscando reestructurarse. La idea es realizar un trabajo crítico de corte ensayístico. Twitter: https://twitter.com/plan9podcast . Facebook: https://www.facebook.com/plan9podcast . Instagram: @plan9podcast
jueves, 1 de marzo de 2018
lunes, 26 de febrero de 2018
Llámame por tu nombre (2017)
-Call Me by Your Name-
Duración: 132 Minutos
Dirección: Luca Guadagnino (The Protagonists, El Amante, Cegados por el sol)
Guión: James Ivory
Actores/actrices: Timothée Chalamet (Navidad con los Cooper, Miss Stevens, Lady Bird)
Armie Hammer
Michael Stuhlbarg
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
La tercera y última parte de la trilogía "Deseo" de Luca Guadagnino, cuyos anteriores exponentes fueron Cegados por el sol (2015) y El Amante (2009). Basada en la novela homónima de André Aciman, sabemos que el director desea estrenar una secuela en el 2020. La cinta fue nominada a cuatro Oscars -entre ellos Mejor Actor, más que merecido, para Chalamet- y ganó el BAFTA a Mejor Guión.
Habiendo visto la segunda película de la trilogía "Deseo" con anterioridad, podemos decir que su sucesora tiene tal sensación al pie del cañón. Cuerpos bellos, jóvenes y en traje de baño se desplazan sensualmente por un norte de Italia de ensueño -agradezco las magníficas locaciones como la Catedral de Crema o las Grutas de Catullus-. Escenas cargadas de un pictórico erotismo nos muestran la relación entre el amante (Chalamet) y el amado (Hammer). El primero, Elio, -muy sólidamente interpretado por Chalamet- se muestra algo tímido pero directo, le pregunta a Oliver: ¿Es mejor hablar o morir? Lo mira de forma deseosa al amado -representado adecuadamente, gracias a un crescendo dramático de Armie Hammer-, quien se muestra arrogante, con una postura erguida, su particular porte y que saluda con un despreocupado "later" a todo el mundo.
Ninguno de los actores y actrices gravitarán tanto como los ya mencionados protagonistas, si bien hay un buen trabajo de Michael Stuhlbarg, como Mr. Perlman, un educado y comprensivo padre.
Call Me by Your Name es un viaje en distintos sentidos. Esto se puede apreciar en la lograda fotografía (Sayombhu Mukdeeprom) hecha en 35 mm, como en la música (Sufjan Stevens). El guión a su vez tiene algo de poético y bastante de romántico, aunque las citas a Heidegger y Heráclito, además de a compositores clásicos resulten algo pomposas. Sumado a la belleza visual de las locaciones de los actores y actrices, el vestuario también cumple su parte (Giulia Piersanti) con esa vestimenta fina y ochentosa. El tono intimista de la historia no sólo hace enamorarnos de los personajes, sino también ir evolucionando con ellos, y en cierta medida identificarnos con algunas situaciones. El recuerdo de algún romance de verano, el enamoramiento hacia alguna persona mayor, son grandes tópicos a evocar, de forma intencional o inintencional.
Desearía en gran medida que Chalamet, recibiera un Oscar por su magnífica actuación en un rol tan complejo y demostrando gran potencial siendo aún tan joven, pero Gary Oldman suena muy fuerte para la estatuilla, por la transformación que requirió su papel. Sin embargo poco importa cuantos premios gane la película, porque siempre va a seguir siendo una perla tan valiosa como las estatuas que encuentra Mr. Perlman en el mar.
Mi Calificación: 8 (ocho) Muy Buena
-Call Me by Your Name-
Duración: 132 Minutos
Dirección: Luca Guadagnino (The Protagonists, El Amante, Cegados por el sol)
Guión: James Ivory
Actores/actrices: Timothée Chalamet (Navidad con los Cooper, Miss Stevens, Lady Bird)
Armie Hammer
Michael Stuhlbarg
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
La tercera y última parte de la trilogía "Deseo" de Luca Guadagnino, cuyos anteriores exponentes fueron Cegados por el sol (2015) y El Amante (2009). Basada en la novela homónima de André Aciman, sabemos que el director desea estrenar una secuela en el 2020. La cinta fue nominada a cuatro Oscars -entre ellos Mejor Actor, más que merecido, para Chalamet- y ganó el BAFTA a Mejor Guión.
