Viene de Noche (2017):
-It Comes at Night-
Duración: 91 Minutos
Dirección: Trey Edward Shults (Krisha)
Guión: Trey Edward Shults
Protagonistas: Joel Edgerton
Christopher Abbott (James White, Whiskey Tango Foxtrot, Katie Says Goodbye)
Carmen Ejogo (Animales Fantásticos y dónde encontrarlos, Alien: Covenant, Roman J. Israel Esq.)
Trey Edward Shults es un director de cine texano de apenas veintinueve años, teniendo con Viene de Noche ya dos películas escritas y dirigidas en su haber, previamente habiendo trabajado con Terrence Mallick. Krisha, siendo estrenada en el Festival South by Southwest. La historia de Viene de Noche la escribió luego de la muerte de su padre para lidiar con el duelo, y se inspiró en la pintura de Pieter Bruegel el Viejo "El Triunfo de la Muerte" (1562), que es exhibida en la cinta
.
El género o subgénero post-apocalíptico es bastante frecuentado en el cine norteamericano de Ciencia Ficción, casos como la trilogía Mad Max, 12 Monos (1995), Soy Leyenda (2004), The Road (2009), o Z for Zachariah (2015), entre otros exponentes. Probablemente la cinta de Shults se encuentre más cerca de las dos últimas mencionadas, con un estilo más bien revisionista o personal sobre el súbgenero. Probablemente la virtud de It Comes at Night esté en la visión personal sobre un tema planteado generalmente con cierta universalidad, incluyendo una cuestión como el duelo, la afortunada elección de no contar el origen de la destrucción de la tierra y la austera pero eficiente producción.
Con muy poco presupuesto (entre 2,4 y 5 millones de dólares), un espacio fílmico limitado y apenas ocho actores, Viene de Noche puede contar una historia atrapante e inmersiva emocionalmente. No sólo limitándose a tener una buena historia, la parte técnica está bien resuelta, desde aspectos como el sonido, la fotografía (Drew Daniels) y hasta la edición, a cargo del director. Claro que este último aspecto le da cierta distinción, acercando a Shults al trabajo de un autor, y dándole una libertad creativa envidiable y necesaria. Esta suma de aspectos le da un sentido de completitud a la película que resulta muy satisfactorio para el espectador: la película no pretende ser más de lo que es y posee una efectividad muy digna.
Afortunadamente el trabajo de los intérpretes acompaña a los aspectos positivos de la cinta, especialmente la sorprendente performance de Joel Edgerton como Paul, que desafortunadamente opaca los demás trabajos, que sin embargo están bien realizados. Ya mencionamos antes esa sensación de completitud, de circularidad, en el sentido positivo de la palabra, que genera It Comes at Night, la cual logra sobrellevar sus limitaciones por momento narrativas y presupuestarias. Claramente la cinta no es una obra de arte, pero su eficiencia la hace digna de cierta consideración.
El blog que inspiró el podcast (Plan 9 en Youtube y Spotify), con menos periodicidad y buscando reestructurarse. La idea es realizar un trabajo crítico de corte ensayístico. Twitter: https://twitter.com/plan9podcast . Facebook: https://www.facebook.com/plan9podcast . Instagram: @plan9podcast
sábado, 21 de abril de 2018
jueves, 12 de abril de 2018
Verdad o Reto (2018):
-Truth or Dare-
Duración: 100 Minutos
Dirección: Jeff Wadlow (Rompiendo las reglas, Kick-Ass 2, True Memoirs of an International Assassin)
Guión: Michael Reisz
Jillian Jacobs
Protagonistas: Lucy Hale (Scream 4, Pretty Little Liars, Life Sentence)
Tyler Posey (Legendary, Teen Wolf, White Frog)
Violett Beane (The Leftovers, The Tower, The Flash)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Segunda película de terror dirigida por Jeff Wadlow, siendo la primera La Última Víctima (2005), que también cuenta como tópico para su desarrollo un juego, y la cuestión de la verdad y la mentira. El segundo slasher de Blumhouse, luego de Feliz Día de tu Muerte, ambos estrenados un Viernes 13 en Estados Unidos.
Un personaje central moralista (Olivia), universitarios estereotipados como fiesteros, y un juego con reglas poco lógicas son los ingredientes para estrenar otra película de terror dirigida a adolescentes. Claro que nada puede "malir sal" cuando la actriz principal solo tiene 3 créditos en la pantalla grande -tiene un cuarto pero de voz-, y quienes acompañan figuran también principalmente en series.
Quizás aquí se note la falta de presupuesto de la cinta -o la mala administración del mismo- al no tener un sólx actor u actriz de peso o que al menos actúe bien. Claro que mi decepción como espectador tiene un peso mayor por la vara alta que significó Feliz Día de tu Muerte. En Verdad o Reto sólo se toman los pocos elementos clichés de la película anteriormente mencionada como el estereotipo de universitario parrandero y cierto mensaje fabulesco.
