Avengers: Infinity War (2018):
Duración: 149 Minutos
Dirección: Anthony y Joe Russo
Guión: Christopher Markus
Stephen McFeely
Protagonistas: Robert Downey Jr.
Chris Hemsworth
Mark Ruffalo
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
La tercera película más cara de la historia es a su vez la tercera película de los Vengadores, de la cual se espera una cuarta parte para el año que viene. La historia de Infinity War, ocurre 4 años después de los eventos de las dos películas de Guardianes de la Galaxia.
Pongan los fideos que estamos todos, este podría ser el lema de una película que tira manteca al techo con la cantidad de superhéroes y lxs importantes actores y actrices que lxs personifican. Gracias a un guión depurado, el encuentro entre ellxs resulta bastante casual, y no forzado. Sus colaboraciones son bastante corales, y las escenas de enfrentamientos, aunque largas se muestran entretenidas. Thanos es un villano interesante, con una intención clara y no muy rebuscada. Otro aspecto interesante del guión es la comodidad con que puede engañar al espectador, a diferencia de la predictibilidad asociada al género. Por otro lado, como fan resulta muy placentero ver a todxs estxs superhéroes juntos, aunque se extrañe un poco a Hulk -predomina Bruce Banner-.
Visualmente Infinity War es una película lograda, especialmente por los increíbles trajes (Judianna Makovsky), los efectos visuales y el diseño de producción (Charles Wood). Curiosamente los efectos visuales contribuyen bastante a la impredictibilidad de la película, y también a una de las características más interesantes de la misma: su nihilismo. Podemos decir que la tercera entrega de Avengers es una de las pocas películas de superhéroes donde el nihilismo juega un rol importante, sumada a la desesperación y el sacrificio. Quizás el único aspecto parcialmente negativo de la cinta es el manejo de los tiempos no del todo acertado: las primeras escenas resultan un poco más largas de lo necesario, y hay cierto declive pasada un poco más de la mitad de la película. Sin embargo, en la percepción global del tiempo no resulta tediosa.
A pesar de un gran elenco, las actuaciones en general no pasan de la media, o poseen cierta mediocridad. Lo que no es muy sorprendente, sabemos que no habrá ningún/a nominadx al Oscar por esta película. Quienes tienen un trabajo mejor a la media son: Josh Brolin como Thanos, Chris Hemsworth como Thor, y Elizabeth Olsen como Scarlett Witch.
La virtud de Infinity War es casi no poseer defectos, lo que la hace una película sólida, con cierto humor y principalmente a la altura de lo que prometía. Cumple exitosamente el objetivo deseado por la franquicia: hacernos desear la siguiente entrega.
Mi Calificación: 8 (ocho) Muy Buena
El blog que inspiró el podcast (Plan 9 en Youtube y Spotify), con menos periodicidad y buscando reestructurarse. La idea es realizar un trabajo crítico de corte ensayístico. Twitter: https://twitter.com/plan9podcast . Facebook: https://www.facebook.com/plan9podcast . Instagram: @plan9podcast
sábado, 12 de mayo de 2018
jueves, 10 de mayo de 2018
Star Wars: Darth Vader, sujeto moral (Parte III)
La última parte del artículo, donde virtualmente muere Anakin -eventualmente renaciendo-, y nace Darth Vader. Aquí analizaré los dos encuentros con su hijo Luke, y los puntos comunes que tienen ambos. Para luego concluir si las acciones finales del personaje lo llevan a buen puerto y analizar si deja algún interrogante para el desarrollo de la novena película.
Vader es recatado con heridas graves por Darth Sidious, y al preguntarle por Padmé, este le dice que fue su ira la que la mató. Lo cual genera en él un lamento legendario, y una ruptura en su espíritu, quizás un reconocimiento que la ira previamente había evitado. Este relato de Sidious no termina de ser completamente verídico, de todas formas. Ya que mientras ella está en el hospital el droide de cuidado médico informa que biológicamente no presenta ningún problema, pero igualmente muere. Se puede decir que Padmé pierde la voluntad de vivir, y muere por su corazón roto. Su amado trazó un sendero que ella no puede seguir, parafraseando lo que le dice a Anakin en Geonosis. El diálogo entre ellos dos es similar al que tiene Ben Solo (Kylo Ren) con Rey, y por qué no al que tiene Vader con Luke. En estos casos se propone gobernar la galaxia junto a la persona seducida, pero da cuenta del nivel de ego que presenta quien hace la propuesta y cierto delirio de grandeza.