Habiendo visto la segunda película de la trilogía "Deseo" con anterioridad, podemos decir que su sucesora tiene tal sensación al pie del cañón. Cuerpos bellos, jóvenes y en traje de baño se desplazan sensualmente por un norte de Italia de ensueño -agradezco las magníficas locaciones como la Catedral de Crema o las Grutas de Catullus-. Escenas cargadas de un pictórico erotismo nos muestran la relación entre el amante (Chalamet) y el amado (Hammer). El primero, Elio, -muy sólidamente interpretado por Chalamet- se muestra algo tímido pero directo, le pregunta a Oliver: ¿Es mejor hablar o morir? Lo mira de forma deseosa al amado -representado adecuadamente, gracias a un crescendo dramático de Armie Hammer-, quien se muestra arrogante, con una postura erguida, su particular porte y que saluda con un despreocupado "later" a todo el mundo.
Ninguno de los actores y actrices gravitarán tanto como los ya mencionados protagonistas, si bien hay un buen trabajo de Michael Stuhlbarg, como Mr. Perlman, un educado y comprensivo padre.
Call Me by Your Name es un viaje en distintos sentidos. Esto se puede apreciar en la lograda fotografía (Sayombhu Mukdeeprom) hecha en 35 mm, como en la música (Sufjan Stevens). El guión a su vez tiene algo de poético y bastante de romántico, aunque las citas a Heidegger y Heráclito, además de a compositores clásicos resulten algo pomposas. Sumado a la belleza visual de las locaciones de los actores y actrices, el vestuario también cumple su parte (Giulia Piersanti) con esa vestimenta fina y ochentosa. El tono intimista de la historia no sólo hace enamorarnos de los personajes, sino también ir evolucionando con ellos, y en cierta medida identificarnos con algunas situaciones. El recuerdo de algún romance de verano, el enamoramiento hacia alguna persona mayor, son grandes tópicos a evocar, de forma intencional o inintencional.
Desearía en gran medida que Chalamet, recibiera un Oscar por su magnífica actuación en un rol tan complejo y demostrando gran potencial siendo aún tan joven, pero Gary Oldman suena muy fuerte para la estatuilla, por la transformación que requirió su papel. Sin embargo poco importa cuantos premios gane la película, porque siempre va a seguir siendo una perla tan valiosa como las estatuas que encuentra Mr. Perlman en el mar.
Mi Calificación: 8 (ocho) Muy Buena
sábado, 24 de febrero de 2018
La Forma del Agua (2017):
-The Shape of Water-
Duración: 123 Minutos
Dirección: Guillermo del Toro (Hellboy I, II; El Laberinto del Fauno; Crimson Peak)
Guión: Guillermo del Toro
Actores/actrices: Sally Hawkins
Michael Shannon
Richard Jenkins (Visita Inesperada, Quémese Antes de Leer, Bone Tomahawk)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Pasó algo muy peculiar con el drama de GDT (Guillermo Del Toro), apenas estrenada, se corrió el rumor de que el título fue traducido en España como "Las flipantes aventuras de Joaquín, el humanoide sardina". Hecho que resulta bastante tragicómico, pero que sin embargo es falso. La Forma del Agua se puso en la línea de Lo que el viento se llevó (1939), Shakespeare Apasionado (1998), y Forrest Gump (1994), con 13 nominaciones al Oscar, claro que todavía falta saber cuantas estatuillas se llevará.
El particular tratamiento de los espacios en The Shape of Water nos hace sumergirnos -por qué no- en ambientes que pueden ser sórdidos y a la vez íntimos. En el mundo de GDT, los malos suelen ser muy malos, aquí se evidencia en la gran personificación de Michael Shannon como Richard Strickland -repítase el conjuro para Crimson Peak, con una escalofriante Jessica Chastain-. Los otros dos personajes centrales, Elisa Esposito (Sally Hawkins) y Giles (Richard Jenkins), son en cierta forma inadaptados, rechazados o invisibilizados por una sociedad ocupada únicamente en mirar su propio ombligo. El trabajo de Hawkins está a la altura de sus nominaciones, mientras que Jenkins tiene un buen trabajo. Resultaría injusto sin embargo, no destacar el complejo trabajo corporal de Doug Jones, como Amphibian Man. Tipo de rol al que Doug está acostumbrado -lo que no significa que no sea un desafío, igualmente-, con trabajos similares en obras de GDT como Hellboy I, II, o hasta su actual rol en Star Trek: Discovery, como Saru.
Probablemente lo que da parcial merecimiento a La Forma del Agua sea la historia de amor entre inadaptados, quizás porque en cierto sentido de alguna forma u otra nos sentimos así. La idea de que hay un amor posible para todos es sinceramente conmovedora, y es un mensaje muy positivo para la humanidad en general. Aquí el monstruo no es Amphibian Man, sino Richard Strickland un militar dispuesto a todo. En el anterior párrafo señalé la particular creación de espacios, también vital para el desarrollo de escenas intensas, tal como la de Michael Shannon y Michael Stuhlbarg bajo la lluvia, en exteriores. Todo esto se logra gracias a un intenso diseño de producción (Paul D. Austerberry), y diseño de arte (Nigel Churcher), dos elementos que a su vez tendrían poco valor sin una lograda fotografía (Dan Laustsen). La cámara demuestra una movilidad sorprendente, como armónica, y hay un gran manejo de la luz -no olvidemos tampoco la complejidad de las tomas acuáticas-.