Hay diversos elementos que generan el fallo de la cinta, pero probablemente el más importante sea la acusmatización del demonio que debería generar terror y su débil verosimilitud. Primero sólo escuchamos al demonio grotescamente repetir "Truth or Dare", luego se trasmuta en una deficiente máscara de la persona que rodea a quien juega. Quiero señalar que el trabajo de sonido (Jamie Hardt) igualmente está logrado. No sólo vemos la pérdida del estilo manierista de Happy Death Day para retomar formas clásicas de terror, sino que los momentos en que el espectador debería estar asustado causan cierta gracia. Algo que evidencia su motivación principalmente comercial es el odioso final, que abre la puerta de forma poco sutil a una segunda entrega.
Como elementos positivos podemos destacar la inclusión del idioma español como a México en la trama, sumado a un personaje cuya orientación sexual no es heteronormativa. Además podemos decir que si bien Truth or Dare no genera muchos sustos, si logra mantener cierta tensión, dentro de las cuales las escenas en la iglesia/monasterio no están mal.
Verdad o Reto, es una tradicional e irreflexiva película de terror, de esas que salen de a montones cada año, y cuyas pretensiones monetarias superan con creces al trabajo artístico.
Mi Calificación: 4,50 (cuatro y medio) Regular
-Truth or Dare-
Duración: 100 Minutos
Dirección: Jeff Wadlow (Rompiendo las reglas, Kick-Ass 2, True Memoirs of an International Assassin)
Guión: Michael Reisz
Jillian Jacobs
Protagonistas: Lucy Hale (Scream 4, Pretty Little Liars, Life Sentence)
Tyler Posey (Legendary, Teen Wolf, White Frog)
Violett Beane (The Leftovers, The Tower, The Flash)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Segunda película de terror dirigida por Jeff Wadlow, siendo la primera La Última Víctima (2005), que también cuenta como tópico para su desarrollo un juego, y la cuestión de la verdad y la mentira. El segundo slasher de Blumhouse, luego de Feliz Día de tu Muerte, ambos estrenados un Viernes 13 en Estados Unidos.
Un personaje central moralista (Olivia), universitarios estereotipados como fiesteros, y un juego con reglas poco lógicas son los ingredientes para estrenar otra película de terror dirigida a adolescentes. Claro que nada puede "malir sal" cuando la actriz principal solo tiene 3 créditos en la pantalla grande -tiene un cuarto pero de voz-, y quienes acompañan figuran también principalmente en series.
Quizás aquí se note la falta de presupuesto de la cinta -o la mala administración del mismo- al no tener un sólx actor u actriz de peso o que al menos actúe bien. Claro que mi decepción como espectador tiene un peso mayor por la vara alta que significó Feliz Día de tu Muerte. En Verdad o Reto sólo se toman los pocos elementos clichés de la película anteriormente mencionada como el estereotipo de universitario parrandero y cierto mensaje fabulesco.
Hay diversos elementos que generan el fallo de la cinta, pero probablemente el más importante sea la acusmatización del demonio que debería generar terror y su débil verosimilitud. Primero sólo escuchamos al demonio grotescamente repetir "Truth or Dare", luego se trasmuta en una deficiente máscara de la persona que rodea a quien juega. Quiero señalar que el trabajo de sonido (Jamie Hardt) igualmente está logrado. No sólo vemos la pérdida del estilo manierista de Happy Death Day para retomar formas clásicas de terror, sino que los momentos en que el espectador debería estar asustado causan cierta gracia. Algo que evidencia su motivación principalmente comercial es el odioso final, que abre la puerta de forma poco sutil a una segunda entrega.
Como elementos positivos podemos destacar la inclusión del idioma español como a México en la trama, sumado a un personaje cuya orientación sexual no es heteronormativa. Además podemos decir que si bien Truth or Dare no genera muchos sustos, si logra mantener cierta tensión, dentro de las cuales las escenas en la iglesia/monasterio no están mal.
Verdad o Reto, es una tradicional e irreflexiva película de terror, de esas que salen de a montones cada año, y cuyas pretensiones monetarias superan con creces al trabajo artístico.