Luego de los hechos de la tercera entrega, y hasta la quinta, poco sabemos de los vínculos de Vader. En la quinta película está determinado a buscar a Luke, y lo encuentra. En este encuentro le corta una mano, y le confiesa ser su padre. El tópico de la mano cortada se repite tres veces en la película: a Anakin le corta la mano Dooku, Vader le corta la mano a Luke, y finalmente Luke le corta la mano mecánica a Vader. Éstas mutilaciones son indicios de su vínculo familiar y cierta similaridad en sus destinos. De hecho, con Vader agonizante, Luke se percata de que la mano cortada de su padre tiene tendones mecánicos. Posteriormente en la VII nos daremos cuenta que Rey encuentra a Luke porque se muestra su mano robótica entre otras cosas.
Vemos a Vader (entre el episodio IV y V) generalmente accionando -en la IV mata a su mentor, Obi-Wan, y tortura a su hija, Leia-, siempre fiel al emperador, y asesinando a algunos de sus servidores, cuando los planes no salen como esperaba. En la sexta película parece que todas las acciones se desarrollan respecto a un futuro encuentro decisivo entre Luke y Vader. El primero creyendo fervientemente que su padre puede ser transformado, el segundo seguro de poder convertir a su hijo a lado oscuro y luego duditativo.
Nuestro personaje parece encontrarse nuevamente en la situación que vivió con Mace Windu y Palpatine. Hay una persona que va a morir si él no acciona, en este caso su hijo -quien reconoce ser un Jedi, como su padre-. Todo parece perdido, Luke así lo considera, mientras vemos a Vader lentamente acercarse a Sidious. Cuando está cerca la muerte de su hijo, él hace gala de una fuerza herculínea y levanta en el aire a su maestro y lo tira hacia el vacío.
Esta acción lo deja en estado crítico a quien podría decirse que volvió a ser Anakin. Le pide a su hijo que le saque su casco -lo que producirá su muerte- para verlo con sus propios ojos, sabiendo que con tal acto podrá irse en paz. Le pide que le diga a su hermana que su juicio fue correcto respecto a él. En esta acción de salvataje y en su lecho de muerte vuelve el Annie desinteresado que ayuda a extraños, y cuyo amor por Padmé es entrañable. Tal como un pecador que a último momento se arrepiente de su vida y gana así el reino de los cielos, luego lo veremos joven, junto a Yoda y a Obi-Wan en una visión de Luke. El arrepentimiento parece ser el final más necesario de las dos trilogías, por su carácter catártico y reivindicativo de un personaje lleno de tragedias y con pocos momentos felices. Lo que para concluir nos plantea un interrogante: si Vader se arrepintió, ¿podrá hacer lo mismo Kylo Ren?
La última parte del artículo, donde virtualmente muere Anakin -eventualmente renaciendo-, y nace Darth Vader. Aquí analizaré los dos encuentros con su hijo Luke, y los puntos comunes que tienen ambos. Para luego concluir si las acciones finales del personaje lo llevan a buen puerto y analizar si deja algún interrogante para el desarrollo de la novena película.
Vader es recatado con heridas graves por Darth Sidious, y al preguntarle por Padmé, este le dice que fue su ira la que la mató. Lo cual genera en él un lamento legendario, y una ruptura en su espíritu, quizás un reconocimiento que la ira previamente había evitado. Este relato de Sidious no termina de ser completamente verídico, de todas formas. Ya que mientras ella está en el hospital el droide de cuidado médico informa que biológicamente no presenta ningún problema, pero igualmente muere. Se puede decir que Padmé pierde la voluntad de vivir, y muere por su corazón roto. Su amado trazó un sendero que ella no puede seguir, parafraseando lo que le dice a Anakin en Geonosis. El diálogo entre ellos dos es similar al que tiene Ben Solo (Kylo Ren) con Rey, y por qué no al que tiene Vader con Luke. En estos casos se propone gobernar la galaxia junto a la persona seducida, pero da cuenta del nivel de ego que presenta quien hace la propuesta y cierto delirio de grandeza.
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| En la última parte de la III película vemos a Vader en su particular vestimenta, y entendemos que el casco es fundamental para mantener sus signos vitales estables. |
Vemos a Vader (entre el episodio IV y V) generalmente accionando -en la IV mata a su mentor, Obi-Wan, y tortura a su hija, Leia-, siempre fiel al emperador, y asesinando a algunos de sus servidores, cuando los planes no salen como esperaba. En la sexta película parece que todas las acciones se desarrollan respecto a un futuro encuentro decisivo entre Luke y Vader. El primero creyendo fervientemente que su padre puede ser transformado, el segundo seguro de poder convertir a su hijo a lado oscuro y luego duditativo.