La música, a cargo de Alexandre Desplat, tiene cierta función cohesiva, es decir, ayuda a unir partes de la película que sin embargo parecen resquebrajarse. Esto, claro, no es el culpa de la música, sino quizás de tomas intimistas, pero poco necesarias. El guión por otro lado emana cierta melancolía y nostalgia que no parecen tener un sentido profundo, sino que parecen estar en sí mismas únicamente, lo que le quita cierta contundencia al mensaje de la cinta -en el caso de haber un mensaje-.
Quizás la película de GDT, no pueda llegar a cumplir las expectativas de un film nominado a 13 Oscars, por momentos. Sin embargo no es una película vacía, sino que tiene un mensaje pequeño pero contundente, y técnicamente se presenta bien lograda. Pasada la decepción inicial de colmar unas exageradas expectativas, y pasado un momento de reflexión, se puede encontrar elementos parciales de una gran película. Claro que entender a GDT suele ser un desafío.
Mi Calificación: 7 (siete) Buena
-The Shape of Water-
Duración: 123 Minutos
Dirección: Guillermo del Toro (Hellboy I, II; El Laberinto del Fauno; Crimson Peak)
Guión: Guillermo del Toro
Actores/actrices: Sally Hawkins
Michael Shannon
Richard Jenkins (Visita Inesperada, Quémese Antes de Leer, Bone Tomahawk)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Pasó algo muy peculiar con el drama de GDT (Guillermo Del Toro), apenas estrenada, se corrió el rumor de que el título fue traducido en España como "Las flipantes aventuras de Joaquín, el humanoide sardina". Hecho que resulta bastante tragicómico, pero que sin embargo es falso. La Forma del Agua se puso en la línea de Lo que el viento se llevó (1939), Shakespeare Apasionado (1998), y Forrest Gump (1994), con 13 nominaciones al Oscar, claro que todavía falta saber cuantas estatuillas se llevará.
El particular tratamiento de los espacios en The Shape of Water nos hace sumergirnos -por qué no- en ambientes que pueden ser sórdidos y a la vez íntimos. En el mundo de GDT, los malos suelen ser muy malos, aquí se evidencia en la gran personificación de Michael Shannon como Richard Strickland -repítase el conjuro para Crimson Peak, con una escalofriante Jessica Chastain-. Los otros dos personajes centrales, Elisa Esposito (Sally Hawkins) y Giles (Richard Jenkins), son en cierta forma inadaptados, rechazados o invisibilizados por una sociedad ocupada únicamente en mirar su propio ombligo. El trabajo de Hawkins está a la altura de sus nominaciones, mientras que Jenkins tiene un buen trabajo. Resultaría injusto sin embargo, no destacar el complejo trabajo corporal de Doug Jones, como Amphibian Man. Tipo de rol al que Doug está acostumbrado -lo que no significa que no sea un desafío, igualmente-, con trabajos similares en obras de GDT como Hellboy I, II, o hasta su actual rol en Star Trek: Discovery, como Saru.
![]() |
| GDT quería Elisa tuviera cierto aspecto mundano, pero a su vez una belleza etérea. Y podemos afirmar que Sally Hawkins logra perfectamente el cometido. |
La música, a cargo de Alexandre Desplat, tiene cierta función cohesiva, es decir, ayuda a unir partes de la película que sin embargo parecen resquebrajarse. Esto, claro, no es el culpa de la música, sino quizás de tomas intimistas, pero poco necesarias. El guión por otro lado emana cierta melancolía y nostalgia que no parecen tener un sentido profundo, sino que parecen estar en sí mismas únicamente, lo que le quita cierta contundencia al mensaje de la cinta -en el caso de haber un mensaje-.
Quizás la película de GDT, no pueda llegar a cumplir las expectativas de un film nominado a 13 Oscars, por momentos. Sin embargo no es una película vacía, sino que tiene un mensaje pequeño pero contundente, y técnicamente se presenta bien lograda. Pasada la decepción inicial de colmar unas exageradas expectativas, y pasado un momento de reflexión, se puede encontrar elementos parciales de una gran película. Claro que entender a GDT suele ser un desafío.