Mi Calificación: 4,50 (cuatro y medio) Regular
lunes, 2 de abril de 2018
La Reina del Miedo (2018):
Duración: 107 Minutos
Dirección: Valeria Bertuccelli (Película Debut)
Fabiana Tiscornia (Película Debut)
Guión: Valeria Bertuccelli
Protagonistas: Valeria Bertuccelli (Un novio para mi mujer, Viudas, Me casé con un boludo)
Diego Velázquez
Darío Grandinetti
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Valeria Bertuccelli se embarcó en el ambicioso proyecto de escribir, protagonizar y dirigir -codirigir, en realidad- su película, al mejor estilo Orson Welles. Mal no le fue en su debut, al haber ganado el Premio del Jurado a Mejor actriz del Festival de Sundance. Fabiana Tiscornia también debuta como directora, teniendo sin embargo cierta cancha en el rubro, habiendo asistido a Lucrecia Martel en Zama (2017), a Pablo Trapero en El Clan (2015) y hasta a Lucía Puenzo en El Niño Pez (2009) entre otros importantes créditos.
Se percibe en La Reina del Miedo la búsqueda de una voz propia. Hay un peculiar hincapié en el personaje de Robertina (Valeria Bertuccelli) a través de recursos visuales -vemos la cámara muy cercana al cuerpo y la cara de la actriz- como sonoros -gracias a ocularizaciones internas, música, silencios, etc-. Ambos aspectos técnicos, el primero a cargo de Guido Berenblum, el segundo por Matías Mesa, están bien logrados. Claro que el lenguaje visual tiene bastante de importación europea, a través de largos encuadres por ejemplo, y no resulta por lo tanto algo muy propio del cine nacional. El objetivo de acceder a la psiquis de un personaje moderno, pasivo, está cumplido. Lo que es difícil de entender son tanto las motivaciones del personaje como el mensaje, y al público al que la cinta está dirigida.
Es difícil identificarse con los problemas de una mujer burguesa de mediana edad cuya crisis existencial y recorrido por la historia no sólo parece superficial, sino que carece de un sentido claro. Afortunadamente el final contradice el estilo europeo de evitar conclusiones fuertes y aventura un cierre que no logra cauterizar los vacíos argumentales de buena parte de la historia. No puedo sin embargo hablar negativamente del trabajo performativo de Bertuccelli, que nos confirma lo que ya sabíamos: es una gran actriz. Desafortunadamente el papel de Grandinetti es muy corto, también el del "puma" Goity, de hecho, fuera de Bertuccelli los demás personajes pasan muy poco tiempo en cámara.
Bertuccelli y Tiscornia consiguieron algo muy complejo para una ópera prima: la presentación de una voz y lenguaje audio-visual particulares, aunque este último con cierta importación europea. La voz afortunadamente es femenina, algo que no abunda en el cine nacional y se necesita en mayor cantidad. Sin embargo, el quid de la cuestión es que esta voz resulta algo inexpresiva. Probablemente el problema fundamental de la película, sea de todos modos, su total carencia de dinámica en ciertos momentos y el tremendo egocentrismo que conduce la historia. La Reina del Miedo representa un tímido debut directorial de una laureada actriz y una experimentada asistente de directora, que sin embargo pueden demostrar cierta potencialidad con un guión diferente.
Duración: 107 Minutos
Dirección: Valeria Bertuccelli (Película Debut)
Fabiana Tiscornia (Película Debut)
Guión: Valeria Bertuccelli
Protagonistas: Valeria Bertuccelli (Un novio para mi mujer, Viudas, Me casé con un boludo)
Diego Velázquez
Darío Grandinetti
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
Valeria Bertuccelli se embarcó en el ambicioso proyecto de escribir, protagonizar y dirigir -codirigir, en realidad- su película, al mejor estilo Orson Welles. Mal no le fue en su debut, al haber ganado el Premio del Jurado a Mejor actriz del Festival de Sundance. Fabiana Tiscornia también debuta como directora, teniendo sin embargo cierta cancha en el rubro, habiendo asistido a Lucrecia Martel en Zama (2017), a Pablo Trapero en El Clan (2015) y hasta a Lucía Puenzo en El Niño Pez (2009) entre otros importantes créditos.
Se percibe en La Reina del Miedo la búsqueda de una voz propia. Hay un peculiar hincapié en el personaje de Robertina (Valeria Bertuccelli) a través de recursos visuales -vemos la cámara muy cercana al cuerpo y la cara de la actriz- como sonoros -gracias a ocularizaciones internas, música, silencios, etc-. Ambos aspectos técnicos, el primero a cargo de Guido Berenblum, el segundo por Matías Mesa, están bien logrados. Claro que el lenguaje visual tiene bastante de importación europea, a través de largos encuadres por ejemplo, y no resulta por lo tanto algo muy propio del cine nacional. El objetivo de acceder a la psiquis de un personaje moderno, pasivo, está cumplido. Lo que es difícil de entender son tanto las motivaciones del personaje como el mensaje, y al público al que la cinta está dirigida.