Nuestro personaje parece encontrarse nuevamente en la situación que vivió con Mace Windu y Palpatine. Hay una persona que va a morir si él no acciona, en este caso su hijo -quien reconoce ser un Jedi, como su padre-. Todo parece perdido, Luke así lo considera, mientras vemos a Vader lentamente acercarse a Sidious. Cuando está cerca la muerte de su hijo, él hace gala de una fuerza herculínea y levanta en el aire a su maestro y lo tira hacia el vacío.
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| El padre llevando a su hijo con el emperador. Hasta aquí se lo ve muy sereno a Vader, y sin dudas respecto a lo que tiene que hacer. |
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| La escena más triste y probablemente más bella de las dos trilogías. Padre e hijo se miran a los ojos, y descubrimos cierto amor de Vader hacia sus dos hijos. |
Star Wars: Darth Vader, sujeto moral (Parte II)
En la continuación de este artículo, terminaré de describir los hechos que convirtieron a Anakin en Darth Vader. Analizando parcialmente los sentimientos y presiones del mismo que determinaron sus acciones. Para finalmente en la tercera parte hacer hincapié en las acciones que determinaron su camino a la oscuridad como su posible redención.
Con el asesinato de Dooku, Anakin demostró la potencialidad de su corrupción ante Palpatine -secuestro cuyo motivo igualmente estaba motivado en atraer a Anakin al lado oscuro-. Su debilidad frente a la manipulación. Figura que hasta ese momento presenta ciertos interrogantes, pero cuya identidad no está completamente develada. Quizás lo que facilitó el declive moral del protagonista sea que por segunda vez no debió rendir cuentas ante nadie por sus acciones. Aquí particularmente porque su maestro Obi-Wan no estaba conciente cuando ocurrió la decapitación de Dooku -quien siendo discípulo de Sidious, muestra el rol descartable de sus aprendices-. Vinculado a Palpatine y a la política, el Consejo Jedi se mantiene duditativo respecto a Anakin. Es quien debe traer el equilibrio a la fuerza, pero su amistad con Palpatine -por la cual participa del consejo- y su carácter errático generan inseguridad. Sumido a presiones políticas como personales, Anakin comienza a soñar con Padmé y su potencial muerte al dar a luz.
Temiendo volver a sentirse impotente, consulta a Yoda respecto a su sueño, quien le sugiere que debe aprender a aceptar la muerte y ser desapegado. Tales consejos no sastifacen a Annie, claro que un Jedi no debería estar en una relación romántica por motivos claros. Por lo que termina entregándose a la seductora historia de Palpatine sobre Darth Plagueis, quien supuestamente tenía poder sobre la muerte. El sueño de Anakin, da cuenta del sentido profético del mismo -aunque en realidad muera un poco después del mismo-. Cual tragedia griega Annie intentará luchar contra el inexorable destino, recordemos que todxs lxs héroes que intentan luchar contra su destino fallan. Con estas ideas en la cabeza, y posterior al diálogo con Palpatine, le rebela a Mace Windu la naturaleza del canciller. Windu no le permite participar de su detención, pero este decide participar de todas formas.
Viendo el debilitamiento de Palpatine -provocado en realidad por su ataque a Windu- y habiéndose percatado de que Mace no lo entregará a la justicia, evita la muerte del canciller, pero a su vez permite la muerte del Jedi.
Este hecho es el que determina finalmente la suerte del joven Skywalker, y si bien era entendible su deseo de justicia, cuesta más comprender su sumisión a quien ya se rebela como Darth Sidious. Por supuesto que cree su promesa, de que con nuevos poderes podrá salvar a su esposa. Si quizás su acción parecía realizada en favor de quien se presentaba como el débil, ya lo vemos cegado en su odio, como en su desesperado intento de salvar a Padmé, cuando en una de las escenas más duras de la franquicia asesina a los padawans en el Templo Jedi. Su odio crecerá enfocado hacia su amigo y mentor Obi-Wan, que según el no lo dejaba prosperar. Y este explotará cuando se encuentre con él en Mustafar -donde sumó a su carrera otros crímenes, en este caso el asesinato de líderes separatistas-, habiéndose colado en la nave de su esposa. Con esta ira brutal, deja a su amada, en estado crítico y confronta a "Ben". El resultado será el cumplimiento de la profecía, y su casi fatal derrota frente a su mentor.
En la continuación de este artículo, terminaré de describir los hechos que convirtieron a Anakin en Darth Vader. Analizando parcialmente los sentimientos y presiones del mismo que determinaron sus acciones. Para finalmente en la tercera parte hacer hincapié en las acciones que determinaron su camino a la oscuridad como su posible redención.