Mi Calificación: 7 (siete) Buena
lunes, 19 de febrero de 2018
Liga de la Justicia (2017):
Duración: 120 Minutos
Dirección: Zack Snyder
Guión: Chris Terrio
Joss Whedon
Actores/actrices: Ben Affleck
Gal Gadot
Jason Momoa (Game of Thrones, Conan the Barbarian (2011), Amores Caníbales)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Con guionistas importantes como Chris Terrio -ganador del Oscar a Mejor Guión Adaptado por Argo (2012)- y Joss Whedon -nominado al Oscar a Mejor Guión Adaptado por Toy Story (1995) y escritor de The Avengers (2012) o The Cabin in the Woods (2012)- Zack Snyder vuelve para la quinta película del DCEU (DC Extended Universe) -ya habiendo dirigido para tal universo El Hombre de Acero (2013) y Batman v Superman: El origen de la justicia (2016)-.
La pregunta para hacerse después de ver Justice League es la siguiente: con un buen director -al menos considero que hizo un buen trabajo en Watchmen (2009) y 300 (2006)-, un elenco de renombre, aclamados guionistas y un presupuesto de 300 millones de dólares -la tercera película más cara de la historia- ¿cómo puede haber salido todo mal?
El guión es insulso y delirante como un CGI falto completamente de armonía, acompañado a una amateur edición. No sólo tiene algo de insulso la historia, sino de inverosímil, de carencia de recursos y de marcha lenta. Claro que parece seguir los pasos de su antecesora Batman v Superman (2016), sin embargo esta parecía tener cierta filosofía y coherencia estética. Aquí no hay tal coherencia, y se intenta recurrir a un humor bastante artificial y poco exitoso, soltado principalmente a través de los diálogos proferidos por Ezra Miller, uno de los pocos que se salvan de la picota actoral junto a Jason Momoa y Gal Gadot.
Quizás en uno de los pocos aspectos en donde se nota que hay un presupuesto bien gastado es en el trabajo de vestuario (Michael Wilkinson), con un hermoso traje de Flash, figura que a su vez se presenta como uno de los pocos personajes interesantes, y que convocaría para ver sus futuras acciones. La música, a cargo de Danny Elfman, también tiene sus logros, cosa igualmente común en los trabajos del compositor, que pocas veces desentona. Poco más hay para decir de la película en general, pero ser optimista es interesante una de las escenas correspondiente a la muerte de Superman donde en vez de mostrarse un ataque terrorista cometido por un musulmán, se muestra un ataque xenofóbico cometido hacia uno, o una en este caso. También hay un bellísimo Mercedes-Benz BGT, hecho especialmente para la película, y conducido por Bruce Wayne que hace delirar, junto al Clase E convertible de Diana Prince, que sin embargo evidencian un claro PNT.
Sabemos que la agenda de DC está apretada, con películas como Aquaman que se estrena este año o Shazam! y Wonder Woman 2 para el siguiente, sumadas a Ciborg y Green Lantern Corps para 2020. Quizás no sea negativo mirar cautelosamente los desarrollos de las historias individuales futuras, para intentar recibir con ánimo la futura entrega de Justice League, que igualmente promete poco por ahora.
Mi Calificación: 4,50 (cuatro y medio) Regular
Duración: 120 Minutos
Dirección: Zack Snyder
Guión: Chris Terrio
Joss Whedon
Actores/actrices: Ben Affleck
Gal Gadot
Jason Momoa (Game of Thrones, Conan the Barbarian (2011), Amores Caníbales)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Con guionistas importantes como Chris Terrio -ganador del Oscar a Mejor Guión Adaptado por Argo (2012)- y Joss Whedon -nominado al Oscar a Mejor Guión Adaptado por Toy Story (1995) y escritor de The Avengers (2012) o The Cabin in the Woods (2012)- Zack Snyder vuelve para la quinta película del DCEU (DC Extended Universe) -ya habiendo dirigido para tal universo El Hombre de Acero (2013) y Batman v Superman: El origen de la justicia (2016)-.
La pregunta para hacerse después de ver Justice League es la siguiente: con un buen director -al menos considero que hizo un buen trabajo en Watchmen (2009) y 300 (2006)-, un elenco de renombre, aclamados guionistas y un presupuesto de 300 millones de dólares -la tercera película más cara de la historia- ¿cómo puede haber salido todo mal?
El guión es insulso y delirante como un CGI falto completamente de armonía, acompañado a una amateur edición. No sólo tiene algo de insulso la historia, sino de inverosímil, de carencia de recursos y de marcha lenta. Claro que parece seguir los pasos de su antecesora Batman v Superman (2016), sin embargo esta parecía tener cierta filosofía y coherencia estética. Aquí no hay tal coherencia, y se intenta recurrir a un humor bastante artificial y poco exitoso, soltado principalmente a través de los diálogos proferidos por Ezra Miller, uno de los pocos que se salvan de la picota actoral junto a Jason Momoa y Gal Gadot.