Es difícil identificarse con los problemas de una mujer burguesa de mediana edad cuya crisis existencial y recorrido por la historia no sólo parece superficial, sino que carece de un sentido claro. Afortunadamente el final contradice el estilo europeo de evitar conclusiones fuertes y aventura un cierre que no logra cauterizar los vacíos argumentales de buena parte de la historia. No puedo sin embargo hablar negativamente del trabajo performativo de Bertuccelli, que nos confirma lo que ya sabíamos: es una gran actriz. Desafortunadamente el papel de Grandinetti es muy corto, también el del "puma" Goity, de hecho, fuera de Bertuccelli los demás personajes pasan muy poco tiempo en cámara.
Bertuccelli y Tiscornia consiguieron algo muy complejo para una ópera prima: la presentación de una voz y lenguaje audio-visual particulares, aunque este último con cierta importación europea. La voz afortunadamente es femenina, algo que no abunda en el cine nacional y se necesita en mayor cantidad. Sin embargo, el quid de la cuestión es que esta voz resulta algo inexpresiva. Probablemente el problema fundamental de la película, sea de todos modos, su total carencia de dinámica en ciertos momentos y el tremendo egocentrismo que conduce la historia. La Reina del Miedo representa un tímido debut directorial de una laureada actriz y una experimentada asistente de directora, que sin embargo pueden demostrar cierta potencialidad con un guión diferente.
jueves, 29 de marzo de 2018
Brimstone (2016):
Duración: 148 Minutos
Dirección: Martin Koolhoven (Schnitzel Paradise, Chifladas, Un invierno en tiempos de guerra)
Guión: Martin Koolhoven
Protagonistas: Dakota Fanning (Mi Nombre es Sam, La Guerra de los Mundos, American Pastoral)
Guy Pearce (L.A. Confidential, Memento, Prometeo)
Kit Harington (Terror en Silent Hill 2: La revelación, Pompeii: La furia del volcán, El Séptimo Hijo)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia (en Inglés)
Euro-western holandés que tardó cinco años en ser terminado por las dificultades que conlleva producir una película independiente. Inicialmente el proyecto iba a contar con Mia Wasikowa y Robert Pattison, este último abandonando la nave luego de la ida de Wasikowa y arrepintiéndose posteriormente de tal decisión.
El western era un género originalmente americano, pero a mediados de los sesentas empezaron a popularizarse las producciones importadas de Europa, de la mano de Sergio Leone. Luego de cierta decadencia en los ochenta y noventa -salvando honrosas excepciones como Danza con Lobos (1990), por ejemplo- llegaron los 2000 para revitalizar al género tanto con neo-westerns -Hell or High Water (2016) es un hermoso y muy actual ejemplo, pero también podemos ir para atrás con Sin Lugar para los Débiles (2007) también- como con euro-westerns -The Salvation (2014) es una representante-, y Brimstone es una orgullosa portadora del estandarte del mencionado subgénero.
La oscuridad del póster de la cinta es quizás fiel reflejo de lo que se encuentra en ella. Oscuridad y dos personajes, que aquí se dan las espaldas, que se enfrentarán hasta las últimas consecuencias. La opacidad no sólo está presente a través de la gran cantidad de tomas nocturnas magníficamente dominadas por Rogier Stoffers, y la construcción de espacios lúgubres producto de magníficas locaciones (Dániel Gudmon y Gerhard Ziegner), sino también por la crudeza de las situaciones que atraviesa Liz. Un personaje que va y vuelve del infierno, acompañada por el espectador que no sólo se concientiza de la complejidad de la situación prostitucional de la mujer en el lejano oeste -situación que igualmente parece atravesar las épocas- sino su opresión social y religiosa.
Se ve el abuso físico, sexual y psicológico sobre cuerpos algunos más o menos fuertes, y Liz tiene una capacidad de "retribución" digna de Hugh Glass. No estaríamos hablando de las virtudes del personaje de Liz y el poético dramatismo de ciertas escenas, sino hubiera un gran trabajo de Dakota Fanning como del de su contraparte, Guy Pearce, en el rol de "el reverendo". Es innevitable encontrar similitudes con El Renacido (2015) o Django sin Cadenas (2012), quizás por compartir con ambas lo épico y sufrido de la aventura. Buena parte del aspecto épico está dado gracias al trabajo musical del muy versátil Tom Holkenborg, al que escuchamos previamente tanto en Mad Max (2015) como hasta en Batman vs Superman (2016).
Brimstone es producto de un concienzudo y esforzadísimo trabajo de cinco años de duración. De un director que eligió poder decidir sobre el corte final de su película, a pesar de que lo contrario implicaría trabajar en la comodidad de un estudio fílmico norteamericano. Claro que tal poder sobre la edición hace a la obra algo testamental, con sus 148 minutos. Esa incansable labor dio la agridulce victoria de ser la película holandesa de mayor recaudación de la historia -con un poco más de dos millones de dólares de taquilla-, lo que contrapesa con un presupuesto estimado de 12 millones de euros.Sin embargo no se puede evaluar una película únicamente por las dificultades que enfrentó, siendo aquí el caso que Brimstone pasa cómodamente la prueba por sus méritos no sólamente artísticos, sino también performativos y argumentales.