Con el asesinato de Dooku, Anakin demostró la potencialidad de su corrupción ante Palpatine -secuestro cuyo motivo igualmente estaba motivado en atraer a Anakin al lado oscuro-. Su debilidad frente a la manipulación. Figura que hasta ese momento presenta ciertos interrogantes, pero cuya identidad no está completamente develada. Quizás lo que facilitó el declive moral del protagonista sea que por segunda vez no debió rendir cuentas ante nadie por sus acciones. Aquí particularmente porque su maestro Obi-Wan no estaba conciente cuando ocurrió la decapitación de Dooku -quien siendo discípulo de Sidious, muestra el rol descartable de sus aprendices-. Vinculado a Palpatine y a la política, el Consejo Jedi se mantiene duditativo respecto a Anakin. Es quien debe traer el equilibrio a la fuerza, pero su amistad con Palpatine -por la cual participa del consejo- y su carácter errático generan inseguridad. Sumido a presiones políticas como personales, Anakin comienza a soñar con Padmé y su potencial muerte al dar a luz.
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| Luego de perder el brazo en Geonosis, luchando contra Dooku, Anakin se casa secretamente con Padmé, algo terminantemente prohibido para un Jedi. |
Viendo el debilitamiento de Palpatine -provocado en realidad por su ataque a Windu- y habiéndose percatado de que Mace no lo entregará a la justicia, evita la muerte del canciller, pero a su vez permite la muerte del Jedi.
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| Sidious haciéndose cargo de Mace Windu, quien lo dejó marcado, revelándose su oscuridad interna en su aspecto externo. |
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| El trágico confrontamiento en Geonosis, donde Anakin queda gravemente herido. Luego ya como Darth Vader, podrá vengarse de su maestro Obi-Wan Kenobi. |
miércoles, 9 de mayo de 2018
Star Wars: Darth Vader, sujeto moral (Parte I):
Las películas IV, V y VI de Star Wars produjeron personajes que forman parte del imaginario y la cultura popular. Tal es el caso de la icónica Princesa Leia, Han Solo, y el padre de la primera, Darth Vader. Este último llama la atención por su altura y su voz -y el eco de su respiración-, pero principalmente por su casco -sumada a la épica frase donde reconoce ser el padre de Luke-. Teniendo la posibilidad de volver a ver las dos trilogías -original y prequela- en pantalla grande, gracias a la maratón del Centro Cultural San Martín tuve la posibilidad de reflexionar sobre el personaje central de la saga -según mi criterio-. Por lo tanto trataré de pensar los motivos de dos acciones esenciales del mismo. En este primer artículo contando sus orígenes.
Tal acción contra los tuskens es un llamado de atención ignorado en el entorno de Anakin, quien previamente mostraba sentimientos de amor y miedo muy intensos. Por estas sensaciones, su entrenamiento no había sido avalado por el Consejo Jedi. Frente a la muerte de Shmi, nuestro protagonista promete hacerse más poderoso, queriendo evitar su sentimiento de impotencia. El amor, mezclado con sufrimiento, hacia su madre queda retrasmitido hacia Padmé, el amor de su infancia, a quien considera que debe salvar. Tres años después encontramos al ya Caballero Jedi junto a su mentor Obi-Wan Kenobi en una misión de rescate. El secuestrado es Palpatine quien fue ganando poder político y la confianza de Anakin. En el rescate, confronta al Conde Dooku y por sugerencia de Palpatine, lo mata, aunque este no se encuentra armado. Tal como en el hecho con los Tuskens, Anakin expresa cierto arrepentimiento. Estos lamentos resultan algo vacíos, porque tal reflexión debería haber antecedido a la acción y no al revés, pero dan cuenta de cierto criterio moral. Palpatine intenta justificar su acción diciéndole que fue una venganza entendible, porque Dooku le había cortado el brazo en Geonosis.
Las películas IV, V y VI de Star Wars produjeron personajes que forman parte del imaginario y la cultura popular. Tal es el caso de la icónica Princesa Leia, Han Solo, y el padre de la primera, Darth Vader. Este último llama la atención por su altura y su voz -y el eco de su respiración-, pero principalmente por su casco -sumada a la épica frase donde reconoce ser el padre de Luke-. Teniendo la posibilidad de volver a ver las dos trilogías -original y prequela- en pantalla grande, gracias a la maratón del Centro Cultural San Martín tuve la posibilidad de reflexionar sobre el personaje central de la saga -según mi criterio-. Por lo tanto trataré de pensar los motivos de dos acciones esenciales del mismo. En este primer artículo contando sus orígenes.