Quizás en uno de los pocos aspectos en donde se nota que hay un presupuesto bien gastado es en el trabajo de vestuario (Michael Wilkinson), con un hermoso traje de Flash, figura que a su vez se presenta como uno de los pocos personajes interesantes, y que convocaría para ver sus futuras acciones. La música, a cargo de Danny Elfman, también tiene sus logros, cosa igualmente común en los trabajos del compositor, que pocas veces desentona. Poco más hay para decir de la película en general, pero ser optimista es interesante una de las escenas correspondiente a la muerte de Superman donde en vez de mostrarse un ataque terrorista cometido por un musulmán, se muestra un ataque xenofóbico cometido hacia uno, o una en este caso. También hay un bellísimo Mercedes-Benz BGT, hecho especialmente para la película, y conducido por Bruce Wayne que hace delirar, junto al Clase E convertible de Diana Prince, que sin embargo evidencian un claro PNT.
Sabemos que la agenda de DC está apretada, con películas como Aquaman que se estrena este año o Shazam! y Wonder Woman 2 para el siguiente, sumadas a Ciborg y Green Lantern Corps para 2020. Quizás no sea negativo mirar cautelosamente los desarrollos de las historias individuales futuras, para intentar recibir con ánimo la futura entrega de Justice League, que igualmente promete poco por ahora.
Mi Calificación: 4,50 (cuatro y medio) Regular
jueves, 15 de febrero de 2018
Pantera Negra (2018):
-Black Panther-
Duración: 134 Minutos
Dirección: Ryan Coogler
Guión: Ryan Coogler
Joe Robert Cole
Actores: Chadwick Boseman (42, Get on Up, Capitán América: Civil War)
Michael B. Jordan
Lupita Nyong'o (12 Años de Esclavitud, Star Wars: El Despertar de la Fuerza, Reina de Katwe)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
El debut solista del héroe wakandiano que apareció en Capitán América: Civil War (2016), viene de la mano de un director joven y fresco, con sólo dos películas en su haber, en las cuales actúa su actor fetiche Michael B. Jordan -hablamos de Fruitvale Station (2013) y Creed (2015)-. La 18° película del MCU nos trae la historia de T'Challa, rey y superhéroe de Wakanda, la tierra del Vibranium.
El inicio de Black Panther nos trae una historia animada de los inicios de Wakanda, donde destaca la idea de que la vida surgió en África -la humanidad, específicamente-, rivalizando con la idea del hombre blanco como principio de todo. El film no tiene pelos en la lengua: llama a occidente por su nombre "conquistadores", no tiene problema en mostrar a estadounidenses como villanos o implicados en actividades ilegales y enseña un póster de Public Enemy. La mitología de la historia, elegir el continente africano para su desarrollo -tristemente no se filmó en África sin embargo- y tener un elenco "all black" -sin contar a Martin Freeman y a Andy Serkis, claro- son ideas refrescantes para el blanco y americano mundo de los superhéroes. La mujer aquí cumple un rol fuerte -subordinada de todas formas a un rey hombre-, siendo que Dora Milaje, el ejército del rey, está compuesto únicamente por mujeres. Quienes no tienen problemas en surtir a la mayor cantidad de hombres posibles, tal como lo hace Okoye (Danai Gurira) en la escena del Casino clandestino en Busan.
La mitología de la cinta no sería posible sin los importantes elementos visuales aportados. Vemos todo el esplendor de África mediante increíbles vestidos (Ruth E. Carter), creativos maquillajes (Richard Alonzo) y una buena fotografía -aunque bien retocada, como dicta la costumbre en estas películas- (Rachel Morrison). Sería injusto no pensar en lo increíble de los escenarios, que despliegan una especie de Dubai con estilo tecno-africano -hablamos de Wakanda, por supuesto,-, mérito del diseño de producción (Hannah Beachler) como de la dirección de arte (Alan Hook). La música (Ludwig Göransson) también juega un papel importante en este seteado fresco, evitando la tradicional orquestación heroica y el rock de los setenta, para incluir ritmos más correspondientes a África, con una hipnótica percusión. La historia quizás no es el fuerte de la película -probablemente por cierta falta de dinámica, y la condensación de una escena final de pelea tediosa-, sin embargo los conflictos morales entre los personajes y la inclusión de Everett K. Ross (Martin Freeman) mantienen el interés del público a flote.