Mi Calificación: 8 (ocho) Muy Buena
Duración: 148 Minutos
Dirección: Martin Koolhoven (Schnitzel Paradise, Chifladas, Un invierno en tiempos de guerra)
Guión: Martin Koolhoven
Protagonistas: Dakota Fanning (Mi Nombre es Sam, La Guerra de los Mundos, American Pastoral)
Guy Pearce (L.A. Confidential, Memento, Prometeo)
Kit Harington (Terror en Silent Hill 2: La revelación, Pompeii: La furia del volcán, El Séptimo Hijo)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia (en Inglés)
Euro-western holandés que tardó cinco años en ser terminado por las dificultades que conlleva producir una película independiente. Inicialmente el proyecto iba a contar con Mia Wasikowa y Robert Pattison, este último abandonando la nave luego de la ida de Wasikowa y arrepintiéndose posteriormente de tal decisión.
El western era un género originalmente americano, pero a mediados de los sesentas empezaron a popularizarse las producciones importadas de Europa, de la mano de Sergio Leone. Luego de cierta decadencia en los ochenta y noventa -salvando honrosas excepciones como Danza con Lobos (1990), por ejemplo- llegaron los 2000 para revitalizar al género tanto con neo-westerns -Hell or High Water (2016) es un hermoso y muy actual ejemplo, pero también podemos ir para atrás con Sin Lugar para los Débiles (2007) también- como con euro-westerns -The Salvation (2014) es una representante-, y Brimstone es una orgullosa portadora del estandarte del mencionado subgénero.
La oscuridad del póster de la cinta es quizás fiel reflejo de lo que se encuentra en ella. Oscuridad y dos personajes, que aquí se dan las espaldas, que se enfrentarán hasta las últimas consecuencias. La opacidad no sólo está presente a través de la gran cantidad de tomas nocturnas magníficamente dominadas por Rogier Stoffers, y la construcción de espacios lúgubres producto de magníficas locaciones (Dániel Gudmon y Gerhard Ziegner), sino también por la crudeza de las situaciones que atraviesa Liz. Un personaje que va y vuelve del infierno, acompañada por el espectador que no sólo se concientiza de la complejidad de la situación prostitucional de la mujer en el lejano oeste -situación que igualmente parece atravesar las épocas- sino su opresión social y religiosa.
Se ve el abuso físico, sexual y psicológico sobre cuerpos algunos más o menos fuertes, y Liz tiene una capacidad de "retribución" digna de Hugh Glass. No estaríamos hablando de las virtudes del personaje de Liz y el poético dramatismo de ciertas escenas, sino hubiera un gran trabajo de Dakota Fanning como del de su contraparte, Guy Pearce, en el rol de "el reverendo". Es innevitable encontrar similitudes con El Renacido (2015) o Django sin Cadenas (2012), quizás por compartir con ambas lo épico y sufrido de la aventura. Buena parte del aspecto épico está dado gracias al trabajo musical del muy versátil Tom Holkenborg, al que escuchamos previamente tanto en Mad Max (2015) como hasta en Batman vs Superman (2016).
Brimstone es producto de un concienzudo y esforzadísimo trabajo de cinco años de duración. De un director que eligió poder decidir sobre el corte final de su película, a pesar de que lo contrario implicaría trabajar en la comodidad de un estudio fílmico norteamericano. Claro que tal poder sobre la edición hace a la obra algo testamental, con sus 148 minutos. Esa incansable labor dio la agridulce victoria de ser la película holandesa de mayor recaudación de la historia -con un poco más de dos millones de dólares de taquilla-, lo que contrapesa con un presupuesto estimado de 12 millones de euros.Sin embargo no se puede evaluar una película únicamente por las dificultades que enfrentó, siendo aquí el caso que Brimstone pasa cómodamente la prueba por sus méritos no sólamente artísticos, sino también performativos y argumentales.
Mi Calificación: 8 (ocho) Muy Buena
Sherlock Gnomes (2018):
Duración: 86 Minutos
Dirección: John Stevenson (Kung Fu Panda)
Guión: Ben Zazove
Protagonistas: James McAvoy
Emily Blunt
Johnny Depp
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia (en Inglés)
Secuela de Gnomeo y Julieta (2011) a cargo de John Stevenson, que sólo tiene un largometraje en su haber como director. El británico trabajó como storyboard artist en algunas series de animación y también como story artist en Madagascar (2005)y Shrek I y II. La cinta contó con un importante presupuesto, de 59 millones de dólares, y es la tercera película de animación en que participa Johnny Depp (que había trabajado anteriormente en El Cadáver de la Novia (2005) y Rango (2011).