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| El joven Annie en el pod racer que él mismo construyó. El niño presenta un carácter alegre, increíbles reflejos y un altruista deseo de ayudar a desconocidos. |
sábado, 21 de abril de 2018
Viene de Noche (2017):
-It Comes at Night-
Duración: 91 Minutos
Dirección: Trey Edward Shults (Krisha)
Guión: Trey Edward Shults
Protagonistas: Joel Edgerton
Christopher Abbott (James White, Whiskey Tango Foxtrot, Katie Says Goodbye)
Carmen Ejogo (Animales Fantásticos y dónde encontrarlos, Alien: Covenant, Roman J. Israel Esq.)
Trey Edward Shults es un director de cine texano de apenas veintinueve años, teniendo con Viene de Noche ya dos películas escritas y dirigidas en su haber, previamente habiendo trabajado con Terrence Mallick. Krisha, siendo estrenada en el Festival South by Southwest. La historia de Viene de Noche la escribió luego de la muerte de su padre para lidiar con el duelo, y se inspiró en la pintura de Pieter Bruegel el Viejo "El Triunfo de la Muerte" (1562), que es exhibida en la cinta
.
El género o subgénero post-apocalíptico es bastante frecuentado en el cine norteamericano de Ciencia Ficción, casos como la trilogía Mad Max, 12 Monos (1995), Soy Leyenda (2004), The Road (2009), o Z for Zachariah (2015), entre otros exponentes. Probablemente la cinta de Shults se encuentre más cerca de las dos últimas mencionadas, con un estilo más bien revisionista o personal sobre el súbgenero. Probablemente la virtud de It Comes at Night esté en la visión personal sobre un tema planteado generalmente con cierta universalidad, incluyendo una cuestión como el duelo, la afortunada elección de no contar el origen de la destrucción de la tierra y la austera pero eficiente producción.
Con muy poco presupuesto (entre 2,4 y 5 millones de dólares), un espacio fílmico limitado y apenas ocho actores, Viene de Noche puede contar una historia atrapante e inmersiva emocionalmente. No sólo limitándose a tener una buena historia, la parte técnica está bien resuelta, desde aspectos como el sonido, la fotografía (Drew Daniels) y hasta la edición, a cargo del director. Claro que este último aspecto le da cierta distinción, acercando a Shults al trabajo de un autor, y dándole una libertad creativa envidiable y necesaria. Esta suma de aspectos le da un sentido de completitud a la película que resulta muy satisfactorio para el espectador: la película no pretende ser más de lo que es y posee una efectividad muy digna.
Afortunadamente el trabajo de los intérpretes acompaña a los aspectos positivos de la cinta, especialmente la sorprendente performance de Joel Edgerton como Paul, que desafortunadamente opaca los demás trabajos, que sin embargo están bien realizados. Ya mencionamos antes esa sensación de completitud, de circularidad, en el sentido positivo de la palabra, que genera It Comes at Night, la cual logra sobrellevar sus limitaciones por momento narrativas y presupuestarias. Claramente la cinta no es una obra de arte, pero su eficiencia la hace digna de cierta consideración.
-It Comes at Night-
Duración: 91 Minutos
Dirección: Trey Edward Shults (Krisha)
Guión: Trey Edward Shults
Protagonistas: Joel Edgerton
Christopher Abbott (James White, Whiskey Tango Foxtrot, Katie Says Goodbye)
Carmen Ejogo (Animales Fantásticos y dónde encontrarlos, Alien: Covenant, Roman J. Israel Esq.)
Trey Edward Shults es un director de cine texano de apenas veintinueve años, teniendo con Viene de Noche ya dos películas escritas y dirigidas en su haber, previamente habiendo trabajado con Terrence Mallick. Krisha, siendo estrenada en el Festival South by Southwest. La historia de Viene de Noche la escribió luego de la muerte de su padre para lidiar con el duelo, y se inspiró en la pintura de Pieter Bruegel el Viejo "El Triunfo de la Muerte" (1562), que es exhibida en la cinta
.
El género o subgénero post-apocalíptico es bastante frecuentado en el cine norteamericano de Ciencia Ficción, casos como la trilogía Mad Max, 12 Monos (1995), Soy Leyenda (2004), The Road (2009), o Z for Zachariah (2015), entre otros exponentes. Probablemente la cinta de Shults se encuentre más cerca de las dos últimas mencionadas, con un estilo más bien revisionista o personal sobre el súbgenero. Probablemente la virtud de It Comes at Night esté en la visión personal sobre un tema planteado generalmente con cierta universalidad, incluyendo una cuestión como el duelo, la afortunada elección de no contar el origen de la destrucción de la tierra y la austera pero eficiente producción.