Otro aspecto destacable de la mencionada producción es el importante elenco, que incluye a dos nominados al Oscar: Daniel Kaluuya y Angela Bassett, como a dos ganadores del mismo: Lupita Nyong'o -Mejor Actriz de Reparto por 12 Years a Slave (2013)- y Forrest Whitaker -Mejor Actor por El Último Rey de Escocia (2006)-. Las performances son buenas, quizás no tanto como el nivel potencial de los actores y actrices, pero es algo esperable en películas que requieren más esfuerzo físico que dramático. Lo más atractivo de Black Panther es principalmente su ideología, cosa destacada a la ligera por el público en general, pero que en realidad es bastante profunda. El guión no sigue esa revisión que se está haciendo en películas de superhéroes actuales, de hecho es bastante clásico, pero la producción agarra su mano rápidamente antes de caer.
Mi Calificación: 7 (siete) Buena
-Black Panther-
Duración: 134 Minutos
Dirección: Ryan Coogler
Guión: Ryan Coogler
Joe Robert Cole
Actores: Chadwick Boseman (42, Get on Up, Capitán América: Civil War)
Michael B. Jordan
Lupita Nyong'o (12 Años de Esclavitud, Star Wars: El Despertar de la Fuerza, Reina de Katwe)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
El debut solista del héroe wakandiano que apareció en Capitán América: Civil War (2016), viene de la mano de un director joven y fresco, con sólo dos películas en su haber, en las cuales actúa su actor fetiche Michael B. Jordan -hablamos de Fruitvale Station (2013) y Creed (2015)-. La 18° película del MCU nos trae la historia de T'Challa, rey y superhéroe de Wakanda, la tierra del Vibranium.
El inicio de Black Panther nos trae una historia animada de los inicios de Wakanda, donde destaca la idea de que la vida surgió en África -la humanidad, específicamente-, rivalizando con la idea del hombre blanco como principio de todo. El film no tiene pelos en la lengua: llama a occidente por su nombre "conquistadores", no tiene problema en mostrar a estadounidenses como villanos o implicados en actividades ilegales y enseña un póster de Public Enemy. La mitología de la historia, elegir el continente africano para su desarrollo -tristemente no se filmó en África sin embargo- y tener un elenco "all black" -sin contar a Martin Freeman y a Andy Serkis, claro- son ideas refrescantes para el blanco y americano mundo de los superhéroes. La mujer aquí cumple un rol fuerte -subordinada de todas formas a un rey hombre-, siendo que Dora Milaje, el ejército del rey, está compuesto únicamente por mujeres. Quienes no tienen problemas en surtir a la mayor cantidad de hombres posibles, tal como lo hace Okoye (Danai Gurira) en la escena del Casino clandestino en Busan.
La mitología de la cinta no sería posible sin los importantes elementos visuales aportados. Vemos todo el esplendor de África mediante increíbles vestidos (Ruth E. Carter), creativos maquillajes (Richard Alonzo) y una buena fotografía -aunque bien retocada, como dicta la costumbre en estas películas- (Rachel Morrison). Sería injusto no pensar en lo increíble de los escenarios, que despliegan una especie de Dubai con estilo tecno-africano -hablamos de Wakanda, por supuesto,-, mérito del diseño de producción (Hannah Beachler) como de la dirección de arte (Alan Hook). La música (Ludwig Göransson) también juega un papel importante en este seteado fresco, evitando la tradicional orquestación heroica y el rock de los setenta, para incluir ritmos más correspondientes a África, con una hipnótica percusión. La historia quizás no es el fuerte de la película -probablemente por cierta falta de dinámica, y la condensación de una escena final de pelea tediosa-, sin embargo los conflictos morales entre los personajes y la inclusión de Everett K. Ross (Martin Freeman) mantienen el interés del público a flote.
Otro aspecto destacable de la mencionada producción es el importante elenco, que incluye a dos nominados al Oscar: Daniel Kaluuya y Angela Bassett, como a dos ganadores del mismo: Lupita Nyong'o -Mejor Actriz de Reparto por 12 Years a Slave (2013)- y Forrest Whitaker -Mejor Actor por El Último Rey de Escocia (2006)-. Las performances son buenas, quizás no tanto como el nivel potencial de los actores y actrices, pero es algo esperable en películas que requieren más esfuerzo físico que dramático. Lo más atractivo de Black Panther es principalmente su ideología, cosa destacada a la ligera por el público en general, pero que en realidad es bastante profunda. El guión no sigue esa revisión que se está haciendo en películas de superhéroes actuales, de hecho es bastante clásico, pero la producción agarra su mano rápidamente antes de caer.