La crítica de Rotten Tomatoes sobre la película se preguntaba por el misterio de su existencia. Es una pregunta sinceramente válida: ¿necesitamos a un Sherlock Holmes gnomo? La respuesta lógica probablemente sea no, lo que sin embargo implicaría hacerse la misma pregunta para su predecesora Gnomeo y Julieta (2011). No obstante podemos decir de ambas películas que traen de forma bastante inteligente la literatura y la cultura inglesa a un amplio público que además está compuesto principalmente de niños. Es bueno escuchar el nombre de Arthur Conan Doyle en este caso y nombrarse libros como "El Sabueso de Baskerville", además de otras referencias reconocibles más por adultos que niños. El tono del humor por su parte no resulta chabacano, y si bien no es La Fiesta Inolvidable (1968) genera ciertas carcajadas.
El aspecto aventurero de la cinta le da bastante dinámica, a pesar de recurrir al efectismo y fórmulas típicas de películas infantiles, como lo aparente inminente derrota del héroe u heroína.
Claro que la dinámica es irregular, teniendo una decaída no sólo en el momento donde todo parece perdido para nuestrxs héroes/heroína, sino también en la prolongación innecesaria del final. El plan del "malo" como en otras cintas parece demasiado sofisticado y poco práctico para funcionar, mientras que ese mismo personaje contando el plan al bueno antes de ser ejecutado sigue a la orden del día.
El aspecto visual está dado por un pulido trabajo de animación -destacan especialmente los creativos ingresos a la mente de Sherlock que nos recuerdan al de los de la serie- y del diseño de producción (Karen deJong). CLaro que un buen trabajo en estos menesteres era esperable de un director que conoce muy bien el trabajo sobre la estética de series y films de animación. La música por otro lado (Chris Bacon) aporta brillo al ambiente y a la acción de la película.
Sherlock Gnomes es una película de animación inofensiva por así decirlo, y puede sacar tanto algunas sonrisas como algún guiño para quien no lo espera.
Mi Calificación: 6,50 (seis y medio) Buena
Duración: 86 Minutos
Dirección: John Stevenson (Kung Fu Panda)
Guión: Ben Zazove
Protagonistas: James McAvoy
Emily Blunt
Johnny Depp
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia (en Inglés)
Secuela de Gnomeo y Julieta (2011) a cargo de John Stevenson, que sólo tiene un largometraje en su haber como director. El británico trabajó como storyboard artist en algunas series de animación y también como story artist en Madagascar (2005)y Shrek I y II. La cinta contó con un importante presupuesto, de 59 millones de dólares, y es la tercera película de animación en que participa Johnny Depp (que había trabajado anteriormente en El Cadáver de la Novia (2005) y Rango (2011).
La crítica de Rotten Tomatoes sobre la película se preguntaba por el misterio de su existencia. Es una pregunta sinceramente válida: ¿necesitamos a un Sherlock Holmes gnomo? La respuesta lógica probablemente sea no, lo que sin embargo implicaría hacerse la misma pregunta para su predecesora Gnomeo y Julieta (2011). No obstante podemos decir de ambas películas que traen de forma bastante inteligente la literatura y la cultura inglesa a un amplio público que además está compuesto principalmente de niños. Es bueno escuchar el nombre de Arthur Conan Doyle en este caso y nombrarse libros como "El Sabueso de Baskerville", además de otras referencias reconocibles más por adultos que niños. El tono del humor por su parte no resulta chabacano, y si bien no es La Fiesta Inolvidable (1968) genera ciertas carcajadas.
El aspecto aventurero de la cinta le da bastante dinámica, a pesar de recurrir al efectismo y fórmulas típicas de películas infantiles, como lo aparente inminente derrota del héroe u heroína.
Claro que la dinámica es irregular, teniendo una decaída no sólo en el momento donde todo parece perdido para nuestrxs héroes/heroína, sino también en la prolongación innecesaria del final. El plan del "malo" como en otras cintas parece demasiado sofisticado y poco práctico para funcionar, mientras que ese mismo personaje contando el plan al bueno antes de ser ejecutado sigue a la orden del día.
El aspecto visual está dado por un pulido trabajo de animación -destacan especialmente los creativos ingresos a la mente de Sherlock que nos recuerdan al de los de la serie- y del diseño de producción (Karen deJong). CLaro que un buen trabajo en estos menesteres era esperable de un director que conoce muy bien el trabajo sobre la estética de series y films de animación. La música por otro lado (Chris Bacon) aporta brillo al ambiente y a la acción de la película.