Con muy poco presupuesto (entre 2,4 y 5 millones de dólares), un espacio fílmico limitado y apenas ocho actores, Viene de Noche puede contar una historia atrapante e inmersiva emocionalmente. No sólo limitándose a tener una buena historia, la parte técnica está bien resuelta, desde aspectos como el sonido, la fotografía (Drew Daniels) y hasta la edición, a cargo del director. Claro que este último aspecto le da cierta distinción, acercando a Shults al trabajo de un autor, y dándole una libertad creativa envidiable y necesaria. Esta suma de aspectos le da un sentido de completitud a la película que resulta muy satisfactorio para el espectador: la película no pretende ser más de lo que es y posee una efectividad muy digna.
Afortunadamente el trabajo de los intérpretes acompaña a los aspectos positivos de la cinta, especialmente la sorprendente performance de Joel Edgerton como Paul, que desafortunadamente opaca los demás trabajos, que sin embargo están bien realizados. Ya mencionamos antes esa sensación de completitud, de circularidad, en el sentido positivo de la palabra, que genera It Comes at Night, la cual logra sobrellevar sus limitaciones por momento narrativas y presupuestarias. Claramente la cinta no es una obra de arte, pero su eficiencia la hace digna de cierta consideración.
jueves, 12 de abril de 2018
Verdad o Reto (2018):
-Truth or Dare-
Duración: 100 Minutos
Dirección: Jeff Wadlow (Rompiendo las reglas, Kick-Ass 2, True Memoirs of an International Assassin)
Guión: Michael Reisz
Jillian Jacobs
Protagonistas: Lucy Hale (Scream 4, Pretty Little Liars, Life Sentence)
Tyler Posey (Legendary, Teen Wolf, White Frog)
Violett Beane (The Leftovers, The Tower, The Flash)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Segunda película de terror dirigida por Jeff Wadlow, siendo la primera La Última Víctima (2005), que también cuenta como tópico para su desarrollo un juego, y la cuestión de la verdad y la mentira. El segundo slasher de Blumhouse, luego de Feliz Día de tu Muerte, ambos estrenados un Viernes 13 en Estados Unidos.
Un personaje central moralista (Olivia), universitarios estereotipados como fiesteros, y un juego con reglas poco lógicas son los ingredientes para estrenar otra película de terror dirigida a adolescentes. Claro que nada puede "malir sal" cuando la actriz principal solo tiene 3 créditos en la pantalla grande -tiene un cuarto pero de voz-, y quienes acompañan figuran también principalmente en series.
Quizás aquí se note la falta de presupuesto de la cinta -o la mala administración del mismo- al no tener un sólx actor u actriz de peso o que al menos actúe bien. Claro que mi decepción como espectador tiene un peso mayor por la vara alta que significó Feliz Día de tu Muerte. En Verdad o Reto sólo se toman los pocos elementos clichés de la película anteriormente mencionada como el estereotipo de universitario parrandero y cierto mensaje fabulesco.
Hay diversos elementos que generan el fallo de la cinta, pero probablemente el más importante sea la acusmatización del demonio que debería generar terror y su débil verosimilitud. Primero sólo escuchamos al demonio grotescamente repetir "Truth or Dare", luego se trasmuta en una deficiente máscara de la persona que rodea a quien juega. Quiero señalar que el trabajo de sonido (Jamie Hardt) igualmente está logrado. No sólo vemos la pérdida del estilo manierista de Happy Death Day para retomar formas clásicas de terror, sino que los momentos en que el espectador debería estar asustado causan cierta gracia. Algo que evidencia su motivación principalmente comercial es el odioso final, que abre la puerta de forma poco sutil a una segunda entrega.
Como elementos positivos podemos destacar la inclusión del idioma español como a México en la trama, sumado a un personaje cuya orientación sexual no es heteronormativa. Además podemos decir que si bien Truth or Dare no genera muchos sustos, si logra mantener cierta tensión, dentro de las cuales las escenas en la iglesia/monasterio no están mal.
Verdad o Reto, es una tradicional e irreflexiva película de terror, de esas que salen de a montones cada año, y cuyas pretensiones monetarias superan con creces al trabajo artístico.