Mi Calificación: 7 (siete) Buena
miércoles, 14 de febrero de 2018
Lady Bird (2017):
Duración: 94 Minutos
Dirección: Greta Gerwig (Noches y Fines de Semana)
Duración: 94 Minutos
Dirección: Greta Gerwig (Noches y Fines de Semana)
Guión: Greta Gerwig
Actores/actrices: Saoirse Ronan
Laurie Metcalf (Tío Buck al Rescate, Scream 2, Georgia Rule)
Beanie Feldstein (Buenos Vecinos 2, The Female Brain)
Lady Bird es una particular comedia que significó el debut de Greta Gerwig como directora -antes había co-dirigido unicamente-. Gerwig, es escritora y actriz de televisión y teatro, participando del subgénero independiente estadounidense Mumblecore principalmente como actriz, además de haber trabajado varias veces con Noah Baumbach. Nominada a 5 Oscars, el film tiene la particularidad de tener en el elenco a Timothée Chalamet, que también actuó en Call Me by Your Name, nominada a cuatro Oscars -entre ellos Mejor Actor para Chalamet-.
Raras veces una comedia es nominada a un Premio de la Academia, bastante menos a cinco. Podemos decir que Lady Bird no es una comedia tradicional, yo cínicamente pienso que tiene poco de comedia -la risa está ausente en general, salvo en tramos cortos muy específicos, como cuando entra el nuevo director de teatro en la escuela-. Quizás podría pensarse más como un drama o como mucho una comedia dramática, que inevitablemente me recuerda a Boyhood (2014). Claro que la cinta no tiene los méritos artísticos del film de Linklater -aunque no creo particularmente que tenga muchos- o el trabajo de Patricia Arquette. Igualmente no quiero echar a menos la performance de Saoirse Ronan, que cumple exitosamente con su trabajo, a pesar de representar a una joven de seis años menos su edad -de cierta forma no se ve creíble o no aparenta la edad presentada-, tampoco hay que quitarle méritos a Beanie Feldstein, quien para mí tiene el papel más complejo y quizás mejor representado. El trabajo de Laurie Metcalf, que le valió un pilón de nominaciones -Oscar, BAFTA y Golden Globe entre otros- difícilmente está a la altura de tales méritos, aunque no haga mal su papel de madre rígida y con problemas emocionales.
El tono del guión es quizás lo más confuso de la intención de Lady Bird, quizás tanto como el nombre de la protagonista. Si bien tiene un tono tierno, y a veces filoso, se queda a medio camino entre la comedia y su estilo lírico, pero principalmente su objetivo o metasentido no se presenta claro, o no se presenta directamente. Es difícil entender a que apunta la directora, pasando el nivel de superficial de interpretación -la vida de una adolescente en sus años finales de preparatoria-, si a un elogio de Sacramento, a provocar emociones fuertes u otra intención oculta, nada ayudado por un final demasiado inconcluyente. El estilo indie/alternativo si queda reflejado gracias al buen soundtrack (Jon Brion). Si queremos pensar en cosas meritorias de la cinta sí podemos decir que la historia hace un importante énfasis en mostrar a una familia proletaria, e intentar reflejar cierto contenido social -se habla del aborto en una parte-, sin embargo es algo que se encuentra mediante un hilado más bien fino y no es algo central de la trama. Es meritoria también la reunión de un elenco joven con potencial importante y actualidad: Saoirse Ronan tiene con esta película tres nominaciones a los Oscars, tenemos a Timothée Chalamet nominado este año y con gran actualidad, y nada menos que a Lucas Hedges, nominado al Oscar como Mejor Actor de Reparto por Manchester by the Sea (2016).
Probablemente Lady Bird siga el camino de películas como Nebraska (2013), El Lobo de Wall Street (2013), Temple de Acero (2010) o Escándalo Americano (2013), las cuales fueron nominadas a una exagerada cantidad de Oscars y no se llevaron ninguno. Esto lo digo sin mala intención, pero son cosas que suceden cuando se reparten nominaciones a diestra y siniestra. Probablemente esta película capte algún público alternativo/indie, de hecho es la película distribuida por A24 con mejor recaudación, pero sin embargo yo no veo méritos para una estatuilla dorada, ni tampoco para catalogarla como una película imperdible.
Mi Calificación: 5 (cinco) Regular
lunes, 12 de febrero de 2018
15:17 Tren a París (2018):
-The 15:17 to Paris-
Duración: 94 Minutos
Director/a: Clint Eastwood
Guión: Dorothy Blyskal
Una historia real contada por sus protagonistas -la historia está basada en el libro "The 15:17 to Paris: The True Story of a Terrorist, a Train, and Three American Soldiers" escrito por Alek Skarlatos, Anthony Sadler, Spencer Stone y Jeffrey E. Stern- y también actuada por ellos. Pocas veces se da la posibilidad de que tres héroes reales protagonicen una cinta, a pesar de resultados dispares. La película número 36 dirigida por nuestro nacionalista cowboy sigue el estilo biográfico de sus anteriores cuatro películas: Sully (2016), American Sniper (2015), Jersey Boys (2014) y J. Edgar (2011).