Sherlock Gnomes es una película de animación inofensiva por así decirlo, y puede sacar tanto algunas sonrisas como algún guiño para quien no lo espera.
Mi Calificación: 6,50 (seis y medio) Buena
martes, 27 de marzo de 2018
Titanes del Pacífico: La insurrección (2018):
-Pacific Rim Uprising-
Dirección: Steven S. DeKnight (Película Debut)
Guión: Steven S. DeKnight
Emily Carmichael
Protagonistas: John Boyega
Scott Eastwood (El viaje más largo, Snowden, Rápidos y furiosos 8)
Cailee Spaeny (Película Debut)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
-Pacific Rim Uprising-
Dirección: Steven S. DeKnight (Película Debut)
Guión: Steven S. DeKnight
Emily Carmichael
Protagonistas: John Boyega
Scott Eastwood (El viaje más largo, Snowden, Rápidos y furiosos 8)
Cailee Spaeny (Película Debut)
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia
La secuela de Pacific Rim (2013), ya no cuenta con Guillermo del Toro (aquí presente como productor) -que se bajó del proyecto para dirigir La Forma del Agua en cambio- en la silla de director, sino que hace su debut en sociedad Steven S. DeKnight, que tiene cierta experiencia en el mundo de las series sin embargo. DeKnight trabajó como productor, director y escritor en series como: Buffy, la caza vampiros (escritor), Smallville y Spartacus. Hay algunos regresos en Pacific Rim Uprising, a pesar de todo, vuelve a contar con Rinko Kikuchi (Mako), Charlie Day (Newt) y Burn Gorman (Gottlieb).
Titanes del Pacífico: La insurrección sigue la típica fórmula irreflexiva de franquicia -ya se está pensando una tercera entrega, de hecho-, esto es, pegarse al argumento original y amplificar las peleas y personajes. Lo que particularmente en este caso no significa que no sea una película interesante para ver. La segunda entrega resuelve los problemas de dinámica de la primera, las peleas no son excesivamente largas y la acción se presenta de forma enérgica. Efectivamente también hay hasta una mayor cohesión argumental, aunque la historia siga siendo rebuscada. El diseño de producción (Stefan Dechant) y los efectos visuales se mantienen a la altura de su predecesora -que era el elemento más llamativo de ella-, quizás un poco menos impactantes por la sobreexposición a los mismos. Por supuesto que el exceso de CGI tampoco resulta muy agradable después de la hora de visualización, pero resulta esperable. Igualmente este recurso no está mal usado.
El trabajo del elenco es aceptable a nivel general, mientras que a nivel particular destaca el carismático y talentoso John Boyega, a quien ya vimos tirar su magia en las entregas VII y VIII de Star Wars. Otro aspecto positivo de la cinta es su música, a cargo de Lorne Balfe, que respeta el motivo original de la cinta anterior. Tratando de profundizar en la parte escrita de la película podemos decir que el humor brinda una cuota ácida e irónica importante, a modo de alivio de la tensión, claro que por ejemplo Boyega se siente cómodo aquí. La mitología sobre los Jaegers sigue resultando simpática y compleja, dando gusto a los fans, que se interesan por el nivel del Jaeger, cuantos tripulantes necesita y el tipo de energía que requiere.
La segunda parte parte de Pacific Rim viene a dar un paso seguro para el futuro de una franquicia manejada por una compañía china (Legendary Pictures fue vendida hace dos años a Wanda Group, un conglomerado con base en Beijing) que desarrolla en Estados Unidos. ¿Qué mejor muestra de las mutaciones del proceso globalizatorio que tiene al "país del medio" como principal potencia? El aceptable trabajo global con la película propone cierto interés para el desarrollo de una tercera entrega, que es sugerida en una de las escenas finales.
Mi Calificación: 6,50 (seis y medio) Buena
María Magdalena (2018):
-Mary Magdalene-
Duración: 120 Minutos
Dirección: Garth Davis
Guión: Helen Edmundson
Philippa Goslett
Protagonistas: Rooney Mara
Joaquin Phoenix
Chiwetel Ejiofor
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia (en Inglés)
Drama bíblico que no sólo tiene a una mujer como protagonista, sino que sus guionistas también son mujeres, lo que es algo positivo respecto a la participación femenina en el séptimo arte. Rooney Mara y Joaquin Phoenix se vuelven encontrar después de Her (2013), donde también representan a una pareja. A su vez es el último trabajo del compositor Jóhann Jóhannsson, quien falleciera el mes pasado a los 48 años de edad.