Mi Calificación: 4,50 (cuatro y medio) Regular
-Truth or Dare-
Duración: 100 Minutos
Dirección: Jeff Wadlow (Rompiendo las reglas, Kick-Ass 2, True Memoirs of an International Assassin)
Guión: Michael Reisz
Jillian Jacobs
Protagonistas: Lucy Hale (Scream 4, Pretty Little Liars, Life Sentence)
Tyler Posey (Legendary, Teen Wolf, White Frog)
Violett Beane (The Leftovers, The Tower, The Flash)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Segunda película de terror dirigida por Jeff Wadlow, siendo la primera La Última Víctima (2005), que también cuenta como tópico para su desarrollo un juego, y la cuestión de la verdad y la mentira. El segundo slasher de Blumhouse, luego de Feliz Día de tu Muerte, ambos estrenados un Viernes 13 en Estados Unidos.
Un personaje central moralista (Olivia), universitarios estereotipados como fiesteros, y un juego con reglas poco lógicas son los ingredientes para estrenar otra película de terror dirigida a adolescentes. Claro que nada puede "malir sal" cuando la actriz principal solo tiene 3 créditos en la pantalla grande -tiene un cuarto pero de voz-, y quienes acompañan figuran también principalmente en series.
Quizás aquí se note la falta de presupuesto de la cinta -o la mala administración del mismo- al no tener un sólx actor u actriz de peso o que al menos actúe bien. Claro que mi decepción como espectador tiene un peso mayor por la vara alta que significó Feliz Día de tu Muerte. En Verdad o Reto sólo se toman los pocos elementos clichés de la película anteriormente mencionada como el estereotipo de universitario parrandero y cierto mensaje fabulesco.
Hay diversos elementos que generan el fallo de la cinta, pero probablemente el más importante sea la acusmatización del demonio que debería generar terror y su débil verosimilitud. Primero sólo escuchamos al demonio grotescamente repetir "Truth or Dare", luego se trasmuta en una deficiente máscara de la persona que rodea a quien juega. Quiero señalar que el trabajo de sonido (Jamie Hardt) igualmente está logrado. No sólo vemos la pérdida del estilo manierista de Happy Death Day para retomar formas clásicas de terror, sino que los momentos en que el espectador debería estar asustado causan cierta gracia. Algo que evidencia su motivación principalmente comercial es el odioso final, que abre la puerta de forma poco sutil a una segunda entrega.
Como elementos positivos podemos destacar la inclusión del idioma español como a México en la trama, sumado a un personaje cuya orientación sexual no es heteronormativa. Además podemos decir que si bien Truth or Dare no genera muchos sustos, si logra mantener cierta tensión, dentro de las cuales las escenas en la iglesia/monasterio no están mal.
Verdad o Reto, es una tradicional e irreflexiva película de terror, de esas que salen de a montones cada año, y cuyas pretensiones monetarias superan con creces al trabajo artístico.
Mi Calificación: 4,50 (cuatro y medio) Regular
lunes, 2 de abril de 2018
La Reina del Miedo (2018):
Duración: 107 Minutos
Dirección: Valeria Bertuccelli (Película Debut)
Fabiana Tiscornia (Película Debut)
Guión: Valeria Bertuccelli
Protagonistas: Valeria Bertuccelli (Un novio para mi mujer, Viudas, Me casé con un boludo)
Diego Velázquez
Darío Grandinetti
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Valeria Bertuccelli se embarcó en el ambicioso proyecto de escribir, protagonizar y dirigir -codirigir, en realidad- su película, al mejor estilo Orson Welles. Mal no le fue en su debut, al haber ganado el Premio del Jurado a Mejor actriz del Festival de Sundance. Fabiana Tiscornia también debuta como directora, teniendo sin embargo cierta cancha en el rubro, habiendo asistido a Lucrecia Martel en Zama (2017), a Pablo Trapero en El Clan (2015) y hasta a Lucía Puenzo en El Niño Pez (2009) entre otros importantes créditos.
Se percibe en La Reina del Miedo la búsqueda de una voz propia. Hay un peculiar hincapié en el personaje de Robertina (Valeria Bertuccelli) a través de recursos visuales -vemos la cámara muy cercana al cuerpo y la cara de la actriz- como sonoros -gracias a ocularizaciones internas, música, silencios, etc-. Ambos aspectos técnicos, el primero a cargo de Guido Berenblum, el segundo por Matías Mesa, están bien logrados. Claro que el lenguaje visual tiene bastante de importación europea, a través de largos encuadres por ejemplo, y no resulta por lo tanto algo muy propio del cine nacional. El objetivo de acceder a la psiquis de un personaje moderno, pasivo, está cumplido. Lo que es difícil de entender son tanto las motivaciones del personaje como el mensaje, y al público al que la cinta está dirigida.