Es inevitable percibir a simple vista una fuerte propaganda de la película hacia el catolicismo, el nacionalismo y la guerra. De hecho por momentos la cinta parece filmada para el ejército estadounidense. No sólo tiene tales ridiculeces el guión, sino que también tiene frases como: "My God is bigger than your statistics" (Mi Dios es más grande que tus estadísticas), que nos hace recordar al estilo simplón de American Sniper (2015). Sin embargo 15:17 Tren a París, logra trascender por momentos esas debilidades, para convertirse en una historia de superación personal y heroísmo, de personas que eran consideradas incapaces por una sociedad exitista y farmacologizada, para luego convertirse en salvadores. Hay cierto humor presente en la historia también, cosa que le da cierta inteligencia, al menos superficial. Parte de lo que hace al fin de la narración, es su capacidad para entretener al espectador, a pesar de algunas escenas inconexas.
El nivel performativo de la película es bajo, entendible en un elenco cuyos tres protagonistas no son actores profesionales -pienso igualmente que la elección del director es acertada, para dar cierto "realismo"- no muy entendible en los demás profesionales. A nivel formal no encontramos muchos problemas, tanto por la significativa experiencia del director en tales asuntos, evidenciado en una buena fotografía (Tom Stern), por ejemplo, y en el cómodo presupuesto de 30 millones de dólares que se manejó, reflejando diversas y bellas locaciones. Como dato de color es interesante la elección de posters del cuarto de Spencer Stone, que no sólo tiene uno de Full Metal Jacket (1987), sino también posee otro ridículamente autoreferencial de Letters from Iwo Jima (2006).
The 15:17 to Paris no es una de las mejores películas del octagenario director americano, como A Million Dollar Baby (2004) o Mystic River (2003), sin embargo se las ingenia para presentar una historia real de forma entretenida, quizás en correspondencia con el anticuado y algo xenófobo nacionalismo del director -combinado con cierto machismo old school también- expresado en American Sniper (2015) o Gran Torino (2008).
Mi Calificación: 6 (seis) Buena
-The 15:17 to Paris-
Duración: 94 Minutos
Director/a: Clint Eastwood
Guión: Dorothy Blyskal
Actores/actrices: Alek Skarlatos (Película Debut)
Anthony Sadler (Película Debut)
Spencer Stone (Película Debut)
Es inevitable percibir a simple vista una fuerte propaganda de la película hacia el catolicismo, el nacionalismo y la guerra. De hecho por momentos la cinta parece filmada para el ejército estadounidense. No sólo tiene tales ridiculeces el guión, sino que también tiene frases como: "My God is bigger than your statistics" (Mi Dios es más grande que tus estadísticas), que nos hace recordar al estilo simplón de American Sniper (2015). Sin embargo 15:17 Tren a París, logra trascender por momentos esas debilidades, para convertirse en una historia de superación personal y heroísmo, de personas que eran consideradas incapaces por una sociedad exitista y farmacologizada, para luego convertirse en salvadores. Hay cierto humor presente en la historia también, cosa que le da cierta inteligencia, al menos superficial. Parte de lo que hace al fin de la narración, es su capacidad para entretener al espectador, a pesar de algunas escenas inconexas.
El nivel performativo de la película es bajo, entendible en un elenco cuyos tres protagonistas no son actores profesionales -pienso igualmente que la elección del director es acertada, para dar cierto "realismo"- no muy entendible en los demás profesionales. A nivel formal no encontramos muchos problemas, tanto por la significativa experiencia del director en tales asuntos, evidenciado en una buena fotografía (Tom Stern), por ejemplo, y en el cómodo presupuesto de 30 millones de dólares que se manejó, reflejando diversas y bellas locaciones. Como dato de color es interesante la elección de posters del cuarto de Spencer Stone, que no sólo tiene uno de Full Metal Jacket (1987), sino también posee otro ridículamente autoreferencial de Letters from Iwo Jima (2006).
The 15:17 to Paris no es una de las mejores películas del octagenario director americano, como A Million Dollar Baby (2004) o Mystic River (2003), sin embargo se las ingenia para presentar una historia real de forma entretenida, quizás en correspondencia con el anticuado y algo xenófobo nacionalismo del director -combinado con cierto machismo old school también- expresado en American Sniper (2015) o Gran Torino (2008).
Mi Calificación: 6 (seis) Buena
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




