Desde la primera vez que vi el trailer hasta la confrontación de hecho con la cinta me pareció ridícula la idea de una María Magdalena pálida como la luna y un Jesús de pelo lacio y ojos claros -por qué no mencionar también al Judas (Tahar Rahim) que se parece a Keanu Reeves-. Hollywood nos cuenta su particular visión de la biblia que, según ellos entienden, sigue teniendo tela para cortar.
Podemos decir, sin embargo, que resulta interesante reivindicar a nivel popular la figura de una de las mujeres más relevantes de la biblia, María Magdalena. Cuando pensamos en su figura la asociamos con otros personajes del Evangelio y por lo tanto se la vincula al adulterio o hasta la prostitución, mientras que en esta película se denuncia que tal vinculación surge más de cinco siglos después de su muerte.
Podemos también pensar que la película en su primera media hora nos hace reflexionar sobre la opresión de la mujer en un violento y estricto sistema patriarcal, donde ella no tenía más opción que obedecer a su padre. Sin embargo ciertos problemas de verosimilitud se presentan no sólo con los aspectos físicos de los personajes, sino también con unas extrañas locaciones, y ciertos efectos no muy logrados. Hay, a pesar de las locaciones, un trabajo de fotografía (Greig Fraser) digno de mención. Los actores y actrices, que como mencioné están alejados de las características físicas de los habitantes de medio oriente, tienen sin embargo un buen trabajo, en especial Joaquin Phoenix como Jesús. El trabajo de Rooney Mara es aceptable, estando lejos de descollar.
Podemos decir que la película se hace llevadera hasta la condena de Jesús, luego su poder dramático se va diluyendo. Sin embargo la sensación general que produce la película es la de ser una más dentro de un género muy antiguo -recordemos que hay películas bíblicas desde el cine mudo-.
La intención de la cinta -omitiendo su clara motivación comercial- evidencia cierta nobleza, mostrando el lado político de la figura de Jesús y sus obras de bien, más que una figura trascendente, pero no logra trascender las buenas intenciones.
Mi Calificación: 5 (cinco) Regular
-Mary Magdalene-
Duración: 120 Minutos
Dirección: Garth Davis
Guión: Helen Edmundson
Philippa Goslett
Protagonistas: Rooney Mara
Joaquin Phoenix
Chiwetel Ejiofor
Ficha en IMDb
Ficha en Wikipedia (en Inglés)
Drama bíblico que no sólo tiene a una mujer como protagonista, sino que sus guionistas también son mujeres, lo que es algo positivo respecto a la participación femenina en el séptimo arte. Rooney Mara y Joaquin Phoenix se vuelven encontrar después de Her (2013), donde también representan a una pareja. A su vez es el último trabajo del compositor Jóhann Jóhannsson, quien falleciera el mes pasado a los 48 años de edad.
Desde la primera vez que vi el trailer hasta la confrontación de hecho con la cinta me pareció ridícula la idea de una María Magdalena pálida como la luna y un Jesús de pelo lacio y ojos claros -por qué no mencionar también al Judas (Tahar Rahim) que se parece a Keanu Reeves-. Hollywood nos cuenta su particular visión de la biblia que, según ellos entienden, sigue teniendo tela para cortar.
Podemos decir, sin embargo, que resulta interesante reivindicar a nivel popular la figura de una de las mujeres más relevantes de la biblia, María Magdalena. Cuando pensamos en su figura la asociamos con otros personajes del Evangelio y por lo tanto se la vincula al adulterio o hasta la prostitución, mientras que en esta película se denuncia que tal vinculación surge más de cinco siglos después de su muerte.
Podemos también pensar que la película en su primera media hora nos hace reflexionar sobre la opresión de la mujer en un violento y estricto sistema patriarcal, donde ella no tenía más opción que obedecer a su padre. Sin embargo ciertos problemas de verosimilitud se presentan no sólo con los aspectos físicos de los personajes, sino también con unas extrañas locaciones, y ciertos efectos no muy logrados. Hay, a pesar de las locaciones, un trabajo de fotografía (Greig Fraser) digno de mención. Los actores y actrices, que como mencioné están alejados de las características físicas de los habitantes de medio oriente, tienen sin embargo un buen trabajo, en especial Joaquin Phoenix como Jesús. El trabajo de Rooney Mara es aceptable, estando lejos de descollar.
Podemos decir que la película se hace llevadera hasta la condena de Jesús, luego su poder dramático se va diluyendo. Sin embargo la sensación general que produce la película es la de ser una más dentro de un género muy antiguo -recordemos que hay películas bíblicas desde el cine mudo-.
La intención de la cinta -omitiendo su clara motivación comercial- evidencia cierta nobleza, mostrando el lado político de la figura de Jesús y sus obras de bien, más que una figura trascendente, pero no logra trascender las buenas intenciones.
Mi Calificación: 5 (cinco) Regular
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