Es difícil identificarse con los problemas de una mujer burguesa de mediana edad cuya crisis existencial y recorrido por la historia no sólo parece superficial, sino que carece de un sentido claro. Afortunadamente el final contradice el estilo europeo de evitar conclusiones fuertes y aventura un cierre que no logra cauterizar los vacíos argumentales de buena parte de la historia. No puedo sin embargo hablar negativamente del trabajo performativo de Bertuccelli, que nos confirma lo que ya sabíamos: es una gran actriz. Desafortunadamente el papel de Grandinetti es muy corto, también el del "puma" Goity, de hecho, fuera de Bertuccelli los demás personajes pasan muy poco tiempo en cámara.
Bertuccelli y Tiscornia consiguieron algo muy complejo para una ópera prima: la presentación de una voz y lenguaje audio-visual particulares, aunque este último con cierta importación europea. La voz afortunadamente es femenina, algo que no abunda en el cine nacional y se necesita en mayor cantidad. Sin embargo, el quid de la cuestión es que esta voz resulta algo inexpresiva. Probablemente el problema fundamental de la película, sea de todos modos, su total carencia de dinámica en ciertos momentos y el tremendo egocentrismo que conduce la historia. La Reina del Miedo representa un tímido debut directorial de una laureada actriz y una experimentada asistente de directora, que sin embargo pueden demostrar cierta potencialidad con un guión diferente.
Duración: 107 Minutos
Dirección: Valeria Bertuccelli (Película Debut)
Fabiana Tiscornia (Película Debut)
Guión: Valeria Bertuccelli
Protagonistas: Valeria Bertuccelli (Un novio para mi mujer, Viudas, Me casé con un boludo)
Diego Velázquez
Darío Grandinetti
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Valeria Bertuccelli se embarcó en el ambicioso proyecto de escribir, protagonizar y dirigir -codirigir, en realidad- su película, al mejor estilo Orson Welles. Mal no le fue en su debut, al haber ganado el Premio del Jurado a Mejor actriz del Festival de Sundance. Fabiana Tiscornia también debuta como directora, teniendo sin embargo cierta cancha en el rubro, habiendo asistido a Lucrecia Martel en Zama (2017), a Pablo Trapero en El Clan (2015) y hasta a Lucía Puenzo en El Niño Pez (2009) entre otros importantes créditos.
Se percibe en La Reina del Miedo la búsqueda de una voz propia. Hay un peculiar hincapié en el personaje de Robertina (Valeria Bertuccelli) a través de recursos visuales -vemos la cámara muy cercana al cuerpo y la cara de la actriz- como sonoros -gracias a ocularizaciones internas, música, silencios, etc-. Ambos aspectos técnicos, el primero a cargo de Guido Berenblum, el segundo por Matías Mesa, están bien logrados. Claro que el lenguaje visual tiene bastante de importación europea, a través de largos encuadres por ejemplo, y no resulta por lo tanto algo muy propio del cine nacional. El objetivo de acceder a la psiquis de un personaje moderno, pasivo, está cumplido. Lo que es difícil de entender son tanto las motivaciones del personaje como el mensaje, y al público al que la cinta está dirigida.
Es difícil identificarse con los problemas de una mujer burguesa de mediana edad cuya crisis existencial y recorrido por la historia no sólo parece superficial, sino que carece de un sentido claro. Afortunadamente el final contradice el estilo europeo de evitar conclusiones fuertes y aventura un cierre que no logra cauterizar los vacíos argumentales de buena parte de la historia. No puedo sin embargo hablar negativamente del trabajo performativo de Bertuccelli, que nos confirma lo que ya sabíamos: es una gran actriz. Desafortunadamente el papel de Grandinetti es muy corto, también el del "puma" Goity, de hecho, fuera de Bertuccelli los demás personajes pasan muy poco tiempo en cámara.
Bertuccelli y Tiscornia consiguieron algo muy complejo para una ópera prima: la presentación de una voz y lenguaje audio-visual particulares, aunque este último con cierta importación europea. La voz afortunadamente es femenina, algo que no abunda en el cine nacional y se necesita en mayor cantidad. Sin embargo, el quid de la cuestión es que esta voz resulta algo inexpresiva. Probablemente el problema fundamental de la película, sea de todos modos, su total carencia de dinámica en ciertos momentos y el tremendo egocentrismo que conduce la historia. La Reina del Miedo representa un tímido debut directorial de una laureada actriz y una experimentada asistente de directora, que sin embargo pueden demostrar cierta potencialidad con un guión diferente.
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